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Imputados dos hermanos del consejero Felip Puig por blanqueo

Jordi Puig alega que recibió dinero para invertir en un negocio inmobiliario

La investigación sospecha del origen del dinero, pero no ve conexión política

Jordi Puig, en una imagen sacada de su página web.
Jordi Puig, en una imagen sacada de su página web.

Un juez de Barcelona ha citado a declarar, como imputados por blanqueo de capitales, a dos hermanos del consejero catalán Felip Puig (CiU). Jordi y Oriol deberán responder, el próximo 3 de octubre, por una serie de transferencias de dudosa justificación recibidas en diciembre de 2013. La cantidad total se acerca al medio millón de euros, aunque parte del dinero fue bloqueado por los bancos españoles por su origen sospechoso. Los fondos fueron a parar a cuentas de empresas administradas por Jordi, de 51 años, antiguo socio empresarial de Jordi Pujol Ferrusola, el primogénito del expresidente catalán.

La investigación surgió a raíz de un informe del Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (Sepblac), un organismo que depende del Banco de España. El documento concluye que el origen de los fondos “puede ser ilegal” porque los dos hermanos dieron explicaciones “incongruentes” sobre las operaciones que, supuestamente, justificaban esas entradas de capital. La alerta se incrementó, además, por su condición de familiares de una “persona con responsabilidad pública”: Felip Puig es consejero de Empresa y Ocupación; antes lo fue de Interior y, en la etapa de Jordi Pujol, de Obras Públicas. Al dirigente nacionalista le une, además, una intensa amistad con la familia Pujol.

Oriol Puig.
Oriol Puig.

El titular del juzgado de instrucción número 6 de Barcelona, Miguel Ángel Tabarés, ya tiene en su poder un voluminoso informe elaborado por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) del Cuerpo Nacional de Policía, que abunda en las presuntas irregularidades. Fuentes cercanas a la investigación descartan que, por ahora, el caso pueda tener algún tipo de conexión política y lo circunscriben a la actividad privada de Jordi Puig, que hasta 2009 participó con el mayor de los Pujol Ferrusola en una empresa dedicada a la “contratación con la administración pública” de empresas y obras.

El caso que implica a los hermanos del consejero arranca el 4 de diciembre de 2013. Ese día, un fondo de inversión canadiense remitió desde el banco Crédit Suisse en Gibraltar 250.000 euros a Working Succesfully, una inmobiliaria regentada por Jordi Puig. Catalunya Banc observó “elementos de riesgo de blanqueo” y devolvió el importe, que no se llegó a pagar. A finales de diciembre, sin embargo, llegaron otras cuatro transferencias: una extranjera (que tampoco se pagó) y otras tres nacionales, que sí se abonaron.

Los investigadores policiales consideran que no está claro ni el origen ni el destino de ese. Lo mismo concluyó el Sepblac en su informe. Uno de los traspasos que sí se pagó (de 80.000 euros) fue ordenado por la empresa Beach Ibérica a la inmobiliaria de Jordi Puig. Éste justificó el ingreso por su labor de “asesoramiento” en la venta de un hotel en Murcia. Las otras dos transferencias fueron ordenadas por Viniteca, la empresa de su hermano Oriol, que además es director del Servicio Meteorológico de Cataluña y, como tal, alto cargo del Gobierno catalán. Pero Viniteca fue solo un lugar de paso fugaz: el dinero procedía del mismo fondo de inversión que, el día 4, había intentado enviarlo a la inmobiliaria de Jordi y allí fue remitido al día siguiente. Oriol tampoco supo dar una explicación coherente a ese hecho: dio excusas —“como que estaba de viaje en China, o reunido”, resalta el Sepblac— y se limitó a decir que el fondo pretendía “activar el tema vinícola”.

Jordi Puig alega ahora, sin embargo, que recibió ese dinero del fondo canadiense Absolut Return Fund Trust para invertirlo en una oportunidad de negocio del sector inmobiliario. El hermano del consejero pretendía intermediar para adquirir, por 250.000 euros, una vivienda de la cartera de la Sareb (banco malo) en una localidad próxima a Barcelona. Puig tenía un comprador interesado y podía obtener beneficios con la operación, indican fuentes judiciales. Pero como la transferencia fue bloqueada por su banco, intentó hacer llegar el dinero a su inmobiliaria por otras vías, como la empresa de vinos de su hermano.

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