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Pujol desmantela su centro de estudios, dedicado a la ética y a los valores

El Patronato de la fundación aprueba su disolución

El expresidente de la Generalitat Jordi Pujol sale de su despacho en el paseo de Gracia de Barcelona. Ampliar foto
El expresidente de la Generalitat Jordi Pujol sale de su despacho en el paseo de Gracia de Barcelona.

El Centro de Estudios Jordi Pujol, cuyo futuro pendía de un hilo tras la confesión de fraude fiscal, el pasado julio, cerrará las puertas. El patronato de la fundación decidió el pasado viernes desmantelar el centro de estudios, vertebrador de la actividad de Pujol en los últimos años. En la reunión, a la que asistió el ex presidente de la Generalitat, se acordó finiquitar la actividad del Centro de Estudios porque su función quedaba sin sentido una vez el nombre de Pujol está ensombrecido por la confesión de fraude fiscal. El patronato ha hecho pública esta tarde su decisión, en un comunicado: "En la situación actual sería muy difícil desarrollar su tarea, así como seguir solicitando y obteniendo mecenazgo privado, convenios con otras entidades e instituciones y donativos de empresas y particulares como las que han permitido hasta ahora la viabilidad de las actividades del Centro de Estudios Jordi Pujol".

Pujol, que no mostró ninguna discrepancia con la decisión de cierre en la reunión, se queda así sin el centro desde el que se dedicaba a hablar sobre ética y valores. Dos de las múltiples funciones de la fundación, que también tenía como tarea revisar la obra de los 23 años de presidencia de Pujol.

Los trabajadores de la fundación desconocían hasta esta tarde su futuro. "Todo estaba muy parado", explican

Los trabajadores de la fundación desconocían hasta esta tarde su futuro. Pese a la confesión de Pujol, el Centro de Estudios había continuado su actividad tras el verano, aunque según los empleados "todo estaba muy parado"

Pujol ya perdió su despacho oficial como ex presidente de la Generalitat tres días después de confesar su fraude, cuando la Generalitat le retiró la oficina, los funcionarios y la percepción anual. La fundación funcionaba como un órgano privado y se financiaba con mecenas, aunque también recibía subvenciones de la Generalitat para proyectos concretos.

En el comunicado de cierre, el Patronato de la Fundación deja claro que, pese al desmantelamiento, los miembros del Centro de Estudios Jordi Pujol se muestran "satisfechos" por los proyectos llevados a cabo por la fundación, y esperan que algunas de las tareas que realizaba la fundación tengan continuidad a través de "otras instituciones y organismos".

El Centro de Estudios impulsa, entre otros, una cátedra de ética en colaboración con la universidad Ramon Llull, la cátedra Ethos, Edu21, un proyecto educativo, y la beca Jordi Pujol, que cada año sufraga un proyecto de investigación sobre la obra del ex presidente.

Tras conocer la gestión que hizo de su patrimonio Pujol el Patronato de la Fundación aclara en su comunicado que las cuentas del Centro de Estudios han sido "entregados a las instituciones competentes sin incidencias" y las subvenciones dedicadas a su cometido. Según el Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña (DOGC), entre 2011 y 2013 el Centro de Estudios recibió 150.000 euros de la Generalitat.