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Medio millón de hogares valencianos están afectados por la exclusión social

La pobreza severa afecta al 11,5% de las familias valencianas, según Cáritas

La organización critica el debilitamiento de los sistemas de protección social

Decenas de personas hacen cola en la puerta de un centro de ayuda social en Valencia. Ampliar foto
Decenas de personas hacen cola en la puerta de un centro de ayuda social en Valencia.

“Tras más de seis años de crisis, las personas que no padecen ningún tipo de exclusión social se han convertido en una estricta minoría”, explicó ayer Fani Raga, secretaria general de Cáritas en Valencia, durante la presentación de un adelanto del VII informe de la Fundación Foessa, sobre desarrollo social. Los datos, que se publicarán a finales de año, hacen una radiografía la catástrofe social: el 65% de los hogares valencianos (495.000) se encuentra ya afectado por procesos de exclusión. El 11,5% de las familias (218.000) sufre pobreza severa y solo el 35% goza de plena integración.

La nueva edición del estudio define 35 indicadores de exclusión, agrupados en tres bloques: social, político y económico. Hogares con todos los miembros en paro, familias con enfermos que no han utilizado los servicios sanitarios en el último año, infraviviendas u hogares con menores no escolarizados serán algunos de los datos del informe que estarán, detallados por comunidades.

Avance del VII informe de exclusión 2014

  • En 2013, 3,8 millones de hogares españoles estaban afectados por distintos procesos de exclusión, 2,7 millones más que en 2007. El incremento es del 48%.
  • Entre 2007 y 2013 el porcentaje de familias españolas que se encuentra en situación de exclusión severa ha pasado del 5,6% al 8,8%.
  • Si se compara la situación de la Comunidad Valenciana con la estatal, los datos reflejan que los valencianos están en una situación de mayor vulnerabilidad ya que el 64,9% no está plenamente integrado frente al 63,1% de España.
  • El 14% de los hogares valencianos se sitúa en la exclusión moderada (1,4 puntos sobre el total estatal) y el 11,5% se encuentra en situación de exclusión severa (2,7% más que que la media estatal).
  • El 39% de los hogares valencianos está en situación de “integración precaria”, lo que supone un 2,2% menos que la media española, donde un 41,2% está cerca de la integración.
  • El informe incluye 35 indicadores de exclusión agrupados en tres bloques: social, político y económico. Además, estos bloques están divididos en ocho subgrupos: aislamiento social, conflicto social, salud, vivienda, educación, política, consumo y empleo.
  • En comparación con el conjunto de hogares en España en 2013, vemos cómo la acumulación de problemas en distintas dimensiones es más visible en las familias valencianas.
  • La proporción de hogares que en Valencia que muestran problemas en, al menos, uno de los cinco subgrupos de indicadores supera en 1,8 puntos la media nacional.
  • El empleo, la vivienda y la salud son los que más han afectado al aumento de la fractura social a escala nacional.
  • En Valencia, además de el empleo, la vivienda y la salud, el consumo ejerce una mayor influencia sobre la exclusión que en el total general.

Los resultados preliminares muestran que, en 2013, la exclusión severa en la Comunidad Valenciana alcanza a un 2,7% más que a la media española. El escaso acceso al empleo, la incapacidad para el consumo y la exclusión del acceso a la salud son los factores que definen más a estas familias. Cáritas explicó que las clases medias “transitan hacia un espacio de exclusión”. La vivienda y los conflictos sociales son dos de los indicadores que definen la exclusión moderada.

Comparar estas cifras con las del anterior informe Foessa sobre Exclusión y Desarrollo Social en España, publicado en 2008, permite ubicar la situación actual. Entre 1994 y 2007, la pobreza y las desigualdades no habían disminuido pese al gran crecimiento económico y la pobreza severa suponía menos de la mitad de la actual. La principal preocupación, tras años de crisis, es ahora la cronicidad.

“El número de familias con necesidades ya no aumenta tan deprisa como en los años anteriores pero dentro de la familia sí aumenta el número de personas con algún tipo de necesidad”, detalló ayer la secretaria general de Cáritas en Valencia, Fani Raga. El crecimiento sostenido del desempleo, el agotamiento de los sistemas de protección social y las dificultades para acceder a los derechos básicos son algunas de las razones que Cáritas esgrime para explicar esta tendencia.

“La economía del capital está por delante de las personas y la Iglesia cree en un modelo con la persona como centro”, criticó Raga. Su organización considera “claramente insuficientes” los recursos para atender a la población que está inmersa en un proceso de “pobreza creciente y derechos menguantes”.

El perfil de las personas que han necesitado la ayuda de Cáritas en 2013 confirma la tendencia de los años anteriores: la mayoría es mujer (73%) principalmente de origen español (53%). Durante 2013, siete de cada 10 usuarios de Cáritas ya había sido atendido antes y, según los datos de la entidad, la mayoría lleva tres años siendo atendido.

La rotundidad de los datos de diversas organizaciones conocidos en las últimas semanas posiciona a la sociedad valenciana en uno de los puestos con mayor vulnerabilidad social de España. Cáritas ha criticado el debilitamiento de los sistemas de protección social, tales como la reducción de los servicios sociales, el retraso en el pago de la renta garantizada de ciudadanía o las dificultades para acceder o mantener derechos fundamentales como la vivienda, el empleo y la atención sanitaria.

Alimentos, facturas y desempleo

En 2013, Cáritas atendió en la Provincia de Valencia a 106.681 personas, la cifra más alta desde que tiene datos, según su memoria anual presentada ayer en Valencia. Las necesidades de las personas atendidas son cada vez más cotidianas y más urgentes y aunque el programa más conocido de la entidad es el reparto de alimentos, en los últimos años la organización ha tenido que atender el pago de facturas básicas, la necesidad de vivienda y la inserción sociolaboral de los usuarios.

Hasta 1.232 personas lograron empleo en 2013 gracias al apoyo de la organización. Más de 8.500 familias se beneficiaron de los 44 economatos de la provincia y más de 350 personas fueron acompañadas en los proyectos dirigidos a personas sin hogar, entre otros.

Uno de los colectivos más vulnerables en los que más ha incidido la crisis ha sido en la infancia. Hasta 30.142 menores fueron atendidos por la organización en 2013 a través de la ayuda a sus familias.

Las parroquias de Cáritas en la diócesis de Valencia destinaron cerca de 4,35 millones de euros a la atención a personas necesitadas en 2013. La partida principal, el 75% de esta cifra, se destina a la llamada “Atención primaria”, que contempla el reparto de alimentos (1,87 millones de euros), la ayuda a la vivienda (877.000 euros), la educación (167.313 euros) o la ayuda para la compra de medicamentos (84.616 euros).

En el terreno de los ingresos, más del 70% de lo recaudado el año pasado (4.052.618 euros) provino aportaciones públicas y particulares, a través de donativos, de la Conferencia Episcopal Española y de la colecta que se celebra en las parroquias de la diócesis el Día de Caridad, según la organización. El 18% de los ingresos procedieron de subvenciones públicas.

La organización ha destacado que el 98% de las personas que trabajan en Cáritas (4.990) son voluntarias. Entre 2009 y 2013, el número de voluntarios de la entidad ha crecido un 48%.