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2.000 personas rodean la Cámara para que esté “al servicio de la ciudadanía”

Colectivos sociales, apoyados por AGE y BNG, advierten contra el “robo” del Parlamento por los partidos mayoritarios

Poco después de las doce y media del mediodía más de 2.000 manifestantes lograron rodear en Santiago el Parlamento de Galicia, cumpliendo así el objetivo de una protesta convocada por diversos colectivos sociales que querían reclamar una Cámara “al servicio de la ciudadanía” y transmitir el mensaje de que los partidos mayoritarios, PP y PSOE, no la representan. Bajo el lema “pan, trabajo y techo”, la marcha discurrió en un ambiente festivo y sin incidentes.

La convocatoria para rodear el Parlamento de Galicia fue una más de las protestas similares convocadas en toda España por las denominadas Marchas de la Dignidad. En Galicia fueron secundadas por sindicatos como CUT, STEG y Sindicato Ferroviario y colectivos como Stop Desahucios, 15-M Monte Alto o Podemos Compostela, así como otros muchos que fletaron autobuses desde distintos puntos de la comunidad para acudir a la manifestación. AGE y BNG también apoyaron la protesta, aunque por los primeros acudió el grupo parlamentario en pleno mientras que por los segundos era difícil encontrar cargos públicos más allá de la eurodiputada Ana Miranda. Xosé Manuel Beiras, portavoz de AGE, explicó ante los medios su respaldo a la manifestación argumentando que “las organizaciones políticas tienen que ser una herramienta al servicio de la ciudadanía que se organiza”. Frente al distanciamiento que, a su juicio, hay entre los partidos mayoritarios y esa ciudadanía organizada, que calificó como “divorcio entre el palacio y la plaza”, Beiras destacó que los movimientos convocantes de la protesta hayan contado con AGE. “Con nosotros sí quieren hablar porque consideran que somos interlocutores válidos”, dijo. “Con independencia de la representación legítima que sí pueden tener algunos grupos, entendemos que las instituciones están legislando contra el pueblo y, por lo tanto, hay que denunciarlas, esa es la razón por la que estamos hoy en la calle”, explicó en declaraciones a los medios uno de los portavoces de la incitativa, Manolo Caamaño, del sindicato CUT.

La marcha se inició al mediodía en la explanada de la estación de tren de Santiago, muy próxima al Parlamento, hacia el que se dirigió por la calle Hórreo. En esta vía fue donde más concentrada y homogénea discurrió la manifestación, ocupando tres de los carriles de la calle a lo largo de unos 200 metros de la misma, lo que permitiría estimar la presencia en ella de algo más de 2.000 personas. Luego, la marcha comenzó a rodear el Parlamento hasta formar un anillo completo y compacto de algo menos de 600 metros de longitud. Un anillo similar, pero mucho más discreto, formó la policía en el interior de la valla metálica que rodea la Cámara autonómica.

Hacia la una de la tarde el abrazo al Parlamento se rompió y en la rotonda de acceso a la calle Hórreo se leyó un manifiesto en el que se criticó que las cámaras legislativas de toda España hayan sido “secuestradas por las mafias financieras con la colaboración de los partidos mayoritarios, PP y PSOE”. “Tenemos la obligación de proteger el Parlamento porque nos lo están robando”, se destacó en ese manifiesto. Antes, durante la marcha, se pudieron escuchar otras muchas consignas como “el capitalismo es el terrorismo”, “no puede ser, obreros en la cárcel y corruptos en en el poder”, “dimisión Gobierno de ladrones” o “fuera rosarios de nuestros ovarios”. Poco después de la una de la tarde, al tiempo que comenzaban a caer unas gotas sobre la capital gallega, los manifestantes comenzaron a disolverse tras lanzarse un llamamiento a una nueva movilización en otoño “aún más potente”.