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La defensa de un edificio emblemático

San Sebastián exige ahora a Cultura una solución para el Bellas Artes

El Gobierno defiende dar “otros usos” compatibles con la protección del teatro

La decisión del Gobierno vasco de declarar Bien Cultural el Teatro Bellas Artes de San Sebastián, el cinematógrafo más antiguo de España, ha puesto de nuevo en la palestra el problema sobre el futuro uso de este emblemático edificio ubicado en la milla de oro donostiarra, cuyo propietario, la empresa Sade, quiere transformar en un moderno hotel. El viceconsejero de Cultura, Joxean Muñoz, ha asegurado este jueves que el grado de protección otorgado al inmueble no cierra las puertas a su conversión en un establecimiento hotelero y estaría abierto a “otros usos”, eso sí, siempre que se respete su valor patrimonial y no sea derribado. “En esta cuestión hay que ser más que exquisitos para lograr el equilibrio entre la conservación del patrimonio y su utilización en algo que sea vivo”, ha afirmado Muñoz.

El Bellas Artes, cerrado hace 30 años, reabre una polémica sobre el futuro uso del edificio. Los partidos del Ayuntamiento han exigido al Ejecutivo que se implique en la búsqueda de una solución. Precisamente, la voz más contundente fue la del portavoz municipal del PNV, Eneko Goia, quien ha advertido de que Cultura (en manos del PNV) “ha decidido asumir una responsabilidad” al declararlo Bien Cultural, por lo que “el Gobierno vasco tendrá que decidir a partir de ahora qué” se hace con el edificio.

El Ayuntamiento donostiarra acordó en un pleno el pasado 27 de febrero —con los votos de todos los partidos de la oposición y el rechazo de Bildu— un grado de protección para el Bellas Artes que permitía su derribo para erigir un hotel en su lugar.

El concejal delegado de Urbanismo, Ricardo Burutaran (Bildu), ha emplazado al Gobierno a concretar las “limitaciones” que contiene su decreto y le emplazó a involucrarse a darlo un uso cultural. El socialista Ernesto Gasco ha abogado por llegar a un acuerdo con la Sade para la compra o permuta del inmueble y destinarlo para actividades relacionadas con la capitalidad cultural europea de 2016. Y Ramón Gómez, del PP, ha endosado al Ejecutivo la tarea de “buscar soluciones” que ha catalogado como Bien Cultural.

Muñoz ha insistido en que el edificio “merece tener un respeto, una conservación, merece ser legado porque tiene unos valores culturales, pero evidentemente para cualquier utilización habrá que hacer algún tipo de intervención”.