Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La ambulancia no se le envió a la niña de Treviño por decisión médica

País Vasco y Castilla y León aseguran que no influyeron las competencias territoriales

La madre de la niña fallecida (en el centro), durante el funeral por la pequeña en La Puebla de Arganzón.
La madre de la niña fallecida (en el centro), durante el funeral por la pequeña en La Puebla de Arganzón.

El Gobierno vasco y la Junta de Castilla y León cerraron ayer filas, con un comunicado conjunto, en torno a su atención sanitaria en zonas limítrofes, como el enclave burgalés de Treviño. Sin que aún se conozcan los detalles de la investigación de Euskadi sobre la muerte el pasado lunes de una niña del enclave enferma de varicela, después de que se denegara a la familia una ambulancia desde las emergencias vascas, ambos descartaron que el trágico suceso guarde relación con cuestiones de vecindad administrativa. Pusieron el foco en la evaluación médica realizada por el 112 vasco. El fiscal superior de Euskadi, Juan Calparsoro, incoará diligencias previas para esclarecer si hubo negligencia.

Después de escuchar las grabaciones de emergencias, los consejeros de Salud de ambas comunidades negaron una de las denuncias de la familia, que sostiene que desde el 112 de Euskadi se les dijo que pidieran una ambulancia a Miranda de Ebro, en Burgos, a una distancia similar que Vitoria, en Álava. Esto sucedió el lunes de madrugada, solo horas después de que en las urgencias de la capital alavesa se diera de alta a la pequeña por no tener fiebre. Al observar su empeoramiento el lunes, la madre pidió la ambulancia, reconoció el consejero de Castilla y León, Antonio María Sáez, en una rueda de prensa, pero la coordinadora médica de las emergencias vascas “optó por movilizar al médico de Condado de Treviño [el municipio vecino] en vez de una ambulancia”, completó su homólogo vasco, Jon Darpón, en una entrevista.

Sáez matizó que fue la propia familia la que llamó al centro de salud. La médico de guardia acudió a la vivienda pero, entretanto, la familia llevó a la niña al hospital de Vitoria, donde murió. Al ver que no estaban, la médico llamó al 112 de Castilla y León. “Fíjense ustedes si la cooperación se mantiene, que en ese momento se ponen en contacto las dos salas de emergencias para cruzar la información”, valoró el consejero castellanoleonés. El protocolo firmado en 2012 por ambas comunidades recoge que “se atenderá con el dispositivo más óptimo [...] en cada caso, pero manteniendo la autoridad cada comunidad sobre sus propios medios”.

Ambos responsables sanitarios pusieron el foco en la valoración que la profesional de las emergencias vascas hizo de la gravedad de la situación —“hay que analizar si la decisión estuvo bien tomada”, reconoció Darpón— y dejaron la puerta abierta a tomar “medidas”.

La muerte de la pequeña hizo ayer que toda la oposición reclamara la comparecencia parlamentaria de Darpón. Las múltiples declaraciones estuvieron acompañadas de una polémica intervención del diputado alavés del PNV en el Congreso —donde se debatirá una proposición de ley orgánica sobre la anexión de Treviño a Álava—, Emilio Olabarria, que apuntó que “si Treviño estuviera integrado en Álava, episodios de esta naturaleza se hubiesen podido evitar o prevenir con más eficiencia”. El PNV se disculpó después y se alineó con el Gobierno vasco, de su partido, señalando que no ve “ningún componente político o competencial en este desgraciado suceso”. La portavoz del PP vasco, Laura Garrido, denunció el “oportunismo político” del PNV.

Más información