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Un exedil del PP acusa al partido de un fraude de 46 millones en Emarsa

Los populares gastaron 25 millones en salarios de enchufados, según el histórico dirigente

El exdirigente del PP Juan Carlos Gimeno llega al juzgado en una de sus declaraciones
El exdirigente del PP Juan Carlos Gimeno llega al juzgado en una de sus declaraciones

Juan Carlos Gimeno, exconcejal del PP en Valencia, acusó ayer al partido de haber cometido “un fraude no investigado de 46 millones de euros” en la desaparecida sociedad pública Emarsa. Gimeno lo declaró ante el juez instructor, Vicente Ríos, que investiga el saqueo de Emarsa, la entidad que depuraba las aguas residuales de Valencia y su área metropolitana, una causa judicial en la que él mismo está imputado por varios delitos.

La versión del también exportavoz popular en la Diputación de Valencia fue acogida con frialdad, sin embargo, según fuentes conocedoras de su declaración, por el magistrado, que está realizando las últimas diligencias antes de dar por concluida la instrucción.

El cálculo del fraude denunciado por Gimeno, que hoy tiene previsto ofrecer más datos en una conferencia de prensa convocada en un hotel, se basa en dos grandes partidas: “La contratación innecesaria de 38 personas vinculadas al PP”, cuyo coste acumulado de 25 millones habría contribuido a hundir a la empresa —los populares la liquidaron en 2010 con un agujero de 17 millones—; y supuestos fraudes cometidos en los convenios de explotación y mejora de Emarsa, así como en el sistema de financiación de la sociedad por parte de la Generalitat.

Gimeno intentó mostrar durante su declaración documentos que, según él, retratan los fraudes, pero el juez lo rechazó y le indicó que si quería aportarlos lo hiciera “por registro de entrada”.

El expolítico basa su acusación en que la depuradora de Emarsa tenía 67 trabajadores en 1995, cuando el PP llegó al Gobierno valenciano. Los mismos que tiene hoy bajo la dirección de la unión de empresas que se hizo con su gestión tras ser privatizada en 2010. Entremedio, los gerentes nombrados por el Partido Popular elevaron la plantilla hasta 103, con unos salarios que no habrían sido abonados mediante los cauces habituales por la entidad de la Generalitat Epsar, sino directamente mediante “fondos estructurales de Emarsa”.