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La huelga de la limpieza afectará más a los barrios periféricos de Alicante

Los trabajadores mantienen la protesta para la medianoche del domingo

Protesta de los trabajadores de la empresa de limpieza y residuos ante el Ayuntamiento de Alicante.
Protesta de los trabajadores de la empresa de limpieza y residuos ante el Ayuntamiento de Alicante.

El domingo por la noche no habrá servicio ordinario de recogida de basura en Alicante. La última reunión ante el tribunal de arbitraje laboral entre UTE Alicante, la empresa adjudicataria de la recogida municipal de basuras, y sus empleados acabó como se esperaba: sin acuerdo respecto a qué convenio aplicar en los próximos años.

De no cambiar nada, en la medianoche del domingo comenzará una huelga indefinida después de ocho meses de negociaciones fracasadas en las que los sindicatos persiguieron el mantenimiento de su antiguo convenio mientras la empresa, según un comunicado de la mercantil, pretendía reducir las vacaciones de 43 a 37 días de libranza o mantenerlos “pero anular la antigüedad, el pago de correturnos o las vacaciones de julio y septiembre”.

Los empleados aventuran que serán los barrios del norte de la ciudad los que más sufrirán la huelga de limpieza. “De la plaza de Toros al norte” estarán las zonas más afectadas, aseguraron los miembros del comité sindical que acudieron ayer a la plaza del Ayuntamiento a reunirse con aproximadamente la mitad de los 513 trabajadores encargados de la limpieza de las calles alicantinas. Los servicios mínimos saldrán del parque principal de UTE Alicante y, aunque la empresa contempla que se cumplan las rutas, solo dos de los diez 'cuarteles' distribuidos por la ciudad estarán activos. Cerrarán en la zona de playas, con menos presión poblacional en invierno, y en los barrios más al norte y alejados del centro como La Florida, Los Ángeles o Colonia Requena. “El centro se quedará limpio, verás. Es la foto que querrán evitar”, avisó uno de los trabajadores en la plaza del Ayuntamiento.

Al no haber acuerdo para servicios mínimos, la Generalitat Valenciana los fijo en el 50% para la recogida y el 35% para la limpieza. Los trabajadores los consideraron “excesivos”, tras aspirar a limpiar únicamente los puntos sensibles de la ciudad como mercados, hospitales y colegios.

La contrata salió a concurso sobre

la base del convenio ahora rechazado

La huelga en ciernes estuvo a punto de ser evitada con el preacuerdo alcanzado el pasado miércoles, que debía ser corroborado en asamblea por los trabajadores. El pacto se basó en la congelación salarial y de plantilla por tres años además de la pérdida de ocho días de descanso, entre varios puntos acordados. Pero la asamblea rechazó con el apoyo de una amplia mayoría firmar la propuesta.

El detonante de la situación fue la reunión mantenida el jueves entre los trabajadores y el concejal de Atención Urbana, Andrés Llorens, y los técnicos responsables del pliego de condiciones de la llamada contrata del siglo, que ostentará durante 12 años UTE Alicante por un valor de 435 millones de euros.

La sorpresa de los sindicatos fue al conocer que el pliego se elaboró teniendo como referencia el convenio vigente en 2012. Es decir, puntos en los que los sindicatos cedieron tienen incluido ya su pago en el convenio.

“Han montado un circo de ocho meses y al final nos han sacado a nosotros como los payasos”, dijo Miguel Montesinos (CGT), del comité de empresa. “Si quieren quitarnos los seis días de descanso por exceso de jornada que lo hagan”, dijo David Martínez (CC.OO), “pero al estar incluido en el canon del convenio que devuelvan a los ciudadanos los 450.000 euros anuales que les van a pagar por ellos”.

UTE Alicante está conformada por FCC, Cespa (Ferrovial), Inusa y Cívica, las dos últimas participadas por Enrique Ortiz, el principal contratista del consistorio e imputado como uno de los responsables del caso Brugal.

Islas de contenedores para hosteleros

R.Esquitino

El papel del Ayuntamiento en la negociación ha sido “nulo”, según dijo a Europa Press el concejal de Atención Urbana y vicealcalde de Alicante, Andrés Llorens, “sorprendido” por la marcha atrás de los trabajadores después del preacuerdo alcanzado.

Las medidas con las que el consistorio espera aplacar las posibles imágenes de poca salubridad pasan por aconsejar a los ciudadanos que “aguanten” la bolsa de basura en casa un tiempo razonable. Llorens les aconsejó que aprovechen para reciclar. El apunte resulta curioso si se tiene en cuenta que los últimos datos de la Generalitat, del 2011, muestran que los ciudadanos reciclan más que la propia planta de basuras de la ciudad. El consistorio habilitará una decena de “islas” de contenedores para que los dueños de comercios, en especial de la hostelería, puedan depositar sus basuras. También abrirán las puertas del vertedero municipal.

La oposición mostró su desconcierto frente a la actitud del edil ante una huelga anunciada hace dos semanas. Gabriel Moreno, del PSPV, no entendió cómo tras negarse a una reunión con los empleados, accediera a una a tres días de la huelga de la que salieron más convencidos aún los sindicatos. Fernando Llopis de UPyD, recordó que ya avisó de “irregularidades en los pliegos de la contrata”, a la que por cierto solo se presentó la UTE Alicante. Miguel Pavón, de Esquerra Unida, dijo que el PP tuvo la ocasión de municipalizar en septiembre la concesión ahorrando un 20% del precio que paga a la concesionaria.