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La Generalitat augura que Rajoy se “ablandará” por la presión popular

Mas prevé fijar en dos meses una fecha y una pregunta para la consulta

El presidente de la Generalitat, Artur Mas.
El presidente de la Generalitat, Artur Mas. getty

Al Gobierno de Artur Mas ya le vino bien que la manifestación independentista de la Diada se convirtiera en un clamor a favor de la secesión por la vía rápida. El llamamiento de los manifestantes a que en ningún caso se demore la consulta más allá de 2014, lejos de incomodar a la Generalitat, permitió al Gobierno de CiU ratificar sus postulados e incluso dar cierto acelerón. El consejero de Presidencia, Francesc Homs aseguró que la marcha “reforzó” a la Generalitat en su propuesta soberanista y considera que esta también “ablandará” las posiciones del Ejecutivo de Mariano Rajoy.

Mas pidió al Gobierno que “abra puertas” para que los catalanes puedan ser consultados. Preguntado por la mayoría silenciosa —expresión utilizada por el Gobierno— replicó: "Si piensa que lo que pasó en Cataluña no es la mayoría social del país, que lo averigüe con una consulta, que es lo que hice yo convocando elecciones el año pasado”.

El presidente catalán dejó para su mano derecha, el consejero Homs, buena parte de las explicaciones posteriores a la Diada. Este aseguró que la fecha y la pregunta de la consulta se fijarán “en las próximas semanas”. La Generalitat trabaja con la voluntad de hacerla en dos meses, un poco antes de lo que se había planteado hasta ahora.

El presidente catalán pide la consulta para ver dónde están las mayorías

El plan del Gobierno de CiU es conseguir que sus socios de Esquerra y los otros partidos que apoyan abiertamente el referéndum, como Iniciativa per Catalunya, acuerden este otoño una hoja de ruta conjunta. Atraer al Partit dels Socialistes a este consenso se visualiza como una labor titánica, pero CiU no descarta que la manifestación también dé alas a los sectores más catalanistas del PSC y éstos acaben arrastrando a la dirección hacia posiciones poco combativas.

Sintiéndose reforzado, el Gobierno de Artur Mas insistió en la idea de que Rajoy no puede mirar hacia otro lado. “Cuando las cosas en la vida son un error, pueden durar un poco de tiempo, pero al final se van ablandando. Tendrán que aceptar \[el Gobierno\] cuál es la propia realidad que se vive en Cataluña”, dijo Homs.

El tiempo para la negociación es escaso. Por esta razón CiU da por hechos nuevos contactos al máximo nivel entre la Generalitat y el Gobierno. Eso sí, la Generalitat no podrá contar con el ansiado apoyo internacional que tantas veces ha reclamado el mundo soberanista.

La Comisión Europea rechazó ayer hacer cualquier valoración de la movilización independentista de Cataluña argumentando que se trata de “cuestiones internas” de un Estado miembro. Horas antes de que la Comisión se pronunciara en este sentido, Homs había hablado de la existencia de un supuesto “comunicado” de este organismo en el que se abordaba el proceso catalán. Fuentes de la Comisión Europea negaron taxativamente la existencia de dicha comunicación.

La estrategia de ERC se ve reforzada por la marcha independentista

Pese al desmarque europeo, tanto el Gobierno como sus socios de ERC se vanaglorian de que la cadena humana envió un mensaje al mundo. Oriol Junqueras, presidente de los republicanos, insistió en la cadena SER en que las instituciones europeas entienden la reivindicación de Cataluña.

Los republicanos no aceptan otro horizonte que no sea hacer la consulta en 2014: “No nos planteamos un escenario alternativo”, dijo Junqueras. Esquerra procura que los vaivenes del Gobierno de CiU no afecten a su estrategia. Los republicanos se sobresaltaron con la prórroga del pulso soberanista que Mas situó en 2016, por ello se mantienen en tensión para evitar que la federación nacionalista tenga la tentación de echarse atrás en plena negociación con el Gobierno. Los republicanos se tranquilizaron al oír las palabras de Homs fijando un plazo de dos meses para convocar la consulta. “Trabajaremos para que la consulta sea posible y tener una fecha y una pregunta clara”, dijo la secretaria general del partido, Marta Rovira, que también marcó un plazo de dos meses para decidir cuando se hace el referéndum. Acortar los términos en la consulta ayudará a Esquerra, que podrá presionar más al Gobierno de CiU en la negociación paralela entre los partidos para aprobar los Presupuestos de 2014.

La coincidencia que exhibieron ayer ERC y CiU marca la buena sintonía entre Mas y Junqueras tras las dudas que suscitó el presidente antes de la Diada. El líder republicano subrayó su apoyo al Ejecutivo: “Nuestra obligación política es ayudar al Gobierno a que cumpla compromisos”.