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Irene Rigau: “No es una ley pedagógica, es una ley recentralizadora”

La consejera de Enseñaza catalana asegura que la Lomce es "predemocrática"

La consejera de Enseñanza de Cataluña, Irene Rigau, ha criticado duramente la reforma educativa (Lomce) que ha aprobado este viernes el Consejo de Ministros, que pretende entre otras cosas, garantizar dar más horas en castellano, obligando a la Generalitat a pagar escuelas privadas, además que da más control al Gobierno central para decidir los contenidos de las materias. “No es una ley pedagógica, es una ley recentralizadora”, ha asegurado Rigau, que ha sentenciado que la norma es "imposible de cumplir".

"No existe el método de 'te enviaré la factura o ya te lo descontaré", ha ironizado la consejera, que ha añadido que este modelo no se sustenta en ninguna norma, por lo que no se puede aplicar. La titular de Educación también ha calificado de “predemocrática” la Lomce. “Pretende dar una única visión de la historia de España y un solo referente literario, geográfico... Se está haciendo un uso de la educación para romper consenso constitucional”, ha añadido.

"La oferta en castellano es difícilmente aplicable porque nadie querrá reunir en un punto de Cataluña a todas las familias", ha sostenido la consejera, que ha reiterado que no se puede separar a los alumnos por razón de lengua, según fija la Ley de Educación de Catalunya (LEC).

Por eso, la Generalitat combatirá la Lomce en el trámite parlamentario y volverá a exponer sus argumentos en el Congreso de los Diputados, donde espera obtener un "apoyo máximo" de rechazo hacia la ley, porque ha nacido con muy poco consenso, ha agregado.

Si prosperara el texto actual, Rigau se ha mostrado convencida de que el Tribunal Constitucional les volverá a dar la razón, como lo han hecho las sentencias anteriores con los casos particulares, ha dicho.

Rigau considera que la versión aprobada hoy introduce pocos cambios respecto al texto original, y ello “a pesar que el informe Consejo de Estado recomendaba muchos cambios”, ha dicho. Para Rigau, si la Lomce se aprueba tal y como está “sería un ataque frontal al Estatut, a la Ley de Educación catalana y al modelo de inmersión lingüística”.

Las reacciones en contra de la Lomce también se han escuchado desde todos los flancos de la sociedad catalana. Los partidos de izquierda también han criticado duramente la reforma y han llamado a la insumisión. Para ERC la aplicación de la Lomce supondrá “la muerte” de la inmersión lingüística. Los socialistas la han calificado de “auténtico golpe de Estado democrático” contra el sistema educativo catalán y pidieron su retirada por “innecesaria, que responde a criterios ideológicos y no pedagógicos”. ICV, como otros partidos, ha llamado a la insumisión y a no cumplir la norma porque es "una aberración y un acto de propaganda”, además de un "disparate jurídico, político y lingüístico". Para la CUP se trata de “un atentado contra la educación pública, contra la inmersión lingüística, la laicidad y la formación de un espíritu crítico. A Ciutadans tampoco le gusta la Lomce, que califican de “parche” porque no garantiza la educación trilingüe y prevén que no ayudará a reducir el fracaso escolar.

“Hoy estamos de luto por la educación”, ha sentenciado la organización no gubernamental Educación sin Fronteras, que exigió la retirada del proyecto de ley. En la misma línea, el Marco Unitario de la Comunidad Educativa (MUCE), que agrupa a los sindicatos de profesores y alumnos, ha opinado que la normativa “supone un paso atrás en la consecución de un sistema educativo” porque supondrá una reducción de recursos para la enseñanza pública, mientras se favorecerá la privada. Convocados por el MUCE, un centenar de personas se han concentrado esta tarde ante la sede del PP en Barcelona para mostrar su rechazo a la reforma educativa. La acción se repitió en varias ciudades catalanas.

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