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Las basuras, en el tablero de la política

Los partidos buscan sacar rédito de la polémica por el tratamiento de los desechos

Gipuzkoa se ha convertido en un laboratorio de las basuras desde que los partidos políticos han comprobado que la polémica por el modelo de recogida y tratamiento de los residuos puede repercutir directamente en sus resultados electorales. En febrero de 2012, los alcaldes de 34 municipios gobernados por Bildu anunciaron que iban a poner en marcha el puerta a puerta a lo largo de este año, pero solo cinco lo han hecho. La coalición abertzale ha constatado que una estrategia inflexible puede restarles parte del amplio respaldo social que tienen ahora. El resto de formaciones —PNV, PSE y PP— también son conscientes de que a través de la protesta ciudadana pueden desgastar más a Bildu que desde la acción política en las instituciones.

Un ejemplo de ello es que la moción de censura que aprobaron a mediados del año pasado para destituir al anterior diputado de Medio Ambiente, Juan Carlos Alduntzin, no tuvo ningún efecto práctico. Por eso, Bildu ha decidido dar un giro y suavizar su postura. Zarautz renunció al PaP y ahora en Azpeitia todos los partidos han acordado en un pleno recoger la basura en el quinto contenedor. Elgeta y Zumaia tampoco tendrán puerta a puerta. Entretanto, las plataformas contra este sistema, que la coalición abertzale considera que están manejadas por el PNV, siguen metiendo presión a los alcaldes de Bildu para hacer visible su fracaso. Los consistorios que lo han implantado aseguran haber alcanzado niveles de reciclaje del 83%, mientras que el resto se sitúan, siempre según esta formación, en torno al 38%. Y calculan que su extensión a toda Gipuzkoa ahorraría 17,5 millones al año.