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Plan de choque contra el caracol manzana en el delta del Ebro

La Generalitat pide ayuda para erradicar la plaga

La plaga del caracol manzana arrasa arrozales.
La plaga del caracol manzana arrasa arrozales.

El caracol manzana, que durante el invierno dormita bajo tierra, retoma los campos de la margen izquierda del delta del Ebro coincidiendo con la llegada de las temperaturas cálidas y la siembra del arroz. Desde 2009, cuando se escapó un ejemplar de una piscifactoría de l’Aldea (Baix Ebre), el molusco invasor es el principal enemigo de los agricultores. Se come los tallos del cereal justo cuando están creciendo y además pone en peligro la biodiversidad de la zona.

En las inmediaciones de l’Aldea e incluso en Deltebre (Baix Ebre) ya han sido detectados de nuevo, aunque su gran eclosión no se producirá hasta la semana que viene, calcula el sindicato Unió de Pagesos (UP). Será entonces cuando previsiblemente aparecerán de debajo de la tierra millones de ejemplares, que seguirán reproduciéndose a toda velocidad y poniendo en jaque las cosechas. Ante este escenario, la Generalitat presentó ayer un plan de choque para intentar frenar la expansión de molusco. El Ejecutivo catalán reclama recursos y medios a la Unión Europea, organismo al que solicitará un Programa Life, así como al Gobierno y a la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) “para evitar la infestación masiva del Delta” o la “dispersión de la plaga” a otras zonas de España.

Trampas en desagües

El plan contempla vigilar de manera intensiva los arrozales, instalar trampas en los desagües, controlar vehículos por carretera e inspeccionar tiendas para evitar un sabotaje como el del pasado octubre, cuando alguien esparció caracoles manzana en la margen derecha del Ebro. En el plan también figura capturar el molusco y sus puestas de color rosa brillante de manera manual, aplicar saponina —un derivado de la camelia—, además de verter cal viva, quemar rastrojos, salinizar los arrozales y desecar los campos durante el invierno. El Departamento de Agricultura calcula que esta última medida tiene una efectividad del 90%, aunque este año no fue aplicada por temor a perder las subvenciones de la Unión Europea. La mayoría de estas actuaciones ya se han llevado a cabo durante los últimos dos años con un presupuesto de 5,3 millones de euros, explicó recientemente el director general de Desarrollo Rural del Gobierno catalán, Jordi Sala.

Según Agricultura, el molusco está presente en 1.500 hectáreas del delta izquierdo, pero los agricultores tachan la cifra de “anticuada” y sostienen que la plaga se ha propagado a centenares de hectáreas más. Además, el sindicato asegura que la Generalitat no ha contado con los cosecheros del cereal para elaborar el plan.