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Acusado el alcalde de Boadilla de instar a ocupar una finca privada

La Casa de Montijo sostiene que la quinta Romanillos es suya, incluidos los caminos interiores y que nadie puede entrar sin permiso

Acusado el alcalde de Boadilla de instar a ocupar una finca privada

El enfrentamiento entre la Casa de Montijo, propietaria de la finca Romanillos, y el Ayuntamiento de Boadilla del Monte por la titularidad de varios caminos públicos que atraviesan dichos terrenos y que los vecinos llevan años utilizando, se recrudece. Los propietarios, descendientes de la Casa de Alba, los han cerrado y aseguran que en la finca no hay "ni un solo metro cuadrado público", a excepción del Cordel Segoviano, que nunca se ha deslindado, amojonado o señalizado por parte de la administración, como exige la ley. El Consistorio sostiene que los viarios clausurados son públicos.

En un duro comunicado los dueños de la finca consideran que las declaraciones del alcalde de la localidad Antonio González Terol, del PP, en las que llama a los ciudadanos de este municipio a ocupar la finca al señalizar los caminos como públicos, le sitúan en una "actitud próxima a la de su homólogo, Juan Manuel Sánchez Gordillo, que impulsa a sus conciudadanos a allanar propiedades privadas". Le reprochan  su "cabezonería e increíble desconocimiento de las leyes básicas" y que insista en la usurpación de una propiedad "bajo la bandera del oportunismo y el populismo".

Al mismo tiempo califican las informaciones aparecidas en algunos medios de comunicación de ámbito nacional (El País publicó un artículo el pasado 29 de abril) de falsas e ilusorias. Este periódico se puso en contacto con la empresa propietaria, Romanillos S.A., sin que hicieran ninguna declaración al respecto.

El problema comenzó hace unas semanas cuando, los transeúntes, que usaban estos caminos para pasear, montar en bicicleta o a caballo desde hace años, se encontraron primero con guardas que no les dejaban pasar y, más tarde, con las entradas cerradas por cancelas. Empezaron a llegar denuncias al Consistorio y a la Guardia Civil informando sobre estos hechos. El Ayuntamiento pasó a la acción y situó varios carteles que indicaban que los caminos eran públicos. Los propietarios los sustituyeron por otros con el mensaje contrario: son privados. A partir de ahí, la situación ha desembocado en una denuncia del Ayuntamiento ante el juzgado de instrucción de Móstoles y en la apertura de un expediente por parte de la Comunidad de Madrid.

Los dueños, descendientes de la duquesa de Alba, se mantienen firmes y aseguran que los caminos de servicio que discurren por ella, destinados a la explotación agrícola y ganadera, son y siempre han sido de titularidad privada. Se acogen al título registral, "único documento oponible frente a terceros según la legislación vigente". Según figura en el Registro de la Propiedad, explican, el coto procede de un mayorazgo fundado en 1562, y así pasó a María Francisca de Sales Palafox y Portocarrero, Duquesa de Alba y Condesa de Montijo, y de ella a sus sucesivos herederos hasta el momento actual. Libre de cargas, en toda su extensión, y en pleno dominio. "No existe ninguna cesión de dominio en todo el historial registral del Coto y Término redondo de Romanillos en todo el tiempo transcurrido", puntualizan.En cuanto a la inscripción en el catastro inmobiliario, la Casa de Montijo, asegura que "no tiene base jurídica alguna a efectos de acreditar la titularidad de nada".

El concejal de urbanismo de la localidad, Miguel Ángel Ruiz, aclara que el Ayuntamiento no va a entrar en demagogias y se reafirma en que los viarios son públicos. "Los vecinos los utilizan desde tiempos inmemoriales de una forma pacífica y el que no figuren inscritos en el Registro no quiere decir que sean privados. Será algo a solucionar en todo caso", mantiene.

La nota finaliza indicando que la Casa de Montijo "se reserva el derecho emprender las acciones legales en defensa de su honorabilidad, derechos constitucionales y patrimonio, seriamente dañados por las falsedades difundidas por el Sr. González Terol".