Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Córdoba se queda sin la colección Citoler

Zaragoza acogerá las 1.300 obras de arte contemporáneo que forman Circa XX, tras cinco años de infructosas negociaciones con la ciudad andaluza para encontrarle ubicación

Pilar Citoler en Madrid.
Pilar Citoler en Madrid.

La colección privada de arte contemporáneo Circa XX, una de las más importantes de su categoría en España y para la que Córdoba lleva más de un lustro postulándose como sede, va a encontrar su cabida definitiva en Zaragoza. Los seis años de negociación entre la dueña de las 1.300 obras, Pilar Citoler –respaldada por la Universidad de Córdoba- y la Junta y el Ayuntamiento, han fracasado. El vicerrector Manuel de la Torre lo reconoció ayer. "Todo indica que recalará en Zaragoza. La negociación del Gobierno de Aragón progresa y hay una alta probabilidad de que llegue a buen término”, confirmó Citoler.

De la Torre, como principal valedor de la Universidad en este proyecto asumió las culpas pero no dejó de apuntar a la Junta como última responsable de lo ocurrido, al no haberse llegado a un acuerdo sobre la sede donde se ubicarían las piezas de Bacon o Picasso que, entre otros muchos autores, componen el catálogo. “Seguramente no he sabido expresar bien la importancia de esta colección, aunque hay algunas personas en la Junta que, por razones particulares, no les ha interesado que la colección recalase en Córdoba", dijo el vicerrector

La presidenta del Gobierno de Aragón expuso hace unos meses su interés por instalar allí las obras de Circa XX. “Han sido ellos los que se han puesto en contacto conmigo”, avanzó la coleccionista. Aragón tiene pensado dónde albergar la colección: el Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos Pablo Serrano, de Zaragoza, que también contiene el legado del escultor aragonés Pablo Serrano, integrante del grupo El Paso.

El principal escollo en Córdoba era, precisamente, no tener una sede. Provisionalmente se aposó por el Centro Andaluz de Creación Contemporánea, un inmueble recién construido, pero que sigue cerrado. “Tiene más de 12.000 metros. ¿Por qué no dedicar 4.000 a la colección? Solo es una tercera parte. Aunque fuera provisionalmente, hasta tener un edificio definitivo”, se pregunta Citoler.

Las reticencias de ubicar allí la colección ya fueron tajantes con el anterior consejero de Cultura, Paulino Plata. Y han seguido con el actual equipo de Luciano Alonso. En 2011, Citoler planteó un protocolo con la Universidad para que se llegase a una solución firme entre todas las instituciones antes de junio de 2012. Hace más de medio año que expiró el plazo. Y como ya alertó, su paciencia ha acabado. Citoler dejará su colección en Zaragoza.