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Una vasija especial en la trastienda

Un anticuario de Alicante escondía una pieza íbera del siglo II antes de Cristo

El vaso narra el paso a la madurez de un príncipe alcoyano del siglo II a.C.

Los expertos consideran el hallazgo como el más importante en una década

Vasija del siglo II antes de Cristo que narra un episodio de caza de un jabalí.
Vasija del siglo II antes de Cristo que narra un episodio de caza de un jabalí.

Buscaban marfil ilegal en la trastienda de un anticuario y acabaron dándose de bruces con “el hallazgo más importante de la década” del mundo íbero. El propietario del negocio de El Campello (Alicante) donde se encontró la pieza ha sido detenido por delitos de receptación y contra el patrimonio histórico. Un vaso “excepcional”, a ojos de José Luis Simón García, arqueólogo y técnico de la Consejería de Cultura, que narra la historia de un príncipe íbero y su paso de la adolescencia a la madurez.

Fechado en el siglo II antes de Cristo, unos dos siglos después de que se esculpiera la Dama de Elche, se estima que el jarrón puede tener un valor en el mercado superior a los 20.000 euros, una cantidad similar a las tasaciones de las cráteras griegas en las que se narraban las hazañas de Aquiles, Odiseo u otros héroes helénicos. “Salvando la belleza estética de la Dama de Elche, este es un descubrimiento de similar importancia”, asegura Simón García, quien asegura que a partir del siglo IV antes de Cristo no suelen encontrarse piezas enteras de arte íbero.

El Vaso de la Suidomaquia (Maquia: lucha; Suido: jabalí) narra cómo unos aristócratas armados con escudos, lanzas y espadas tratan de abatir a un jabalí, un tótem junto al lobo en el mundo mediterráneo de la época. Es la lucha de un animal salvaje —representante de las fuerzas de la naturaleza— contra el poder del hombre y su civilización. “Es una batida a muerte, un ritual semejante al que aparece en la película 300”, cuando el todavía aspirante a rey espartano, Leónidas, tiene que probar su valía matando a un lobo para demostrar que ha dejado atrás la infancia y está dispuesto a abrazar la madurez.

La pieza debió de ser un encargo para conmemorar un episodio de la vida de un príncipe, posiblemente de la región de Alcoi, y describe un sistema social semejante al de la Ilíada (la obra del poeta Homero en la que se narra la guerra de Troya), con escenas similares a las de las vasijas de la Grecia antigua en las que se mostraban las aventuras de Héctor o Aquiles. “Cualquier íbero que viera estos dibujos sabría de qué le estaban hablando, pero nosotros no podemos saberlo”, explica Simón García, “es una representación de los príncipes de aquel tiempo. Aquiles y Héctor eran los príncipes de Oriente. Los de nuestro vaso eran los de Occidente. La diferencia entre unos y otros es que los de Oriente tuvieron a Homero para cantar sus hazañas. Y nosotros no conocemos la lengua íbera, no podemos interpretarla ni saber los nombres de los reyes a la espera de una piedra Rosetta (que permitió descifrar el lenguaje de los jeroglíficos egipcios) que ayude a interpretarla”.

La pieza localizada por la Guardia Civil estaba dentro de una caja de cartón en el taller restaurador de un anticuario de El Campello, se le sacó una foto y se envió a Simón García, quien inmediatamente entendió la importancia del descubrimiento. “Posiblemente procede de un expolio en la zona de Cocentaina”, especula. El anticuario fue detenido e imputado. El vaso acabará en el Museo Arqueológico de Alicante (MARQ). “Es una suerte”, dice Simón García exultante, “un regalo para el Patrimonio Nacional. La pregunta es: ¿Cuántas piezas como esta circulan en el mercado ilegal?”.