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La ofensiva de Wert impulsa el pacto entre CiU y Esquerra

Mas y Duran acuerdan que ERC es ya la “única opción” para esta legislatura

CiU se abre a romper sus pactos con el PP para sumar a Esquerra

Junqueras afirma que lo importante es “marcharse del Estado español”

Oriol Junqueras, durante la pasada campaña electoral.
Oriol Junqueras, durante la pasada campaña electoral.

El empujón definitivo que necesitaban Convergència i Unió y Esquerra Republicana para sentarse a negociar un pacto de gobernabilidad para la Generalitat ha llegado de la mano del ministro de Educación, José Ignacio Wert. El borrador de reforma educativa, que finiquita el sistema de inmersión lingüística vigente desde 1984, fue interpretado ayer en clave de “ataque a Cataluña” por parte de CiU y de ERC y ambos lanzaron señales inequívocas de querer alcanzar un acuerdo de legislatura que frene nuevas ofensivas de este tipo. “A la asfixia financiera del Gobierno a Cataluña se ha sumado una asfixia identitaria en forma de reforma educativa”, sentenció Oriol Pujol, número dos de Convergència, quien ayer oficializó la apertura de las negociaciones con los republicanos.

Tanto CiU como Esquerra Republicana han llegado a la conclusión de que el Gobierno del Partido Popular, sintiéndose ganador por pinchazo de Artur Mas en las elecciones autonómicas, hará valer ahora esta situación para aplicar aspectos tan impopulares en Cataluña como acabar con la preeminencia del catalán en la educación. Es por eso por lo que la prioridad ahora es hacer valer la clara mayoría soberanista que el Parlamento catalán sigue manteniendo tras el 25-N. Y además, la voluntad es que el acuerdo sea rápido. Por ello, tanto CiU como ERC comenzaron ayer las negociaciones formales para garantizar la investidura de Artur Mas en primera votación y para pactar una hoja de ruta que permita la gobernabilidad pese a que los republicanos decidan mantenerse fuera del Gobierno.

“El objetivo es alcanzar un acuerdo que garantice la estabilidad en el día a día y el ejercicio del derecho a decidir de los catalanes”, resumió Oriol Pujol después de la reunión de la ejecutiva de Convergència Democràtica. El envite del ministro Wert también ha acallado las voces de Unió Democràtica de Catalunya que pedían reabrir el diálogo con el PP. “Esto ya no es posible”, admitieron ayer fuentes de este partido. Artur Mas y Josep Antoni Duran i Lleida oficializaron esta posición en un encuentro que mantuvieron por la mañana y del que salió la conclusión de que el acuerdo con ERC es la “única opción” para garantizar la gobernabilidad.

Mas tampoco acudirá este año a los actos del día de la Constitución

La reforma educativa no solo sirvió de revulsivo para acelerar las negociaciones entre CiU y ERC, sino que permitirá a Artur Mas recuperar cierto liderazgo político tras su batacazo electoral. La semana que viene el presidente catalán ha convocado a todos los partidos defensores del actual modelo lingüístico de Cataluña, que suman 107 de los 135 diputados del Parlamento catalán. El objetivo es hacer una demostración de fuerza política, en la que, además de Convergència i Unió, participarán Esquerra Republicana, el Partit dels Socialistes e Iniciativa per Catalunya.

La sensación de ataque frontal por parte del Gobierno central ha cundido especialmente en Esquerra Republicana de Catalunya. Su líder, Oriol Junqueras, dijo ayer que, vistas las circunstancias, lo importante es iniciar ya el proceso para el referéndum de autodeterminación: “Tenemos que marcharnos del Estado español”, concluyó.

CiU y ERC se han emplazado a llevar la negociación con la máxima discreción, hasta el punto de no querer confirmar oficialmente ni quiénes forman la comisión negociadora. De lo que también están seguros en ambas partes es que el diálogo no puede eternizarse. El objetivo es alcanzar un acuerdo en “cuestión de días” que permita la investidura de Artur Mas antes de Navidad y que el nuevo Gobierno pueda comenzar a trabajar normalmente la primera semana del año. Eso sí, todos admiten que los plazos son ajustados.

Los movimientos de fondo ya están sucediendo. Ayer Convergència Democràtica se abrió a estudiar una de las principales reivindicaciones de los republicanos: que CiU rompa sus pactos con el Partido Popular en instituciones significativas como la Diputación de Barcelona o la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales, que gestiona TV-3. Oriol Pujol anunció que la ejecutiva del partido está estudiando “replantearse” estos acuerdos. Pero en ningún lugar está escrito que los acuerdos vayan a romperse. Pujol afirmó que en el ámbito local, se estudiará caso por caso para comprobar si los populares de los municipios con los que CiU tiene pactos “se comportan igual que el ministro Wert”, en alusión a consistorios como los de Badalona o Castelldefels. Por si faltaban otros gestos hacia ERC, el presidente Artur Mas tampoco acudirá este año a los actos de conmemoración del día de la Constitución.