La ponencia de paz abre la puerta a que Bildu haga aportaciones por escrito

El foro parlamentario incluye la “cuestión penitenciaria” en su ámbito de acción

La primera sesión tras su constitución que la ponencia para la paz y la convivencia del Parlamento celebró ayer finalizó con la disfusión de un comunicado conjunto de dos puntos respaldado por todos los grupos que participan en ella: PNV, PSE, PP, Aralar y el Grupo Mixto a través de Ezker Anitza. El texto concreta cómo se gestionará la participación de la izquierda abertzale, el punto sobe el que ha girado todo el conflicto en su torno.

El resultado es un término medio que pareció contentar a todos: abrir la puerta a Bildu a través de un genérico “coaliciones con representación institucional” para que pueda realizar aportaciones, eso sí por escrito.

Sin el nombre de la coalición que incluye a la izquierda abertzale, pero apuntando de forma inequívoca a ella la fórmula cuenta a su favor con la discreción que posibilita remitir por escrito sus planteamientos. Ello evita que cargos públicos de la izquierda abertzale como el diputado general de Gipuzkoa, pasen por la Cámara. algo a lo que el PP no estaba dispuesto si no condenaba antes a ETA.

Los partidos y las asociaciones deberán enviar sus ideas este mes

La ponencia abordará, según el escrito acordado por todos los grupos —solo están fuera EA y UPyD—, la “cuestión penitenciaria” como una parte de los trabajos en torno a las iniciativas de lo que denomina reconciliación del presente.

El comunicado no va más allá sobre un aspecto presente de forma especial en estos días por el planteamiento realizado por el Ministerio de Interior de reformular la conocida como vía Nanclares, flexibilizando las exigencias a los presos de ETA para lograr el acercamiento a las cárceles de Euskadi. El nuevo plan del ministerio que encabeza Jorge Fernández Díaz no ha gustado a buena parte de las asociaciones de víctimas.

El PP vasco también ha dado pasos en materia penitenciaria, incluyendo en la ponencia política para el congreso que celebrará la próxima semana afirmaciones como que “las políticas de dispersión carecerán ya de sentido” cuando ETA desaparezca y con apoyos a los mecanismos de reinserción de presos que hayan abandonado la disciplina de la banda.

La ponencia planteará acciones de “prevención” de cara al futuro

Al margen de la presencia de Bildu a través de sus aportaciones y de la política penitenciaria, la ponencia determinó ayer las líneas sobre las que profundizará, sin establecer plazos más allá de solicitar a los partidos, coaliciones e instituciones que realicen sus aportaciones y sugerencias antes de que concluya el presente mes.

La ponencia ha querido estructurar los trabajos que desarrollará en los próximos meses en dos grandes bloques: el de la reconciliación social y el del estudio de las aportaciones de partidos, instituciones y asociaciones que participan en el Foro de Derechos Humanos.

El primer bloque versará sobre la reconciliación social, que englobará planteamientos en torno a la memoria, la verdad, la justicia y las acciones de reparación del daño causado a las víctimas y de su figura, en lo que se refiere al pasado.

En cuanto a las acciones de reconciliación hoy en día, se buscará potenciar y esbozar políticas para la “humanización” e iniciativas para el impulso de una nueva cultura de convivencia. En este apartado, en la reconciliación en términos actuales, es en el que se encuentra el debate sobre la situación de los presos de ETA.

De cara a la reconciliación en el futuro, el trabajo se centrará en “políticas preventivas en los ámbitos social, educativo y político”, según el comunicado remitido ayer por los servicios de prensa de la Cámara. La ponencia se volverá a reunir el próximo 8 de mayo.

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