La censura de los pezones: cómo un tabú reciente amenaza con secar una fuente de placer

Un complejo incomprensible hace dos décadas ha cubierto con un velo de ignorancia esta pequeña región corporal. Es momento de sacarla de la oscuridad

Vizerskaya / getty

Las estatuas de la antigüedad pusieron una hoja, una mano o un trozo de tela para tapar los genitales. Pero nunca se taparon los pezones. Ni los de Hércules ni los de Afrodita. Más de 2.000 años después, Instagram los prohibió en sus fotos y el mundo se olvidó de que existían; una cultura pintada en píxeles nos los hurtó. Con su imagen se esfumó todo lo que esta pequeña —pero notable— región de la anatomía puede ofrecer en el terreno de la sexualidad. Que no es poco....

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