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Reportaje:

La feroz María Guerrero y la saga familiar del cómico

Fernán-Gómez fue el nieto no reconocido de la actriz

Definitivamente, Fernando Fernán-Gómez provenía de una saga de grandes actores. Por los cuatro costados. Siempre se supo que su madre fue Carola Fernán-Gómez, una bella y excelente actriz que tuvo que apechugar con las consecuencias de ser madre soltera y ¡mujer de teatro! en una España mojigata y beatona.

También se había sospechado que los ancestros cómicos no acababan ahí. Su padre, nunca definitivamente reconocido, fue Fernando Díaz de Mendoza Guerrero. De manera transversal, el propio Fernán-Gómez reconoció este hecho en su libro de memorias, El tiempo amarillo. Basándose en testimonios de varios de los más íntimos amigos del actor, el escritor Marcos Ordóñez también lo insinuó en La ronda del Gijón (Editorial Alfaguara).

El abuelo fue el actor y aristócrata Fernando Díaz de Mendoza

El Centro Cultural de la Villa de Madrid se llamará Fernán-Gómez

Pero hoy, dos días después de su muerte en Madrid, a los 86 años, se puede decir definitivamente con el beneplácito de su viuda, la también actriz Emma Cohen. El dato no es superfluo, pues esto convierte a Fernán-Gómez en nieto de la gran actriz María Guerrero, casada con Fernando Díaz de Mendoza, actor y aristócrata.

El primer hijo de ambos se llamó también Fernando y se hizo actor, como sus progenitores. De joven cayó perdidamente enamorado de Carola Fernán-Gómez. Pero la temible y dominante María Guerrero nunca aprobó la relación. Incluso llegó a expresar su firme oposición a que sus hijos salieran (tuvo otro, de nombre Carlos) con una actriz.

Para acabar con el amor entre ambos jóvenes consiguió que se contratase a Carola Fernán-Gómez en un espectáculo que partía para una larga gira por América. Ya era tarde. Para entonces, la joven estaba embarazada del gran Fernando Fernán-Gómez.

Sólo cuando María Guerrero falleció en 1928, Fernando Díaz de Mendoza hijo se atrevió a pedir la mano de Carola. De nuevo, era irremediablemente tarde. Carola Fernán-Gómez nunca aceptó casarse con el hombre del que un día estuvo enamorada. El despechado novio terminó uniéndose con su prima la actriz Mariquita Guerrero, a la que Fernando Fernán-Gómez nunca dirigiría la palabra.

Lo que sí acepto la madre del director de El extraño viaje fue que año tras año su padre biológico le llevara tela de paño para hacerle un abrigo. Hubo, con todo, más intentos de acercamiento. Cuando Fernán-Gómez era un adolescente, su padre le invitó a mudarse a su casa. El larguirucho actor en ciernes nunca aceptaría la invitación. Ni siquiera se pensaría el ofrecimiento, según contó a sus amigos muchos años después. La historia tuvo un trágico punto y aparte cuando Fernando Díaz de Mendoza Guerrero falleció en un naufragio en 1942.

El tiempo que, ya se sabe, pone las cosas en su sitio, ha acabado retratando la verdadera personalidad de la abuela paterna. La intransigente María Guerrero nunca quiso reconocer a su nieto. El pueblo de Madrid, con su alcalde a la cabeza, muy al contrario, sí ha querido hacerlo. El Centro Cultural de la Villa, un lugar consagrado a las artes escénicas en el corazón de la ciudad, muy cerquita del teatro María Guerrero, llevará el nombre de Fernán-Gómez. Un niño al que, si su abuela así lo hubiese querido, hoy habría que enterrar con el nombre paterno de Fernando Díaz de Mendoza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de noviembre de 2007