Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bob Dylan se excusa por su ausencia de Oviedo

"Permítanme agradecer al Rey, al príncipe Felipe y a los españoles el haberme concedido el Premio Príncipe de Asturias. Soy consciente del enorme prestigio que este premio proporciona, así como también de la larga lista de ilustres galardonados. Es realmente un gran honor. Lamentablemente, no puedo estar ahí para recibir el premio en persona, pero espero regresar pronto a España para manifestar mi gratitud por este galardón". Con este breve mensaje, difundido ayer por la Fundación Príncipe de Asturias, el cantante Robert Allen Zimmerman, más conocido como Bob Dylan, excusó su presencia de la ceremonia en la que mañana se le entregará el Premio de las Artes con que este año le ha reconocido la institución.

La ausencia en Oviedo del cantante, estrella elusiva del rock, se daba casi por hecha desde que el pasado 13 de junio se anunciase la concesión del galardón al cantante, "mito viviente en la historia de la música popular y faro de una generación que tuvo el sueño de cambiar el mundo", y que "conjuga la canción y la poesía en una obra que crea escuela y determina la educación sentimental de muchos millones de personas", según recogía el acta del jurado.

De los premios de este año, el de Dylan era el que mejor conectaba con esa parte de la historia de los Príncipe de Asturias que ha coqueteado con los grandes iconos de la cultura reciente, como Woody Allen, Paul Auster, Pedro Almodóvar o Arthur Miller, por poner algunos ejemplos (y salvando todas las distancias, claro). Así que la ausencia del músico y poeta tiene la consistencia de un baño de agua fría para la organización, lo que no resulta precisamente apropiado en una ciudad en la que no ha hecho un tiempo demasiado caluroso en los últimos días.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de octubre de 2007