Así serán las nuevas marcas de verificación en Twitter: azul, oro y gris

Elon Musk anuncia en una serie de tuits que la red social diferenciará las cuentas certificadas de personas, empresas y gobiernos

Imagen del antiguo perfil de Elon Musk en la red social Twitter.
Imagen del antiguo perfil de Elon Musk en la red social Twitter.DADO RUVIC (REUTERS)

Elon Musk tiene un nuevo plan para las cuentas de usuario con marca de verificación. Ha vuelto a retrasar el lanzamiento de su servicio de suscripción que da derecho a esa distinción en la red social y, al tiempo, lo ha reformulado. Ya no habrá una sola marca azul que certifique la autenticidad de la cuenta, sino que ahora habrá tres categorías diferenciadas con colores: azul (personas), oro (empresas) y gris (cuentas oficiales). Musk también rectifica en su política de dar la marca sin control alguno y se volverá a comprobar manualmente que corresponde a quien la da de alta.

El magnate nacido en Pretoria (Suráfrica) ha asegurado en una respuesta a un usuario de la red social que en principio el nuevo sistema se pondrá en marcha el próximo viernes, aunque la fiabilidad de sus anuncios es relativa, pues se desdice con bastante frecuencia. Musk promete que dará más detalles la semana próxima y por ahora quedan algunas dudas, sobre todo en los territorios fronterizos, como personas que a la vez ocupan cargos públicos.

“Perdón por el retraso, tentativamente lanzaremos Verified el viernes de la próxima semana. Verificación dorada para empresas, gris para gobiernos, azul para individuos (famosos o no) y todas las cuentas verificadas serán autentificadas manualmente antes de que se active la verificación. Doloroso, pero necesario”, ha tuiteado.

En otra respuesta posterior, ha insistido en que no se diferenciará a las personalidades del resto de usuarios con identidad certificada. “Todos los seres humanos individuales verificados tendrán la misma marca azul, ya que el límite de lo que constituye notable es demasiado subjetivo. Los individuos pueden tener un pequeño logo secundario que muestre su pertenencia a una organización si esta lo ha verificado. [Habrá] una explicación más larga la semana que viene”, ha escrito.

El caos creado por una avalancha de impostores le llevó a suspender el lanzamiento de la suscripción de pago a Twitter por 7,99 dólares, que incluía la marca de verificación azul. Quiso lanzarlo a toda velocidad pese a las advertencias del riesgo de suplantación de identidad que conllevaba y sin establecer controles para esa verificación. Los usuarios no solo suplantaron la identidad de políticos y famosos, sino que también se hicieron pasar por empresas, recibiendo el sello que en la red siempre había servido para certificar la autenticidad de una cuenta. Hasta pasó a haber un Jesucristo “verificado”.

Huida de anunciantes

El hombre más rico del mundo tenía prisas por lanzar el servicio para compensar la huida de anunciantes, preocupados por el devenir de la red, que no quieren que su publicidad se vea rodeada de mensajes de odio, suplantaciones de personalidad o desinformación en general. Según un informe publicado el pasado martes, Twitter ha perdido a la mitad de sus principales 100 anunciantes en menos de un mes. Algunas (como Chevrolet, Chipotle, Ford, Merck y Novartis) lo han declarado abiertamente, pero muchas más simplemente han dejado de insertar publicidad sin decir nada. Entre esas empresas están gigantes como American Express, AT&T, Coca-Cola, Citigroup, Wells Fargo, Dell, Diageo, Chanel, Heineken, HP, Meta, Marriott, Nestle, Verizon o Wells Fargo. Algunos otros de los principales anunciantes no se han retirado del todo, pero sí han frenado el ritmo de inversión.

De momento, Musk no solo no está logrado ingresos alternativos sino que además el caos que ha desatado ahuyenta a más anunciantes. Ahora ha declarado una “amnistía general” para las cuentas suspendidas por desinformación, racismo, sexismo, homofobia, mensajes de odio o incitación a la violencia siempre que no hayan traspasado los límites legales.

Tampoco está claro qué pasará con quienes por ahora tienen la marca de verificación azul y no se den de alta en el nuevo servicio. La semana pasada anunció que “en unos meses” quienes tenían la marca azul con el sistema anterior la perderán si no pagan.

Twitter puso en marcha el servicio de suscripción con la marca azul el 5 de noviembre. Luego, lo suspendió para impedir que falsos verificados interfiriesen en las elecciones legislativas del día 8. Lo volvió a lanzar el 9 y lo volvió a suspender el 11 por el caos de los impostores, que incluso provocaron el desplome en Bolsa de algunas empresas. Fijó como nueva fecha el 29 de noviembre para el tercer intento y ahora lo vuelve a posponer al 2 de diciembre.

Twitter ya avanzó que habría una distinción entre marcas de verificación azules (de pago) y grises (oficiales). Inicialmente, Esther Crawford, la ejecutiva de productos de Twitter, dijo que esa marca gris era para “cuentas gubernamentales, empresas, socios comerciales, principales medios de comunicación, editores y algunas figuras públicas”, pero en menos de 24 horas Musk decidió excluir a medios de comunicación y personalidades. Ahora, el magnate ha anunciado esa tercera categoría, dorada, para las empresas. En principio, estaba previsto que la certificación gris fuera gratuita. En su desesperada búsqueda de ingresos para compensar la huida de anunciantes, tal vez se plantee que la categoría oro para empresas sea de pago, e incluso a un precio más alto que las de los usuarios individuales.

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Sobre la firma

Miguel Jiménez

Corresponsal jefe de EL PAÍS en Estados Unidos. Ha desarrollado su carrera en EL PAÍS, donde ha sido redactor jefe de Economía y Negocios, subdirector y director adjunto y en el diario económico Cinco Días, del que fue director.

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