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Lo mejor y lo peor del MWC 2018

Los redactores de EL PAÍS y 'Cinco Días' que han acudido a la feria de móviles de Barcelona destacan lo que más les ha gustado de esta edición y lo que preferirían no haber visto

Varios congresistas descansan y usan sus dispositivos móviles durante el MWC. EL PAÍS

EL PAÍS y Cinco Días realizan cada año una cobertura conjunta del Mobile World Congress, el mayor congreso de telefonía móvil, que se realiza cada año en Barcelona. Estas son las impresiones de los redactores que han estado trabajando cada día, desde el pasado sábado, en la cobertura diaria del congreso.

Rosa Jiménez Cano

Lo mejor: La entrada y salida este año ha estado mucho más regulada. El caos circulatorio ha sido menor. Se ha notado la ausencia de huelga en el transporte. Hay menos saturación en la feria. Samsung y Sony han sido lo más destacado en cuanto a móviles. Seguidos por ZTE. EL 5G es la gran promesa por cumplir, pero ilusiona.

En Barcelona, durante unas horas, en los ascensores y en los bares, hablamos de algo más que de política

ANA PANTALEONI

Lo peor: La zona de conferencias ha perdido mucho interés. Los fabricantes comienzan a pensar en lanzar sus supermóviles a finales de año para competir con los iPhone, que se suelen desvelar en septiembre. El papel de la mujer suele ser el de florero o adorno. Apenas tienen presencia en charlas, presentaciones o en los propios pasillos. Abundan, eso sí, como azafatas.

Marimar Jiménez

Lo mejor: El Mobile de 2018 ha sido claramente de tendencias, pero ha sido aleccionador. En cuatro días se ha podido ver que están cocinando los gigantes tecnológicos en inteligencia artificial (que definitivamente se ha colado en los móviles), en Internet de las Cosas (ojo que los coches van a actuar como un smartphone gigante con ruedas), en realidad virtual y aumentada y en 5G, el gran protagonista, sin el que el resto no va a ningún lado. Pero parece que habrá que esperar al Mobile de 2020 para que todo ello empiece a explotar de verdad. Decididamente, la feria ya no va solo en torno al móvil.

Lo peor: Ha sido un Mobile un tanto gris. La bronca política ha acaparado demasiado protagonismo el domingo y el lunes. Demasiada gente hablando de Colau y el Rey, y no de tecnología. Una pena porque el MWC de Barcelona sigue siendo una gran feria, y ello pese a que este año también han faltado gadgets que sorprendan y protagonistas de esos que otros años han dado caché al evento (Mark Zuckerberg, Sunday Pichai, Reed Hastings…) ¿No sabían a quién traer o les han dicho que no?

Santiago Millán

Lo mejor: El funcionamiento del transporte público. En el sector se ha valorado el hecho de no haber tenido que ir caminando hasta el recinto de la feria en Hospitalet ningún día o tardar más de dos horas en llegar.

Lo peor: La sombra de la incertidumbre política en Cataluña, que ha desplazado en gran medida la atención sobre el conjunto del sector de las telecomunicaciones, que debería ser el auténtico protagonista de la feria.

Ramón Muñoz

Lo mejor: La osadía de Nokia (HMD) de presentar un móvil -el Nokia 8 Sirocco- por el que aspira a cobrar 749 euros, es decir, a competir directamente con los Samsung, Huawei y Apple como  cuando era la marca líder en el inicio del siglo XXI. Los titulares (comenzando por el de EL PAÍS) se los llevó el 8110 renovado de Matrix, pero la noticia estaba en el Sirocco.  En cuanto a la organización, lo mejor es que los asistentes y la prensa especializada han eludido (por decirlo amablemente) las reivindicaciones independentistas, y se han centrado en el MWC.

El MWC tiende a parecerse a un tratado diplomático entre grandes marcas

RAMÓN MUÑOZ

Lo peor: Le ha faltado el glamour de otras ediciones, Se ha prescindido de las estrellas mediáticas de Internet como Mark Zuckerberg, pero no se ha sabido sustituir por algún gancho popular que lleve el MWC a los telediarios. En cuanto a dispositivos, el congreso tiende a parecerse a un tratado diplomático entre grandes marcas. En la edición del año pasado, Huawei presentó su smartphone de la temporada y este año el turno es de nuevo para Samsung con su Galaxy S9. Adivinen quien volverá a pisar la alfombra roja en el MWC19.  

Ana Pantaleoni

Lo mejor: En Barcelona, durante unas horas, en los ascensores y en los bares, hablamos de algo más que de política. La ciudad demostró que puede acoger sin problemas a más de 100.000 visitantes y el congreso y sus congresistas vivieron de espaldas a la situación catalana. No hubo huelgas en el recinto ferial ni protestas a sus puertas, a diferencia de otros años.

Lo peor: Faltó emoción. Por la alfombra roja del Mobile han pasado personajes como Rania de Jordania, Robert Redford, John Cleese... este año no tocó.

Lluís Pellicer

Lo mejor. De nuevo, el salón 4YFN. A medida que pasan los años se ven startups más consolidadas y proyectos más innovadores. Resulta muy estimulante ver cómo hay emprendedores que detectan una necesidad a partir de una idea que surge en su día a día y consiguen hacer de ella un negocio. Este año, además, se ha visto mucho más inversor en busca de oportunidades, lo cual muestra que los proyectos tecnológicos en España cada vez son más sólidos. Otro año más, lo mejor es el ambiente que da el MWC a toda Barcelona, que por unos días se convierte en un gran escaparate mundial. A pesar del tiempo, en restaurantes, hoteles y bares había auténticos fiestones en los que los ejecutivos seguían haciendo contactos y negocios.

Lo peor. El ruido político este año deslució el arranque del MWC. Es lógico que los ciudadanos quieran aprovechar que Barcelona es un gran escaparate para que sus demandas tengan más impacto internacional, y eso ocurre casi cada año, pero no lo es tanto que también lo hagan responsables políticos que conocen la importancia del congreso para la ciudad. Sin embargo, los congresistas al final vivieron el MWC ajenos a esas polémicas.

Jordi Pueyo

Lo mejor: Muchas de las aplicaciones de la inteligencia artificial, que han vivido durante décadas en libros de teoría, empiezan a hacerse realidad gracias a la mayor capacidad de los procesadores. El aprendizaje automático, las redes neuronales y el gran abanico de posibilidades que ofrecen forman parte de las novedades de las grandes marcas de consumo como Huawei, Samsung o LG. El móvil cobra vida. Si finalmente acaba no cumpliéndose la Ley de Moore, será la capacidad de razonamiento de las máquinas la que nos tendrá que sorprender en los próximos años.

Lo peor: Las funcionalidades que ofrece la tecnología móvil impresionan casi en cada esquina del Mobile World Congress. Algunas de ellas nos hubieran parecido hace pocos años inventos del dibujo animado Doraemon. La fascinación que suscitan se ve alterado en muchos casos por un sentimiento inquietante bañado de cierta frivolidad. La cuestión clave para que la tecnología ayude a construir un “futuro mejor”, lema del congreso de este año, es: ¿Qué es lo que realmente necesitamos y de qué podemos prescindir?

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