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Google condenada en Australia por publicidad engañosa

El Tribunal Federal de Australia considera que el buscador ofrecía anuncios "falsos y engañosos"

Un grupo de personas pasa delante del logo de Google en su sede de Zurich, Suiza.
Un grupo de personas pasa delante del logo de Google en su sede de Zurich, Suiza.

Google acaba de ser condenada en Australia por ofrecer anuncios que, según el veredicto del jurado, eran “falsos y engañosos.” El Tribunal Federal de Australia hará que el gigante de Mountain View pague las costas del juicio que corrija su conducta de publicar anuncios que aparentemente apuntan al miamo sitio web que se ha buscado en lugar de a su compentencia directa. 

Los casos concretos denunciados son los siguientes. En un anuncio que ponía "Honda.com.au" se llegaba a la página de CarSales en lugar de a la web del fabricante japonés. En el caso  "Alpha Dog Training", dedicado al entrenamiento de perros, se llegaba a su competencia. También sucedía lo mismo con los término "The Dog Trainer" y "Just 4x4s Magazine".

Tanto en 2006 como en 2007 Google ya tuvo que dar explicaciones a una comisión judicial australiana sobre los anuncios relacionados con el término "car sales" (venta de coches). Google se ha limitado a una declaración oficial: "Estamos decepcionados por una decisión que nos hace responsables del contenido de unos anuncios. Google AdWords es una plataforma que hospeda anuncios y pensamos que los anunciantes deben ser responsables de su uso. Estamos comprometidos en seguir dando un servicio que beneficie tanto al cliente como al usuario".

En Francia, cuando se alertaron de estas prácticas decidieron tomar medidas. En el país vecino no se está permitida la compra de anucios con palabras que incluyan el nombre de la competencia directa. De este modo, se evita la confusión.

En España el caso más sonado fue el de Naranjas Lola. En 2008, su fundador, Fernando Aparici explicaba en una entrevista en EL PAÍS la situación: "Mi mujer se llama Lola y tenemos el nombre patentado, pero Google se aprovecha para vender enlaces patrocinados cuando un internauta teclea en el buscador Naranjas Lola y facilitan otras direcciones". Un año después seguían los problemas: "¿Verdad que no es lógico que uno tenga que hacer publicidad para que no se anuncien otros en las búsquedas de mi propio nombre?". Llegó a pagar 1.500 euros al mes para no perder clics. Según sus cálculos "Google debe ingresar alrededor de 10.000 euros mensuales aprovechándose del gancho de mi marca".