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Las operadoras controlarán el mercado móvil 5 años más

La evolución de los terminales se convierte en caballo de batalla para los nuevos actores

Los ingresos directos que generarán los usuarios de telefonía móvil sobrepasarán por poco los 100.000 millones de euros en 2008, en un mercado que seguirán dominando las operadoras con una participación cada vez más activa de otros actores, sobre todo en campos como los servicios, los contenidos y las aplicaciones.

Estos son los datos fundamentales de un estudio realizado por la consultora estadounidense CSMG, especializada en telecomunicaciones, que ha evaluado los dispositivos móviles que lanzaron al mercado los mayores fabricantes en 2007 y los productos que ofrecen las operadoras más importantes de los países donde el mercado está más evolucionado.

Con el sector de voz ya completamente saturado, la lucha de los distintos operadores por controlar el mercado de móviles pasa por mejorar la experiencia del usuario tanto en servicios y contenidos como en los propios terminales. En ambos aspectos, la colaboración entre los distintos actores resulta esencial para dominar a los competidores.

Según CSMG, la posición dominante de las operadoras no cambiará en los próximos tres a cinco años, periodo para el que se han realizado las estimaciones del estudio. Hoy por hoy son las proveedoras del acceso a la red las que mantienen el control de los principales activos del mercado: la venta y distribución de dispositivos móviles, la subvención de los mismos y la facturación de los servicios prestados (ver gráfico adjunto).

Por contra, el estudio advierte de una progresiva pérdida de control sobre algunos aspectos que hasta ahora dominaban, sobre todo los relacionados con los servicios que ofrece el teléfono: acceso a los dispositivos, a sistemas operativos y generación de contenidos y aplicaciones distintas.

Datos, mercado por explotar

Pese al ruido que generan dispositivos como el iPhone, los servicios de datos (acceso a Internet móvil, pago desde el móvil, televisión o acceso a redes sociales) es territorio virgen para quienes quieren acceder a un mercado que podría parecer saturado y dominado por las operadoras.

CSMG aporta algunos síntomas del cambio de ciclo. En 2007, más del 70% del tráfico generado por el servicio de datos de NTT DoCoMo en Japón provino de sites "no oficiales". En Alemania, los usuarios del iPhone generan un 30% más de tráfico de datos en las redes de T-Mobil; en el mismo sentido, Google recibe un 50% más de búsquedas de usuarios del teléfono de Apple que de otros dispositivos. En EE UU, AT&T ha visto desbordada su previsión de planes de datos ilimitados.

Pese a todo, la inmensa mayoría de usuarios de móvil sólo usan el SMS como servicio de valor añadido, y lo hacen en sustitución de las llamadas de voz, por lo que las operadoras pierden dinero. ¿Cuál es el motivo? Los dispositivos móviles no cumplen las expectativas y no son atractivos para los consumidores, lo que les convierte en factor fundamental para el futuro del mercado.

Las operadoras han sido las primeras en descubrir este filón. Su importancia, según la consultora, se debe a su poder diferenciador; al vínculo que establece el usuario con el teléfono y, por extensión, con el operador; sus beneficios son más fáciles de vender al cliente que valores tecnológicos como la velocidad; y facilitan la segmentación de un mercado ya maduro que puede convertir los teléfonos tradicionales en meros productos de consumo.

En este escenario, los dispositivos especializados se imponen a los todo en uno por dos motivos fundamentales: segmentan el mercado y funcionan bien en lo que tienen que funcionar. Un ejemplo es el de Sony Ericsson que ha decidido centrar sus diseños en torno a cuatro aplicaciones: música, imágenes, juegos y televisión, que se corresponden cada una con una división de negocio de la matriz.

Por su parte, los dispositivos que integran muchos servicios presentan hoy por hoy una serie de limitaciones que les impiden copar el mercado. Destacan el alto consumo de batería que presentan, el tamaño, su coste y la usabilidad.

En este contexto, las operadoras tiene claro que para mantener su posición dentro del mercado deberán seguir subvencionando los dispositivos al menos durante los próximos tres años. Les compensa, pues los ingresos que proporciona la telefonía móvil dependen casi exclusivamente de las tarifas: en 2008, la publicidad apenas proporcionará 426 millones de los más de 100.000 que se prevén para el sector.