Cuba detecta el primer caso de ómicron en un colaborador médico llegado de África

Científicos cubanos aseguran que ya trabajan en aumentar la efectividad de sus vacunas ante la nueva variante del virus

Un hombre espera ser atendido en una farmacia de La Habana, el pasado 15 de julio.
Un hombre espera ser atendido en una farmacia de La Habana, el pasado 15 de julio.Eliana Aponte (AP)

La variante ómicron del coronavirus ya está en Cuba. Lo confirmó el miércoles el Ministerio de Salud (MINSAP), que indicó que un colaborador médico llegado de Mozambique el pasado 27 de noviembre –Cuba tiene cientos de profesionales de la salud desplegados en diversos países de África- fue el primer caso positivo de la nueva cepa detectado en la isla. Según el MINSAP, el cooperante llegó al país asintomático y se trasladó a la provincia occidental de Pinar del Río, donde reside, pero al día siguiente comenzó a presentar síntomas de la enfermedad y acudió un día después al hospital, donde le practicaron un test de antígenos y un PCR, que resultaron positivos. Analizada la muestra en el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí de La Habana, el centro de referencia cubano en la lucha contra la pandemia, se comprobó, 11 días después de su entrada a Cuba, que el profesional estaba infectado con la variante ómicron del SARS CoV2.

Las autoridades dijeron que han sido identificados 16 contactos extradomiciliarios y dos intradomiciliarios del paciente, del que no se ha precisado su identidad. De momento, se ha informado que todos se encuentran asintomáticos y negativos a los PCR realizados. “Se mantiene la vigilancia epidemiológica sobre los contactos, la comunidad y el reforzamiento de las medidas de control sanitario internacional”, señaló el Minsap en un comunicado.

El pasado 4 de diciembre el Gobierno puso en vigor nuevas medidas y protocolos preventivos en el país para hacer frente a la nueva variante ómicron. Desde ese día, los viajeros procedentes de Sudáfrica, Botsuana, Lesoto, Eswatini, Zimbabue, Namibia, Malawi y Mozambique han de ofrecer una prueba de vacunación a su entrada a la isla, realizar una cuarentena de siete días y someterse a tres pruebas PCR en la primera semana en el país. El resto de los visitantes del África subsahariana, así como los llegados de Bélgica, Israel, Hong Kong, Egipto y Turquía, no han de someterse a cuarentena, pero igualmente debe presentar un esquema de vacunación completo y realizarse dos pruebas PCR en Cuba.

La isla adoptó estas restricciones tres semanas después de que las fronteras del país fueran reabiertas tras año y medio de parón turístico, la principal industria del país, que en 2019 aportaba a las arcas del Estado cerca de 3.000 millones de dólares anuales. En los primeros ocho meses de 2021, ingresaron al país 163.700 visitantes, un 95% menos que en igual periodo de 2019, un duro golpe para una economía que desde hace años está en números rojos y afronta problemas extremos de liquidez. En noviembre las cifras de visitantes han comenzado a recuperarse y el Gobierno no se plantea volver a cerrar sus aeropuertos; la política ahora es reforzar los controles e incrementar la vigilancia.

La llegada de la nueva cepa a Cuba ocurre en un momento epidemiológico favorable, cuando más del 83% de la población está vacunada y la epidemia ha comenzado a remitir de forma clara en las últimas semanas después de la aguda crisis del verano, cuando llegaron a detectarse de promedio más 8.000 casos positivos diarios –hubo jornadas de más de 10.000-, lo que puso los servicios sanitarios de algunas provincias al borde del colapso. El MINSAP informó que el miércoles se registraron 81 nuevos contagios y ningún fallecido, para un acumulado de 963.428 casos positivos y 8.311 fallecidos (de una población de 11 millones) desde que comenzó la epidemia.

Cuba pretende terminar el año con toda la población inmunizada con sus propias vacunas. En estos momentos, la isla dispone de tres –Soberana 02, Abdala y Soberana Plus–, aprobadas por la agencia reguladora cubana y que ahora somete al proceso de homologación internacional por la OMS. El esquema de vacunación cubano contempla tres dosis, y su eficacia, según los centros de investigación que han desarrollado los fármacos, es del 92%, similar al de Pfizer, Jansen o Moderna. Según el MINSAP, en estos momentos 9,2 millones de cubanos ha completado su esquema de vacunación (más del 83% de la población), y al 90% se le ha administrado una dosis o más. Los esfuerzos se centran ahora en la vacunación infantil –a partir de dos años de edad- y en el suministro de dosis de refuerzo a la población de riesgo.

Sobre la eficacia de las vacunas cubanas ante la nueva variante, el director del Instituto de Vacunas Finlay, Vicente Verez, que ha desarrollado Soberana 02 y Soberana Plus, aseguró que estas ofrecen “un cierto nivel de protección” contra ómicron, pero que se trabaja ya en el perfeccionamiento de una de las vacunas para aumentar su eficacia ante la nueva cepa del virus. “Decidimos comenzar a desarrollar una variante de Soberana Plus con la proteína ómicron RBD. Empezamos, y esta proteína está en construcción ahora mismo”, dijo el científico esta semana.

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