Confinados en el parque de atracciones: miles de visitantes quedan atrapados en Disneyland Shanghái tras un repentino cierre por coronavirus

Las autoridades insisten en que la política de covid cero es la “más económica y científica”

Los guardias de seguridad bloquean la entrada principal del parque temático Disney Resort en Shanghái, este martes.
Los guardias de seguridad bloquean la entrada principal del parque temático Disney Resort en Shanghái, este martes.MiaoMiao (AP)

La mano dura con la que China continúa aplicando su estrategia de tolerancia cero contra la covid-19 vuelve a dejar imágenes que han dado la vuelta al mundo. “Por favor, regrese y dese un paseo por el parque. Las puertas están cerradas temporalmente y no se puede salir”. Con estas palabras, los trabajadores del parque temático Disney Resort de Shanghái anunciaban el lunes a decenas de miles de visitantes que no podrían abandonar el recinto hasta que se les realizase una PCR y diesen negativo. El inesperado cierre se produjo después de que esta megaurbe de 25 millones de habitantes registrase en la jornada previa 10 nuevos casos de transmisión local, todos ellos asintomáticos. A pesar de que las cifras son ínfimas en comparación con las de otros países, las autoridades insisten en que su política, que conlleva testeos y confinamientos masivos, es la “más económica y científica”, puesto que ha salvado millones de vidas.

A las 11.39 del lunes (4.39 en la España peninsular), se avisó a través de los altavoces del complejo Disney de Shanghái de que las puertas del parque temático principal, así como las áreas circundantes, incluida su calle comercial, quedarían clausuradas inmediatamente hasta nuevo aviso. Vídeos difundidos a través de las redes sociales chinas muestran a cientos de personas apresurándose a las salidas, que para entonces ya se encontraban bloqueadas.

En su cuenta oficial de WeChat, el Gobierno shanghainés informó de que estaba prohibido tanto entrar como salir del recinto, y que todos los turistas deberían esperar a obtener un resultado negativo de una PCR para poder marcharse. Además, cualquier persona que hubiese visitado el parque desde el 27 de octubre debería realizarse el test durante tres días consecutivos.

Visitantes atrapados dentro del Shanghai Disney Resort, el lunes.
Visitantes atrapados dentro del Shanghai Disney Resort, el lunes.SOCIAL MEDIA (via REUTERS)

El repentino cierre, sin embargo, no impidió a los allí presentes disfrutar de las atracciones, que continuaron en funcionamiento. En imágenes compartidas en Weibo, el Twitter chino, se ve al personal ataviado con los equipos de protección individuales tomando muestras, con el castillo de fuegos artificiales completando la postal. “Es el lugar más bonito en el que hacerse una PCR”, comenta un usuario en esa plataforma.

Pese a que no se ha confirmado el número de personas que quedaron atrapadas, las autoridades locales informaron este martes de que se realizaron pruebas a 400.000 personas, incluidos los trabajadores. Fuentes oficiales aseguran que todos los turistas arrojaron negativo y se les permitió salir a las 20.30. No es la primera vez que Disney Shanghái deja atrapados a sus visitantes por implementar un protocolo contra el coronavirus de forma repentina. Más de 30.000 personas se quedaron allí durante horas el pasado noviembre, después de que las autoridades ordenaran realizar el test a todos los presentes, a raíz de un contacto cercano.

Los funcionarios locales tampoco han aportado detalles sobre si hay un nuevo rebrote en la ciudad, aunque el viernes se ordenó a 1,3 millones de residentes del distrito de Yangpu, en el centro, que permanecieran en sus casas. En un comunicado publicado el lunes, el parque informa: “Notificaremos a nuestros clientes en cuanto tengamos una fecha confirmada para reanudar nuestras operaciones”. Es la misma fórmula que se empleó en marzo, cuando el resort permaneció tres meses cerrado debido al aumento de casos que dejó a la ciudad aislada en un draconiano confinamiento. Cuando el parque abrió en verano, lo hizo con muchas restricciones, menos capacidad y menos empleados.

En los últimos meses, el país ha sufrido varias oleadas de rebrotes atribuidas a la contagiosa variante ómicron, que ha provocado cifras no registradas desde el inicio de la pandemia en 2020. El fin de semana también se volvieron virales imágenes en las que se veía a los trabajadores de la fábrica de Foxconn en Zhengzhou (la mayor fábrica de iPhone del mundo) escapando de las instalaciones para evitar un confinamiento. En uno de los vídeos se ve a varias personas con maletas subiendo una ladera, mientras que otro muestra a trabajadores sentados junto a su equipaje al borde de una carretera mientras una persona vestida con un EPI los rocía con desinfectante. Foxconn desmintió el lunes los rumores de que 20.000 empleados habían sido diagnosticados con covid.

Agentes de seguridad chequean un vehículo a la entrada del parque Disney Resort en Shanghai (China), el lunes.
Agentes de seguridad chequean un vehículo a la entrada del parque Disney Resort en Shanghai (China), el lunes.ALEX PLAVEVSKI (EFE)

La semana pasada, el parque Universal Studios de Pekín también permaneció cinco días cerrado, y todos sus visitantes han tenido que guardar un par de días de cuarentena. Este martes, Macao ha iniciado una ronda de pruebas para sus 700.000 habitantes, después de detectar un positivo, mientras que Cantón ha cancelado más de 500 vuelos por el reciente aumento de casos en su territorio. A pesar de estas medidas, según datos de la Comisión Nacional de Salud, la nación más poblada del planeta tan solo acumula 260.506 casos y 5.226 decesos desde el inicio de la pandemia.

China continúa aferrada a su política de covid cero, que conlleva el aislamiento de todos los contagiados —con o sin síntomas—, testeos masivos y confinamientos abruptos con el objetivo de frenar rápidamente la transmisión del virus. Viajar a China también sigue siendo una ardua tarea, por la dificultad de obtener un visado, la escasez de vuelos —y sus precios prohibitivos— y la cuarentena obligatoria durante al menos siete días en una habitación de hotel, que corre a cuenta del viajero. Los más optimistas opinan que la situación no cambiará hasta la primavera de 2023, una vez haya terminado la reunión anual del legislativo y se haya completado la transición política iniciada en el XX Congreso del Partido.

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