La lava del volcán de La Palma retoma su camino hacia el mar y otra lengua arrasa casas y amenaza nuevas poblaciones

Una colada que se desprendió el miércoles avanza lentamente hacia la localidad turística de Puerto Naos, si bien el Pevolca descarta que pueda llegar a ella

Vista del volcán de La Palma desde el mirador de Tajuya, en la tarde del 27 de octubre.
Vista del volcán de La Palma desde el mirador de Tajuya, en la tarde del 27 de octubre.Álvaro García (EL PAÍS)
Guillermo Vega
Santa Cruz de La Palma -

Las coladas impulsadas por el volcán de La Palma se desperezan, para intranquilidad de autoridades y vecinos. La lava que procede del centro emisor vuelve a transitar la zona dañada, según ha informado este jueves el director técnico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca), Miguel Ángel Morcuende. Pero se están produciendo dolorosas excepciones.

Es el caso de la llamada colada tres, según la define la Unidad Militar de Emergencias. Se trata de un apéndice que durante la tarde del miércoles se emancipó de la colada principal por la zona suroeste. En su camino en dirección a Puerto Naos, una localidad turística en la costa de Los Llanos de Aridane, ha llegado a tomar velocidades de hasta 20 metros por hora, arrasando a su paso parte de las pocas edificaciones que quedaban en pie en la localidad de Todoque. Morcuende ha descartado en la noche del jueves que esta lengua pueda llegar a esta localidad.

“Está engullendo edificaciones, lo que va a hacer que sea más viscosa y que se complique su avance”, ha explicado Morcuende. “El problema es que está tocando una zona que estaba muy poblada. Por eso, la mala noticia es que ha arrasado nuestras viviendas, lo que constituye un hecho abominable”. Esta nueva lengua acarrea un problema adicional, dado que amenaza la carretera que une la zona con Puerto Naos, y que es un camino preferente tanto para fuerzas de seguridad como protección civil y el personal que trabaja para poner en pie la desaladora que se está levantando a marchas forzadas en esta zona.

Parte de ese magma de nueva generación ha contribuido, además, a reactivar el frente que avanzaba hacia el mar con la intención de crear una nueva fajana (delta lávico) y que detuvo su camino la semana pasada. “Se nota actividad en este frente”, ha explicado a los medios la portavoz del comité científico, María José Blanco. Sus datos apuntan a que la distancia al mar se ha reducido a 86 metros.

¿Llegará a la costa? “Ya me he equivocado varias veces respecto a eso”, ironizó Morcuende, por lo que rehusó precisar esta posibilidad. “Lo que sí le puedo decir es que seguimos monitorizando lo que quiera hacer la naturaleza y tenemos preparados los planes si esto ocurriera” Estas medidas incluirían el confinamiento del casco urbano de Tazacorte, una localidad de unos 2.500 habitantes.

Sigue preocupando, además, la colada que se ha frenado en pleno casco urbano de la localidad de La Laguna (1.200 habitantes, en Los Llanos de Aridane). Esta lengua “pende de un hilo”, en palabras del portavoz, dado que está pendiente de recibir “un aporte por detrás que la empuje”. Por ese motivo, no hay posibilidad de que las personas evacuadas de La Laguna puedan regresar a sus domicilios.

Localidad de La Laguna (Los Llanos de Aridane).
Localidad de La Laguna (Los Llanos de Aridane).EL PAÍS

El renovado avance de las coladas se traslada a los números que, diariamente, aporta Morcuende. La lava ha cubierto en las últimas 24 horas 20,48 hectáreas, hasta alcanzar ya un total de 905,46. Según el sistema europeo de vigilancia satelital Copernicus, ya se han visto afectadas 2.296 edificaciones. De ellas, 2.183 están completamente destruidas y otras 113 en riesgo o parcialmente dañadas. El catastro, en cambio, ofrece datos más detallados, dado que discrimina inmuebles como cuartos de aperos o alpendres. Este organismo, dependiente del Ministerio de Hacienda y Función Pública, cifra en 1.293 las edificaciones destruidas (21 más de las contabilizadas la jornada anterior). De ellas, 1.034 son de uso residencial y 136, de uso agrícola.

Aumenta la sismicidad

Mientras tanto, los temblores continúan atemorizando a la población palmera. Este jueves, el Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha registrado más de 100 terremotos, 41 de ellos por encima de la magnitud 3. “Estamos registrando un aumento de eventos de magnitudes superiores a 3,5″, ha detallado Blanco. “Incluso se ha superado el 4,8 y la intensidad IV en nueve ocasiones”, ha detallado. La intensidad mide cómo perciben los ciudadanos y las infraestructuras cada movimiento. La escala en este caso va de I a XII, y un IV es moderado: se aprecia dentro de los edificios, se nota en puertas y ventanas y los coches estacionados se agitan. La magnitud, por su parte, barema la fuerza del terremoto, independientemente de cómo se sienta en la superficie.

Los terremotos proseguirán, aventura Blanco. “Sigue siendo probable”, como en los últimos días, “que se produzcan temblores sentidos por la población con una intensidad VI”, es decir, fuerte. Si esto llegase a suceder, algunos muebles pesados podrían trasladarse, resultaría difícil caminar y se podrían producir daños leves, en especial en viviendas de material ligero.

Sobre la firma

Guillermo Vega

Jefe de sección de Tecnología y corresponsal en Canarias. Escribe sobre el impacto de la tecnología y sobre lo que pasa en las islas. Trabajó en la Cadena Ser, Cinco Días y fue jefe de EL PAÍS Retina. Licenciado en Ciencias de la Información, diplomado en Traducción e Interpretación y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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