La justicia anula la retirada de libros de temática LGTBI de institutos de Castellón

El juez sostiene que no hay ni indicios ni pruebas de que el contenido de los materiales atente contra los derechos humanos

Algunos de los 32 libros retirados de los institutos de Castellón por orden de una juez, en la Biblioteca Municipal de Castellón.
Algunos de los 32 libros retirados de los institutos de Castellón por orden de una juez, en la Biblioteca Municipal de Castellón.Àngel Sánchez

El titular del Juzgado de lo Contencioso Administrativo 1 de Castellón ha levantado la medida cautelar adoptada por otra magistrada que ordenó la retirada de 32 libros de temática LGTBI a 11 institutos y un centro público de la ciudad a petición de la asociación Abogados Cristianos, que veía en la iniciativa municipal una “vulneración de varios derechos fundamentales, como el de los padres a decidir la educación de sus hijos, la libertad ideológica y de culto y la obligación de la administración de ser objetiva y neutral”.

El magistrado entiende que la cesión del material por parte del Ayuntamiento de Castellón es legal y que “no se ha aportado prueba alguna, siquiera indiciaria, de que concurra la ilegalidad que la actora denuncia en la actuación municipal”, así como tampoco “de que el contenido de los materiales (libros donados) atente contra los derechos humanos”. Así, el fallo apela a que la calificación de libros ilegales responde a una “apreciación subjetiva” de la parte demandante, que para justificar dicha ilegalidad “reproduce parcialmente el índice de uno solo de los libros” (…) “cuando se pretende hacer extensiva la medida de suspensión también a los otros 31 libros, sin ofrecer más justificación”.

El juez considera además que “no se ha probado, en definitiva, que la actuación impugnada pudiera causar perjuicio alguno (...). Acordar la medida cautelar en este caso equivaldría a dejar la aplicación de las leyes vigentes al arbitrio de los intereses o valoraciones subjetivas de los particulares”, tal como indica el auto.

Fran Fernández, coordinador general de la asociación LGTBI Lambda, ha calificado de “positiva” la resolución judicial, “porque vetar y secuestrar esos libros y que no pudieran llegar a las aulas es una barbaridad que no debió darse nunca”. Considera que se ha impuesto el “sentido común” y aplaude que se haya dado voz al “criterio profesional del bibliotecario” que seleccionó las publicaciones, “y al del personal docente”.

“El daño está hecho. Esta vez les ha salido mal… La extrema derecha seguirá intentándolo, pero se encontrarán delante a quienes pensamos que los derechos LGTBI son derechos humanos”, concluye.

Los 32 libros de temática LGTBI fueron entregados hace dos semanas divididos por edades de entre 12 y 17 años. Fueron adquiridos por el director de la Biblioteca Municipal, Joan Carles Usó, siguiendo criterios de novedad, informes bibliotecarios, críticas literarias y, en algunos casos, por el hecho de estar escritos en valenciano. El Juzgado de lo Contencioso Administrativo 1 acordó retirarlos de forma cautelarísima a petición de la asociación Abogados Cristianos por “vulnerar varios derechos fundamentales”.

El Ayuntamiento de Castellón disponía de tres días para presentar alegaciones. Un trámite que formalizó el jueves de la semana pasada, y en el que afirmaba haber actuado en el marco legal y conforme a derecho, puesto que estos 32 libros de temática LGTBI “no comportan ninguna vulneración de los derechos fundamentales y son libros legales que pueden ser adquiridos por cualquier persona en el mercado”. Unos libros que, indicó el consistorio en un comunicado, están identificados correctamente con su número internacional normalizado para libros (ISBN), “y por tanto están dentro del marco legal con total normalidad”.

Tras analizar las alegaciones presentadas por el Ayuntamiento y el Ministerio Fiscal, el magistrado entiende, según el auto hecho público hoy, que la actuación administrativa impugnada “tiene un fundamento legal directo en la Ley 8/2017, de 7 de abril, de la Generalitat, integral del reconocimiento del derecho a la identidad y a la expresión de género en la Comunidad Valenciana”.

Dentro del lote de libros figura El fin del armario, de Bruno Bimbi, o LGBTi Claus Bàsiques, del que es coautor Cristian Carrer. Ambos participaron en el acto en defensa de la tolerancia y la diversidad convocado en la feria del libro de Castellón el 19 de octubre, tras conocerse el polémico auto de retirada, y que lideró la vicepresidenta del Consell y consejera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra. Ambos autores urgieron la necesidad de “frenar esto a tiempo” para inclinar la balanza hacia la “democracia y la defensa de derechos humanos”, mientras Oltra incidió en que la postura de Abogados Cristianos es “un ataque a la democracia y a la ley” y recordó que esta avala la presencia en las bibliotecas públicas valencianas de fondos de libros que defiendan la diversidad sexual, familiar y de género “para la promoción de una sociedad inclusiva”. En ciudades de más de 25.000 habitantes, como es el caso de Castellón, este tipo de publicaciones deberá tener una sección específica por ley, indicó.


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