La crisis del coronavirus

Italia impone cuarentena de cinco días a los viajeros de la UE

El Ministerio de Sanidad establece además que los turistas europeos muestren una prueba negativa de detección del coronavirus

Un grupo de personas espera la vacuna de la covid-19 en el centro de vacunación del pabellón Jean Nouvel, en la feria de Génova, este lunes 29 de marzo.
Un grupo de personas espera la vacuna de la covid-19 en el centro de vacunación del pabellón Jean Nouvel, en la feria de Génova, este lunes 29 de marzo.LUCA ZENNARO / EFE

Ante el repunte de contagios y el aumento en las reservas de vuelos fuera del país de cara a las vacaciones de Semana Santa, Italia tratará de blindar los viajes con el exterior. El país transalpino impondrá una cuarentena de cinco días para los viajeros procedentes de la Unión Europea, tal y como se estaba haciendo hasta ahora para los pasajeros que viajaban desde fuera del bloque comunitario. Según ha anunciado este martes el ministro de Sanidad, Roberto Speranza, la medida para frenar el coronavirus se aplicará tanto a turistas como a ciudadanos nacionales que regresen del exterior. Según el Ministerio de Sanidad italiano, la medida entra en vigor al día siguiente de la publicación en el boletín oficial, es decir, o este miércoles o este jueves, y estará en vigor hasta el 6 de abril.

Como ha comunicado Sanidad, los pasajeros que entren a Italia desde otro país de la Unión Europea deberán llevar consigo una prueba negativa de detección del coronavirus, realizar una cuarentena de cinco días y realizar otra prueba al cabo de ese periodo de aislamiento. Hasta ahora, el país transalpino pedía una prueba rápida de antígenos o una PCR negativa realizada en las 48 horas anteriores para ingresar a Italia además de cuarentena para los viajeros que viajan desde el exterior de la UE.

Esta nueva restricción es también la manera con la que el primer ministro, Mario Draghi, ha decidido atajar las críticas de quienes le reprochaban que mientras que en el interior de Italia la movilidad está muy reducida para prevenir contagios y no se puede cambiar de región, por ejemplo, los viajeros comunitarios pudieran entrar libremente desde otros países. También le han reprobado el hecho de que los italianos no pudieran viajar dentro del país, pero sí irse de vacaciones fuera.

En particular, las asociaciones de hoteleros y restauradores han sido muy críticas con el Gobierno por esta situación. “No me puedo mover de mi ayuntamiento pero puedo volar a las Canarias. Es absurdo, mientras que el 85% de los hoteles italianos no tiene otro remedio que permanecer cerrado”, protestó en Il Corriere della Sera Bernabò Bocca, presidente de Federalberghi, la asociación nacional de hoteleros. “Para ir al exterior, solo se necesita hacer una prueba a la salida y a la llegada y los demás países se aprovechan de ello”, lamentó.

Durante el puente de Pascua el país entero permanecerá en zona roja, una especie de confinamiento blando en el que se reducen al máximo las opciones para cualquier desplazamiento y los comercios, bares y restaurantes, así como museos, permanecerán cerrados.

Italia acumula más de 3,5 millones de casos de covid-19 y más de 108.000 personas han fallecido a consecuencia de la enfermedad. En las últimas semanas, el país ha sufrido un repunte de contagios y según los datos diarios, en algunos días se han superado los 20.000 nuevos positivos.

Draghi ha recibido este martes la primera dosis de la vacuna de AstraZeneca contra el coronavirus. Se ha vacunado junto a su esposa, Maria Serenella Cappello, en un centro de vacunación de Roma, cuando ha tocado a su grupo de edad, según establece el protocolo de la región de Lazio en función de la edad, riesgo y profesión de los pacientes. Draghi tiene 73 años.

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