Sanidad incluye en el plan de vacunación a la población de 45 a 55 años y a los vulnerables de menos de 60

El comité de Salud Pública define los nuevos grupos prioritarios para inmunizarse del coronavirus: mayores de 80, entre 70 y 79, de 60 y 69. Los menores de 55 recibirán la vacuna de AstraZeneca tras los trabajadores esenciales

Una profesora es vacunada con la vacuna AstraZeneca en Terrass (Barcelona), el miércoles.
Una profesora es vacunada con la vacuna AstraZeneca en Terrass (Barcelona), el miércoles.Cristóbal Castro

Después de los mayores de 80 años será el turno de quienes tienen entre 70 y 79. Y, tras ellos, de los de entre 60 y 69 años. El comité de Salud Pública del Sistema Nacional de Salud, integrado por técnicos de las comunidades y el Ministerio de Sanidad, ha definido este miércoles los nuevos grupos prioritarios para la vacuna de la covid. La estrategia en vigor ya indicaba que se seguiría el orden de edad para inmunizar a la población, pero faltaba definir exactamente las franjas. Además de estos, el comité también ha acordado que la vacuna de AstraZeneca irá a personas de entre 45 y 55 años una vez que termine de pincharse a trabajadores esenciales, según ha informado el Ministerio de Sanidad. Asimismo, se priorizarán a menores de 60 años de alto riesgo, con condiciones que les hagan más vulnerables a la enfermedad grave causada por el coronavirus, aunque queda por definir cuáles serán. También sigue sin estar claro cuándo le tocará a toda esta población ahora priorizada, lo cual dependerá de la llegada de vacunas y el ritmo de administración que se consiga.

De momento, la mayoría de comunidades todavía no han comenzado a pinchar a los mayores de 80 años. Siguen terminando la fase 1: residencias —que tienen prácticamente concluida la inmunización completa—, sanitarios y grandes dependientes. Hay al menos siete que ya han comenzado con los ancianos, solapando a estos con los de la primera fase, para los que se utilizan los medicamentos de ARN mensajero: el de Pfizer y el de Moderna. Paralelamente, también ha arrancado ya la vacunación de los menores de 55 años de profesiones esenciales, para quienes se utiliza la de Oxford y AstraZeneca. El resto de comunidades comenzará con los ancianos en las próximas semanas. El objetivo es pinchar al 80% de los mayores de 80 años antes de que termine marzo.

Esto no quiere decir que haya que vacunar a todo este grupo (de unos 2,8 millones de personas) antes de comenzar con el siguiente, ya que el proceso se va entreverando para que no haya parones. Además, como entre las dos dosis de la vacuna tienen que pasar entre tres y cuatro semanas, el proceso se tiene que solapar por fuerza. Pocas comunidades se atreven a dar previsiones. La de Murcia ha señalado esta semana que no estarán inmunizados todos los mayores de 80 antes de un mes y medio, “como mínimo”. El País Vasco ha marcado junio como objetivo para hacer lo propio con el siguiente grupo, los de entre 70 y 79, que en España está formado por casi cuatro millones de personas. Una vez que estén inmunizados todos estos mayores la cara de la epidemia será muy distinta: ocho de cada 10 muertes corresponden a estas franjas de edad, una proporción que sube a casi el 95% si se incluyen todas las personas mayores de 60. Esta es la razón por la que se han priorizado la vacunación por grupos etarios. Se evitarán, si todo va bien, la gran mayoría de defunciones, incluso si el virus siguiera circulando como hasta ahora.

En vídeo, Carolina Darias, ministra de Sanidad, explica este miércoles los criterios etarios para el proceso de vacunación en España.Foto: EUROPA PRESS

Con la priorización de este miércoles el plan pone orden a lo que será el proceso durante los próximos meses: por un lado aclara cómo irán bajando las franjas de edad conforme se avance y por otro, incluye la priorización de personas vulnerables de menos de 60, algo que tendrá que detallar la Ponencia de Vacunas, previsiblemente la semana que viene, según ha señalado la ministra de Sanidad, Carolina Darias, tras el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Estas no seguirán criterios etarios, se irán vacunando en paralelo a los mayores, ha explicado.

Las vacunas de ARN mensajero, las más eficaces, se destinarán a las personas cuya vida más peligra en caso de contraer la enfermedad: mayores y enfermos. Y las de AstraZeneca, tal y como se había anunciado, se reserva a menores de 55; el plan ya pone en la línea de salida a los que la recibirán cuando terminen los trabajadores esenciales que ya están priorizados: fuerzas de seguridad, trabajadores de emergencias y bomberos, funcionarios de prisiones y personal de educación en contacto con los alumnos de primaria y secundaria.

Hasta ahora han llegado a España 3,6 millones de dosis, de las cuales Sanidad ha repartido este mismo miércoles a las comunidades las últimas 700.000, según el último informe del Ministerio de Sanidad. Hasta ese momento se habían administrado el 90%, pero con esta recepción el porcentaje baja al 70%, ya que tendrán que comenzar a pinchar ahora todas las que acaban de llegar. Se ha completado la inmunización (los dos pinchazos) a algo más de 1,1 millones de personas. Se han inoculado 2,5 millones de los tres millones de dosis de Pfizer; 113.041 de las 192.000 de Moderna, pero tan solo 34.857 de las 418.000 de AstraZeneca. Estas han sido las últimas en llegar. Con respecto a las de Moderna, la compañía ha comunicado un retraso en las dosis que se iban a entregar la semana que viene a las autonomías: de las casi 400.000 previstas se quedarán en la mitad, si bien esta merma se recuperará en marzo. La previsión sigue siendo recibir un millón en el primer trimestre.

Cuarentena a quienes lleguen de Brasil y Sudáfrica

Los viajeros procedentes de Brasil y Sudáfrica tendrán que guardar cuarentena una vez que aterricen en España. A la restricción de vuelos de estos destinos se suma ahora esta nueva precaución que ha sido publicada en una orden ministerial este miércoles y entrará en vigor desde las 0:00 horas del 22 de febrero de 2021 por un periodo inicial de catorce días naturales, que podrá ser prorrogado.

La medida es una cautela adicional para evitar la propagación de las variantes sudafricana y brasileña del coronavirus, que aunque no se han mostrado más virulentas sí han mostrado indicios de ser menos sensibles a las vacunas, restando así su poder de protección. Quienes lleguen de estos países, ya sea en vuelo directo o con escalas, deberán permanecer aislados durante 10 días, o siete en caso de que se hagan una prueba PCR o test de antígenos que dé negativo en el momento de la llegada. La ministra Carolina Darias ha asegurado que las fuerzas de seguridad velarán por el cumplimiento de esta medida, que puede ser sancionada mediante la ley de salud pública con multas de entre 3.001 y 60.000 euros.

Esta precaución se suma a las que ya estaban en vigor: solo se permiten vuelos a España que estén ocupados por ciudadanos españoles o andorranos, así como residentes en ambos países o pasajeros en tránsito internacional a un país no Schengen con escala inferior a 24 horas, sin abandonar la zona de tránsito del aeropuerto español. Todo el que proceda de estos países tiene que presentar, en cualquier caso, una PCR negativa en origen en las 72 horas previas a la llegada.

Sobre la firma

Pablo Linde

Escribe en EL PAÍS desde 2007 y está especializado en temas sanitarios y de salud. Ha cubierto la pandemia del coronavirus, escrito dos libros y ganado algunos premios en su área. Antes se dedicó varios años al periodismo local en Andalucía.

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