Los españoles dispuestos a vacunarse inmediatamente de la covid-19 se disparan al 72%, según el CIS

En el anterior barómetro, realizado antes de comenzar la campaña, contestaron afirmativamente un 40% de los encuestados. Solo un 16% rechaza inmunizarse

Una trabajadora recibe la segunda dosis de la vacuna contra la covid-19, en la residencia Sa Serra, de Sant Antoni de Portymany (Ibiza), este lunes.
Una trabajadora recibe la segunda dosis de la vacuna contra la covid-19, en la residencia Sa Serra, de Sant Antoni de Portymany (Ibiza), este lunes.Sergio G. Cañizares (EFE)

Los españoles que están dispuestos a vacunarse inmediatamente de la covid-19 se disparan: pasan del 40,5% de diciembre al 72,5%, 32 puntos más, según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicado este jueves. En esta nueva encuesta, quienes rechazan recibir la vacuna son un 16,5%, frente al 28% de la anterior, publicada el pasado 21 de diciembre. El sondeo, que incluye unas 4.000 entrevistas, se realizó entre el 7 y el 25 de enero, en plena tercera ola de la pandemia y durante el primer mes de vacunación en España, cuando salieron a la luz los primeros escándalos de vacunación irregular pero también se administraron cientos de miles de dosis sin efectos adversos.

En la anterior encuesta, realizada entre el 1 y el 9 de diciembre, cuando aún no se había iniciado la campaña de inmunización española ―empezó el 27 de diciembre―, los que respondían que sí estaban dispuestos a vacunarse inmediatamente en cuanto se dispusiera de dosis sumaban un 40,5%, frente al 36,8% de noviembre. Entonces, el gran aumento se producía entre los que sí estaban dispuestos a pincharse “si tiene garantías, si está probada, si es fiable”: el porcentaje era del 16,2% en diciembre, frente al 1,4% de noviembre. En la encuesta actual, en cambio, el porcentaje de quienes se vacunarían “si tiene garantías, si está probada, si es fiable” baja al 2,5%, lo que muestra que aumenta la confianza de la población a medida que la campaña avanza sin incidentes.

El último sondeo del CIS refleja que las diferencias en función de la ideología de los encuestados se van atenuando. Los votantes de los partidos del Gobierno de coalición, que eran los más dispuestos a vacunarse cuanto antes hace un mes, siguen siendo mayoritarios: un 82,6% los del PSOE (51,6% en diciembre) y un 77,1% los de Unidas Podemos (51,4% el mes pasado). Se muestran muy favorables también los votantes de PNV (82,4%), Más País (83,8%), Coalición Canaria (85,7%), Partido Regionalista de Cantabria (87,6%), Teruel Existe (100%), CUP (83,3%) y BNG (85%). Pero destacan los saltos en la confianza en la vacuna entre los votantes de Ciudadanos y Partido Popular: los partidarios de la formación naranja que se quieren inmunizar ya pasan del 32,9% de diciembre al 77,9%, mientras que los del PP suben del 28,9% al 72,6%. Los más reacios siguen siendo los electores de Vox, aunque aumentan hasta el 57,5%, frente al 49,6% del mes pasado. Los electores de PACMA y los de Navarra Suma son los únicos por debajo de la formación ultra, con un 51,5% y un 50% de respuestas favorables respectivamente.

Sin embargo, el incremento de ciudadanos dispuestos a vacunarse coincide con los retrasos en el suministro por dos de los laboratorios, que empiezan a lastrar la campaña en comunidades como Madrid y Cataluña. El 23 de enero, AstraZeneca anunció el recorte de las dosis destinadas a la Unión Europa por problemas de producción. Asimismo, Pfizer y BioNTech anunciaron a principios de enero que recortarían a la mitad el número de dosis de su vacuna que tenían previsto fabricar este mes. Estos retrasos han puesto en alerta a los Gobiernos de la Unión Europea, entre ellos España, que por ahora está vacunando a los mayores en las residencias, al personal de estos centros, a los grandes dependientes y al personal sanitario. Una vez que se termine de inmunizar a los 2,5 millones de personas que forman parte de la primera fase del plan nacional de vacunación, el Ministerio de Sanidad tenía previsto empezar con la segunda fase e inmunizar a los mayores de 80 años.

Según este barómetro, realizado en pleno avance de una tercera ola que ha obligado al conjunto de comunidades autónomas a endurecer las restricciones, el 67,6% de los españoles está de acuerdo con una gestión conjunta de la crisis sanitaria entre el Gobierno y las autonomías. En cambio, un 18,1% de los ciudadanos defiende que sea el Ejecutivo quien tenga que hacerse cargo de la emergencia, mientras que para el 6,3% deberían ser los Gobiernos regionales los responsables de gestionarla. Finalmente, sobre la situación sanitaria actual, el 44,6% de los encuestados considera encontrarse en el peor momento desde el inicio de la pandemia y el 33,3% cree que la emergencia empeorará. En cambio, el 13,6% considera que lo peor ha pasado ya. Los peligros para la salud debido al coronavirus y la falta de recursos suficientes para hacer frente a la pandemia (51,4%) sustituyen a la crisis económica como el principal problema para los españoles (45,5%).

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS