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Andalucía garantiza la adscripción de los centros concertados sin bachillerato a institutos públicos

La Junta mantiene casi intacto el sistema de cercanía para la escolarización, en contra del pacto con Vox que exigía la eliminación de zonas, como en Madrid

Los consejeros andaluces de Educación, Javier Imbroda, y de Presidencia, Elías Bendodo.
Los consejeros andaluces de Educación, Javier Imbroda, y de Presidencia, Elías Bendodo.

El Gobierno andaluz ha presentado este lunes el nuevo decreto de escolarización como una norma que permitiría “blindar la libertad” de los padres para elegir centro, pero que mantiene casi intactos los criterios de admisión de alumnos con algunas concesiones a la enseñanza concertada, entre ellas la posibilidad de que las familias opten a centros concertados aunque no se encuentren en su demarcación escolar, siempre que haya alguno en el municipio, y la adscripción a un centro público, a partir del curso 2021-22, de los concertados que no tengan Bachillerato. La Junta de Andalucía renuncia así a la eliminación de las zonas de influencia que el PP pactó con Vox en su acuerdo para la investidura de Juan Manuel Moreno y que abocaba a la comunidad a un sistema de distrito único como el de Madrid.

“No nos planteamos el distrito único”, han señalado desde la Consejería de Educación. El consejero, Javier Imbroda, ha recordado que su partido, Ciudadanos, no acordó la supresión de las zonas educativas con nadie y que así se lo trasladó a Vox. El punto 14 del acuerdo de investidura entre los populares y la extrema derecha comprometía al PP a “eliminar las zonas educativas, garantizando la libertad de los padres para escoger el centro educativo". Es el segundo revés de Imbroda a las aspiraciones en materia educativa que la extrema derecha impuso para garantizar la estabilidad de esta legislatura. La negativa del consejero a introducir el veto parental, una disposición que sí se encontraba recogida en el acuerdo de Presupuestos que firmaron los dos partidos en el Gobierno -PP y Cs- con la extrema derecha, ya provocó una crítica airada por parte de Vox.

El político de Cs ha hecho hincapié en que el decreto incluye “ajustes mínimos” para “avanzar en el derecho de las familias a elegir libremente el proyecto escolar que quieren para sus hijos”. “El paso de hoy va en la senda de lo que queremos realizar en el futuro”, ha indicado, sin embargo, el consejero de Presidencia, Elías Bendodo (PP), en un intento por aplacar a Vox.

Las principales novedades de la nueva norma favorecen la opción de los padres para optar a la educación concertada para sus hijos. A partir del curso 2021-2020 todos los colegios concertados que no tengan Bachillerato estarán adscritos a uno público que sí lo imparta. De esta manera, ha señalado el consejero, se evita que los alumnos abandonen el centro concertado antes de terminar allí el ciclo educativo para entrar en uno público en los últimos años de Secundaria y asegurarse una plaza para Bachillerato. La medida, por tanto, permite que el estudiante concluya su ciclo en la concertada. “Así se dota de mayor garantía a los centros concertados para su escolarización y todos los alumnos van a saber cuál es su trayectoria educativa”, ha explicado Imbroda. En la actualidad, los alumnos de la concertada debían someterse a los criterios de admisión, al asegurar la adscripción, accederían de manera directa.

Con la nueva disposición a partir del próximo curso aquellas familias en cuya demarcación no exista un colegio concertado podrán, además, tener derecho a acceder a uno, siempre y cuando haya un centro de esas características en la localidad. En Andalucía el 82% de los municipios no tiene educación concertada, pero ese 18%, señalan desde la consejería, concentra el 75% de la población. Uno de los distritos que con el decreto contaría con un colegio concertado sería el de Polígono Sur, en Sevilla, una de las zonas más depauperadas de la capital andaluza. La rezonificación van a acometerla las delegaciones provinciales en los próximos días por lo que la consejería no tiene datos aún sobre cuántas demarcaciones podrán contar con la opción de un centro concertado.

La elección de un centro no es uno de los principales problemas de los andaluces a tenor de las cifras ofrecidas por la propia consejería. El 93% de los alumnos entra en el que eligió como primera opción, mientras que el 97% accede a alguno de los que estaba entre su lista de opciones. Los mayores problemas se encuentran en las ciudades más pobladas, como Sevilla o Málaga, donde el desequilibrio entre centros públicos y concertados es mayor. En el casco histórico de la capital andaluza el número de centros concertados tanto en Primaria como en Secundaria es mayor y los problemas surgen por la falta de plazas en los primeros. “El sistema educativo debe ser flexible y se va adaptando a las necesidades de la escolarización. Este año hemos tenido 13.000 niños menos en primaria que en el curso anterior”.

Aunque los criterios para el acceso al alumnado apenas varían en el nuevo decreto y se mantiene la baremación por hermanos en el centro, proximidad y renta, la oposición y los sindicatos han criticado el decreto por considerar que es un ataque directo a la educación pública en Andalucía. “La escuela concertada amplía sus ámbitos de referencia y con la adscripción de los centros concertados a los Institutos públicos se van a crear guetos”, cuentan desde USTEA. Las organizaciones sindicales del ámbito de la educación están estudiando movilizaciones contra el decreto.

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