Madrid, la excepción europea contra la bici

Las grandes ciudades construyen carriles para bicicletas y quitan espacio al coche, como recomiendan los expertos en movilidad y urbanismo. Solo la capital española va contra esta tendencia

El carril bici de la Gran Vía de Hortaleza, que el Ayuntamiento de Madrid va a eliminar.
El carril bici de la Gran Vía de Hortaleza, que el Ayuntamiento de Madrid va a eliminar. KIKE PARA
Más información

Hay un consenso entre urbanistas y expertos en movilidad: las ciudades deben quitar espacio al vehículo privado y favorecer la movilidad activa, es decir, en bicicleta y a pie, y reducir la contaminación. Por eso, en los últimos años la mayoría de las grandes capitales ha apostado por crear importantes redes de carriles bici a la vez que ampliaban el espacio peatonal. Esta tendencia tiene muchos ejemplos en Europa, algunos clásicos —Ámsterdam, Copenhague y Sevilla— y otros más recientes —Londres, París, Berlín, Barcelona o Valencia—. Incluso en países donde el coche es el rey, hay ciudades —Nueva York, Bogotá o Ciudad de México— que apuestan fuerte por los pedales. Dentro de este panorama el pasado lunes se produjo una excepción insólita: el Ayuntamiento de Madrid anunciaba que va a eliminar un carril bici para devolver ese espacio al coche.

“Es muy extraño ver que hoy en día se eliminen itinerarios ciclistas para reabrir carriles para vehículos privados” mientras “la mayoría de alcaldes del mundo están cambiando sus ciudades para introducir los nuevos modos de movilidad”, explica la italiana Valeria Fedeli, presidenta de la Asociación Europea de Investigación Urbana (EURA, por sus siglas en inglés). El presidente de la Asociación Española de Técnicos Urbanistas, José María Ezquiaga, coincide: “La tendencia global es reducir el asfalto”. “Para que la bici sea un medio de transporte debe ser sencillo y seguro para todo el mundo, y eso requiere de una red de carriles bici que abarque toda la ciudad”, añade.

Ciclistas entre el tráfico en Londres.
Ciclistas entre el tráfico en Londres.GETTY

Según explica el Consistorio madrileño (gobernado por PP y Cs), el carril que se va a eliminar es un itinerario marcado en el suelo de algo menos de un kilómetro (850 metros) en la Gran Vía de Hortaleza (en la periferia norte de la ciudad). Este carril (creado por el Ayuntamiento de Manuela Carmena) no puede ser transitado por coches, aunque es necesario que lo crucen para poder aparcar en las zonas designadas. Fuentes municipales justificaron su eliminación en que provoca una fuerte congestión del tráfico en la zona. Tras el polémico anuncio, el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, solo explicó: “Revertiremos todos aquellos carriles que no ayuden a la movilidad ciclista”. A preguntas de este diario, el Gobierno municipal no ha sido capaz de precisar los criterios técnicos en los que se basa la iniciativa. El regidor y la vicealcaldesa, Begoña Villacís, estrenaron su mandato eliminando un espacio peatonal en Galileo y devolviendo ese espacio al coche. El Consistorio está estudiando la eliminación de al menos otros dos carriles bici en la ciudad.

Más información

Para poner la decisión en perspectiva basta pensar que en la ciudad de Madrid —tres millones de habitantes— tan solo hay 43 kilómetros de carriles segregados, que incluyen los carriles protegidos y otros pintados en el suelo. En Barcelona, con la mitad de población, hay 209 kilómetros. En Sevilla y Valencia —con 688.000 y 791.000 habitantes respectivamente— hay 200 y 150 kilómetros, respectivamente.

La tendencia global no es solo crear más kilómetros de carriles bici, sino además mejorar los que hay separándolos físicamente del tráfico para que resulten más seguros. “Londres, Berlín o París están cambiando carriles pintados en el suelo por otros protegidos”, dice David Lois, profesor de la UNED e investigador del Centro de Investigación del Transporte de la Politécnica de Madrid.

Esta misma semana, el Ayuntamiento de Nueva York anunció una inversión de 1.700 millones de dólares en un plan general de gestión de tráfico que incluye crear 400 kilómetros de carriles segregados, tras la muerte, este año, de 25 ciclistas. Muchos neoyorquinos se han opuesto ferozmente en el pasado a estas vías —incluso llevando a los tribunales al Ayuntamiento—, esgrimiendo que quitan espacio para aparcar y afectan a las tiendas, informa Sandro Pozzi.

Ciclistas en Nueva York.
Ciclistas en Nueva York.GETTY

“Muchos estudios demuestran que los carriles bici benefician a la economía local; nosotros hemos aguantado las críticas, pero los resultados nos han dado la razón”, dice Giuseppe Grezzi, concejal de Movilidad valenciano. Para Grezzi, el problema es que “en otras ciudades este cambio hacia una movilidad más sostenible ha sido más transversal, pero en España parece que es de izquierdas”. Y considera la decisión de Madrid como “una regresión de una derecha antediluviana”.

Ciclistas en un carril bici de Barcelona.
Ciclistas en un carril bici de Barcelona.Albert García

Esther Anaya, que investiga sobre movilidad en el Imperial College de Londres, también se muestra muy crítica con la capital: “Que demos este paso atrás no solo es vergonzoso, sino que es un atentado contra la salud de las personas. O apostamos por la velocidad y la contaminación o por darle ese espacio al peatón y la bici, la movilidad activa y saludable”.

Los ciclistas también se llevan las manos a la cabeza. "Estamos en contra de que se eliminen carriles bici en cualquier ciudad de España y apostamos por la construcción de carriles bici segregados para mejorar la seguridad de los ciclistas", apunta Nacho Tomás, secretario de la Red de Ciudades por la Bicicleta, que aglutina a más de un centenar de urbes españolas -también Madrid-. Niccolo Panozzo, portavoz de la Federación Europea de Ciclistas (ECF, en inglés) apunta que “Madrid es la única ciudad del mundo a la que se le ha ocurrido eliminar carriles bici” y destaca que se apuesta por la bici de Portland a Bogotá y de Singapur a Tel Aviv.

Sobre la firma

Miguel Ángel Medina

Escribe sobre medio ambiente, movilidad -es un apasionado de la bicicleta-, consumo y urbanismo. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense, ha ganado los premios Pobre el que no cambia su mirada y Semana Española de la Movilidad Sostenible. Ha publicado el libro ‘Madrid, preguntas y respuestas. 75 historias para descubrir la capital’.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción