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EP Tendencias BLOGS Coordinado por PABLO LEÓN Y MIGUEL ÁNGEL MEDINA

“En Valencia ahora vivimos una revolución ciclista”

El concejal Giuseppe Grezzi está cambiado la movilidad de la capital del Turia con carriles bici, peatonalizaciones y colocando al coche en último lugar

El concejal de Movilidad Sostenible del Ayuntamiento de Valencia, Giuseppe Grezzi, en uno de los carriles bici de la ciudad.
El concejal de Movilidad Sostenible del Ayuntamiento de Valencia, Giuseppe Grezzi, en uno de los carriles bici de la ciudad.

En esta legislatura, Valencia está viviendo una auténtica revolución a pedales: la creación del anillo ciclista y el impulso de carriles bici por toda la ciudad, además de numerosas peatonalizaciones, están aumentando el espacio para peatones y pedaleantes a costa de aparcamientos y de hueco dedicado a los coches. Giuseppe Grezzi (Nápoles, Italia, 1973), un "italiano de Valencia", como él mismo se define, es el responsable de esta revolución ciclista pues está al frente del área de Movilidad Sostenible del Ayuntamiento valenciano. Charlamos con él sobre las claves y líneas maestras de su plan.

 

Pregunta. ¿Cómo está cambiando Valencia en esta legislatura para adaptarse a la bici?


Respuesta. La bici ya se usaba, porque Valencia tiene unas condiciones inmejorables —plana, hasta cierto punto pequeña (son unos 12 kilómetros de punta a punta), y 300 días de sol al año—, pero no había una explosión, una revolución ciclista, como hay ahora. Esto era así porque no había un proyecto integral y coherente para impulsar la bici empezando por unas infraestructuras de calidad. El antes y después ha sido la inauguración del anillo ciclista de cinco kilómetros, un carril bici circular alrededor del centro de la ciudad que funciona como un volante de distribución al cual llegan una serie de carriles bici, y conecta con el jardín del Turia, una columna vertebral de la ciudad. A partir de ahí ha ido in crescendo el uso de la bici.


P. ¿Qué otras medidas han tomado?


R. Hemos hecho acciones complementarias para instaurar una cultura de la bici, que es uno de los pilares estratégicos en los países del norte de Europa. Es decir, que junto a una infraestructura de calidad hay que generar una cultura de la bici, y es lo que hicimos el año pasado con el festival Bicifest. Además, hemos instalado más aparcabicis, una nueva señalización... En definitiva, una serie de medidas que hacen que ir en bici sea más seguro, más eficiente y apto para todas las edades. Eso es importantísimo.


P. ¿Y en qué se notan estas acciones en la vida diaria?


R. Ahora estamos notando efectos beneficiosos, desde reducción del uso del vehículo en la ronda del anillo ciclista a incrementos del uso de la bici. Esta ha sido una de las medidas dentro de un proyecto importante de cambio de modelo de movilidad y del modelo urbano, que incluye también medidas de peatonalización y de pacificación del tránsito. Las peatonalizaciones están dando beneficios como la reducción de la contaminación, disminución del ruido y aumento de la actividad económica.

Giuseppe Grezzi en su bicicleta por Valencia.
Giuseppe Grezzi en su bicicleta por Valencia.

P. ¿Cree entonces que la obra más importante es el anillo ciclista?


R. Es una de ellas, sobre todo por su simbolismo. Y ha representado un antes y un después, porque, estando en la primera corona urbana, es un elemento de comunicación entre el centro y los barrios de la ciudad. Y luego se han hecho otras obras complementarias, porque había varios carriles bici que no conectaban con el centro y ahora conectan con este anillo ciclista, lo que significa que enlazan el centro con barrios con mucha población. Por ejemplo, hicimos una conexión fundamental de este anillo con el carril bici que va a la universidad.


P. ¿Qué resultados están obteniendo y cuál será el próximo paso?


R. El uso de los carriles bici que conectan con el anillo ciclista este año se ha incrementado en un 100%. En cuanto a próximas acciones, este mes de junio empezamos las obras para hacer otros nueve carriles bici en la calzada, segregados, bidireccionales y conectados. Suponen otros 20 kilómetros de carriles bici. Cuando llegamos al gobierno [en junio de 2015], teníamos 160 kilómetros de carriles bici, pero muy mal ejecutados: encima en la acera, con una calidad muy baja y poco conectados. Nosotros queremos incrementar los carriles bici pero con unos criterios de calidad. Por ejemplo, el anillo ciclista se estudió en la anterior legislatura, pero con un criterio de privilegiar al coche. Así que tenía un ancho de 1,80 metros, pero a nosotros no nos parecía suficiente, porque por ahí no caben bien las bicis de cargo. Por ello lo ampliamos a 2,50 metros de ancho. Eso ha generado críticas porque le hemos quitado un carril a los coches.

Mapa de los carriles bici de Valencia. ampliar foto
Mapa de los carriles bici de Valencia.

P. ¿Conoce el movimiento de calzadistas de Madrid, que se opone a los carriles bici?

R. No sé a qué viene esta idea de que las bicicletas tienen que circular entre los coches. En las ciudades más ciclistas del mundo, como Copenhague y Ámsterdam, hay carriles bici por todas partes. Quien quiere pedalear entre los coches es una minoría. Además, con ese modelo no podrán ir en bici los niños, las personas mayores y muchos sectores que no se sienten seguros. En Valencia lo hemos visto: ahora los carriles bici del anillo ciclista se llenan de personas de todas las edades, de niños, de patinetes eléctricos… Es una polémica absurda y además no tiene ninguna base científica ni estudios que lo respalden. Quieren generar un falso debate insinuando que quien proyecta carriles bici segregados es porque quiere que la bici sea marginal y no va al núcleo fundamental, que es reducir el coche. Pero eso no es cierto. En Valencia, la bici es uno de los elementos de transformación, pero no es el fin en sí mismo. Hacemos carriles bici porque estamos en una transición para ganar espacio y masa ciclista, pero al mismo tiempo hacemos políticas de pacificación del tránsito y de reducción de los vehículos. Quienes dicen que estamos marginando a la bici porque no queremos atajar el problema de los coches, mienten. Yo soy uno de los máximos enemigos de algunos sectores porque estoy haciendo la guerra al coche, pero sabemos que hay mucha población que quiere que esto sea así, que haya menos coches en la ciudad. El coche no tiene que ser el rey de la ciudad.

P. ¿Puede ponerme algún ejemplo concreto? 

R. Un ejemplo puede ser la calle de Colón, una de las más comerciales de Valencia. Hasta ahora, contaba con tres carriles para coches y un carril bus. Lo hemos cambiado, y ahora solo hay dos carriles para coches, un carril bus y un carril bici. Hay quien dice que es un caos para el tráfico. Pero hay miles y miles de ciudadanos por las aceras y supongo que querrán tragar menos humo. Con el anillo ciclista hemos mejorado también los pasos de peatones, haciéndolos directos y ampliando la caminabilidad. Y hemos bajado las motos de las aceras en esta zona tan transitada. Es una medida integral de democratización del espacio, de reducción de la contaminación. Peatones, bici, autobuses y en último lugar el coche, como tiene que ser.

 

P.  ¿Tienen datos sobre cómo ha aumentado la movilidad ciclista en esta legislatura?

R. Ahora vamos a hacer un barómetro de la bicicleta y un plan director ciclista. Por ahora, hemos impulsado los proyectos que había, para que los ciclistas empezaran a recuperar la ciudad. Hay datos que han ido saliendo en los periódicos del uso de la bici que se ha incrementado el reparto modal de entre 8 y el 12%, pero no hay datos oficiales. Eso sí, tenemos el dato de que los carriles bici que conectan con el anillo ciclista han aumentado su uso un 100%, y el anillo ciclista es el más usado de la ciudad, con más de 3.000 usos diarios por sentido. En cualquier caso, es evidente que hay un aumento importante. Se están generando ventajas para la bici.  

P. ¿Cómo se puede cambiar la movilidad en solo cuatro años?


R. Este tipo de medidas hay que acometerlas al principio de la legislatura, porque si no, los resultados no se ven. Aguantas las críticas, pero no disfrutas de los beneficios. Hay que coger un proyecto, estudiarlo bien y seguir adelante. En Valencia ha habido mucha polémica, yo estoy en la diana constante de la crítica, pero los hechos nos han dado la razón. Así ha sido en las ciudades de todo el mundo durante décadas. Este proceso es clásico: primero la resistencia al cambio; después la crítica lacerante y más tarde, el resultado. Además, la mayoría de los carriles bici que estamos haciendo fueron votados en los presupuestos participativos por la ciudadanía: hay ganas de ir en bici en condiciones de seguridad.


P. ¿Cómo cambia la vida de la gente cuando deja el coche y empieza a ir en bici?

R. Cambia radicalmente porque te despreocupas, no te alteras con los atascos, te olvidas de buscar aparcamiento... Empiezas a sentir el aire en la cara, moverte, ver a la gente, y notas un gran ahorro económico en el bolsillo. Conozco gente que vive en el área metropolitana y dejan el coche en los márgenes de la ciudad y cogen el patinete eléctrico, algo que no se podría hacer sin carriles bici. Se experimentan muchísimas buena sensaciones, a la que se une que se está contribuyendo a hacer una ciudad más amable. Uno es más feliz cuando coge la bici.

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