Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
EP Tendencias BLOGS Coordinado por PABLO LEÓN Y MIGUEL ÁNGEL MEDINA

La nueva Gran Vía será ciclista

La alcaldesa, Manuela Carmena, anuncia que las obras comenzarán en enero de 2018

El proyecto para remodelar la Gran Vía presentado por el Ayuntamiento.
El proyecto para remodelar la Gran Vía presentado por el Ayuntamiento.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha presentado este jueves el futuro proyecto para la Gran Vía, una de las arterias emblemáticas de la capital. Entre otras medidas, se construirá un carril bici segregado de subida (entre plaza de España y Callao), se reducirán los carriles destinados a los vehículos privados, se ampliarán las aceras y se cerrará la vía al tráfico de los no residentes. Los grandes beneficiados de estas medidas serán los peatones y los ciclistas.

El plan pretende "la reducción y reordenación de los carriles para crear un sistema de movilidad donde se integre la bicicleta con el resto del tráfico rodado", según ha explicado el Ayuntamiento de la capital en un comunicado. Así, en el tramo de la Gran Vía entre la plaza de España y la de Callao, los ciclistas contarán, en sentido subida, con un carril bici independiente del resto de los vehículos, dada la pendiente de la calle. Este tramo, por tanto, tendrá cinco carriles.

Así lo ha explicado la propia Manuela Carmena: "No sé si ustedes han cogido alguna vez la bicicleta para subir desde plaza de España a Callao. Yo sí, siempre me apuntaba a la vuelta ciclista por Madrid, y ese tramo de subida era de ir siempre con la lengua fuera, es una cuesta de mucho cuidado. Cuando no se ha montado en bicicleta, uno no se da cuenta de las cuestas que hay en Madrid. Yendo en una bici que no sea eléctrica, es una cuesta muy pendiente, eso explica por qué hemos configurado este tramo de manera diferente, porque las bicicletas en cuesta paralizan el tráfico".  

En el resto de la calle, entre la calle de Alcalá y la plaza de Callao, se mantendrán únicamente cuatro carriles. Dos de ellos serán para el transporte público y otros dos ciclocarriles 30, donde el vehículo privado (que no puede ir a más de 30 kilómetros por hora) comparte el espacio con la bicicleta. Para que los usuarios de la bicicleta se animen a usar su vehículo en esta zona, será fundamental la pacificación del tráfico, una de las principales exigencias de la mayoría de las asociaciones ciclistas. Justamente eso es lo que se pretende con el cierre de la arteria a los no residentes. Las obras tendrán una duración prevista de unos ocho meses; en otoño de 2018 ya se podrá disfrutar de la nueva Gran Vía. Además, se van a remodelar las seis plazas del entorno de la avenida.

Los ciclistas opinan

Iván Villarubia, del blog colectivo En bici por Madrid, celebra que el Ayuntamiento apueste por pacificar el tráfico en la calle, pero critica el espacio que se destinará a las bicis. "El diseño tiene una parte como en la avenida de la Albufera, con carril bus a la derecha y carril 30 en el medio, y luego un tramo con el carril bici en el medio, como en los bulevares. Ambos diseños están siendo muy criticados, la gente se queja de que no resuelven los problemas reales de los ciclistas, empezando porque a mucha gente no le apetece que los autobuses circulen a su derecha".

En su opinión, la solución más razonable sería que las bicis pudieran utilizar el carril bus, de tal forma que los vehículos privados pudieran adelantar por la izquierda. Así se rebaja la presión cuando un coche quiere adelantar a una bici y no tiene ningún carril para hacerlo. "En Gran Vía se va a pacificar el tráfico, y aun así ponemos un tramo carril bici. Si ni siquiera en esas situaciones con el tráfico más tranquilo somos capaces de apostar por la convivencia entre coches y bicis, no seremos capaces de hacerlo en ningún sitio", señala.

Desde el colectivo Madrid Ciclista, en cambio, valoran "muy positivamente" la actuación general en Gran Vía, aunque también ponen alguna pega: "No nos gusta la parte del carril bici segregado desde plaza de España a Callao", señala Luis Ovalle, uno de sus portavoces. "Si se va a restringir el tráfico de los no residentes, la calle estará pacificada. En este tipo de vías, las bicis deben poder convivir con los vehículos; no queremos que la bici esté arrinconada, tiene que ir por la calzada".

Para la Asociación Pedalibre, se trata de una actuación muy interesante, pero instan a esperar a conocer todos los detalles para saber qué se puede mejorar. "Creemos que es positivo ese carril bici segregado de subida desde plaza de España hasta Callao, pero se han olvidado el otro tramo de subida, el que va desde la calle de Alcalá hasta la Red de San Luis", explica Miguel Andrés, portavoz de la entidad. "También falta por saber cómo se conectará la Gran Vía con el carril bici de la calle de Alcalá, ya que la red ciclista debe tender a la interconectividad". En su opinión, la subida en ciclocarril 30 puede llevar a que los ciclistas noveles tengan la tentación de subir por la acera en ese tramo, algo prohibido por la normativa.

La alcaldesa ha dejado la puerta abierta a recoger alguna de estas propuestas: "Como todos los proyectos, siempre va a estar abierto a todo tipo de sugerencias, porque no me cabe duda de que lo mejoraremos entre todos".

Proyecto para Gran Vía en la subida desde la calle de Alcalá.
Proyecto para Gran Vía en la subida desde la calle de Alcalá.

Síguenos en Twitter y en Flipboard

Más información