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Joaquín Benítez sobre los abusos: “Me sentía amparado por los Maristas”

El exprofesor reconoce dos de los cuatro casos de agresión sexual por los que es juzgado

El exprofesor de los Maristas de Sants Joaquín Benítez a la salida de la Audiencia de Barcelona. En vídeo, declaaciones de Benítez.

Después del primer episodio de “tocamientos” denunciado a la dirección por uno de los padres en 1986, el profesor Joaquín Benítez, juzgado esta semana por los abusos del colegio Sants-Les Corts entre 2006 y 2010, estaba convencido de que sería expulsado. “Pasó el verano y no dijeron nada, solo me advirtieron de que no podía volver a pasar y de un castigo de tres meses sin sueldo, pero al final no lo hicieron”. Desde ese momento, según ha revelado el pederasta confeso, no sintió miedo de ser descubierto: “Me sentía amparado por los Maristas”.

En una breve intervención en la que solo ha respondido a las preguntas de su abogado, Benítez ha admitido dos de los cuatro casos de abuso por los que está siendo juzgado. El exprofesor ha reconocido que los abusos siempre se realizaban en el periodo entre la clase de gimnasia y la siguiente, entre los 10 o 15 minutos que los alumnos tenían para ducharse. Y ha ratificado el modus operandi descrito ayer por los Mossos d’Esquadra, consistente en llevar a los alumnos a su despacho y practicarles un masaje que acababa en los abusos. El docente ha confesado que le practicó una felación a uno de sus alumnos, pero que no le penetró, ni pidió que le penetrara. “Jamás, eso no va conmigo”, ha respondido a su abogado.

La segunda sesión del juicio ha supuesto un nuevo revés para los Maristas. Si ayer, dos agentes de los Mossos d’Esquadra culparon al centro de no querer aportar datos sobre Benítez tras una denuncia de 2011. Este martes, la declaración del pederasta sostiene que el centro conocía estos delitos al menos desde la década de los ochenta. En aquel momento, según el testimonio del acusado, el padre de uno de los agredidos acudió al centro después de enterarse que su hijo había sufrido abusos por parte de Benítez. Después de una reunión entre director, profesor y padre, el centro no tomó ningún tipo de medidas con el pederasta y siguió con el contrato el curso siguiente. Además, la Fiscalía ha aumentado en 20.000 euros, hasta los 90.000, la indemnización que pedía para una de las víctimas, y de la que la Fundación Champagnat, que gestiona el centro, es responsable civil subsidiaria. 

A la salida del juzgado, Manuel Barbero, padre de una de las víctimas y responsable de destapar el caso, ha pedido a la Generalitat que abra un expediente sancionador a los Maristas por el supuesto conocimiento de los hechos. “A Benítez le pillaron en el año 1986 y le permitieron seguir dando clase. Además, también conocemos que los Maristas movieron a profesores de un centro a otro después de los abusos”. Y ha declarado haberse sentido “abandonado” por las administraciones.

Esta mañana la diputada de los comuns en el Parlament Marta Ribas ha anunciado que su grupo presentará una moción para crear una comisión de investigación sobre los “casos de violencias sexuales contra niños y jóvenes en el espacio educativo religioso”. Ribas ha declarado que CatECP lleva desde el inicio de la legislatura intentado sin éxito crear una comisión de investigación. Y ha acusado a JxCat y ERC de no ver con buenos ojos esta comisión porque “saben que entre otras cosas se investigará el papel” de la Conselleria de Educación.

Los forenses del caso han sostenido que Benítez no tiene un perfil psicópata, y han descartado que reúna los criterios de un pedófilo, porque sus delitos no son "actos impulsivos que no puedan evitarse", ni tampoco producen "alteraciones en su vida personal" en caso de no realizarse. Los forenses también descartaron cualquier tipo de trastorno cognitivo que le impida comprender la “dimensión que sus actos tienen”. Y han descrito la personalidad de Benítez como “narcisista”, con “rasgos de egocentrismo” y “falta de empatía”.

Durante la sesión de este martes, también se ha podido escuchar el testimonio de la psicóloga Margarita Pérez que ha ratificado la versión de los abusos de la Fiscalía. La especialista, trató a una de las víctimas entre 2010 y 2013 por una situación de conflictividad con la familia, y no fue hasta el 2016 cuando reveló los abusos. Según Pérez, los abusos le dejaron graves secuelas emocionales como la imposibilidad de establecer un contacto afectivo con ningún adulto varón, incluso con familiares como su padre, o de la dilación del comienzo de relaciones sexuales.

En un comunicado emitido la tarde del martes, los Maristas han calificado el testimonio de Benítez como una “difamación”, y dijeron “no haber recibido ninguna queja sobre las conductas inapropiadas de Benítez". Además, señalaron que el primer caso del que tuvieron constancia, en 2011, fue llevado a la Fiscalía de menores.

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