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La Universidad española toma distancia con las pseudoterapias

La UV cierra en Valencia cinco posgrados pero aún hay media decena de campus que forman a alumnos en disciplinas sin aval científico

Una mujer practica una pseudoterapia con su paciente.
Una mujer practica una pseudoterapia con su paciente.

La Universidad  de Valencia culminó ayer la retirada de contenidos sanitarios basados en pseudoterapias de su oferta académica de posgrado. La comisión de estudios de la institución acordó retirar cinco cursos —un máster, un diploma y tres certificados universitarios— que se suman a los tres másteres ya eliminados hace unos días. Entre las materias afectadas se encuentran la acupuntura y la hipnosis.

La decisión de la UV afianza la tendencia observada en los últimos dos años, en los que las universidades españolas van tomando distancia de estas disciplinas. “Estamos ante un punto de inflexión que era muy necesario. Que las pseudoterapias hayan conseguido hacerse un hueco en las universidades revela un bajo nivel de control muy pernicioso”, explica Fernando Cervera, de la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP), la plataforma formada por profesionales sanitarios, investigadores y víctimas de pseudoterapias que denunció el caso ante la UV. “Si asumimos de una vez que ninguna de estas supuestas terapias ha demostrado ser eficaz, el peligro y engaño es doble”, sigue Cervera. “Primero, estamos formando a personas que luego se creen capacitadas para curar o asistir a enfermos, cuando no lo están. Y legitimamos unas prácticas que se aprovechan de su presencia en la universidad para reivindicarse”, concluye.

La UV y la Universidad de Barcelona (UB) cerraron sus másteres en homeopatía en 2016 al considerar que carecen de “aval científico”. La Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) hizo lo propio el año pasado. Este curso ha sido la Universidad de Salamanca la que ha dejado de ofrecer la homeopatía como asignatura optativa en su carrera de Medicina. Y, según ha sabido EL PAÍS, la universidad privada Camilo José Cela también ha decidido romper con las pseudoterapias al cancelar el convenio —que seguirá vigente hasta el 31 de octubre— que mantenía para ofrecer “titulaciones de certificación universitaria” en disciplinas como las Flores de Bach con Euroinnova Formación. Esta empresa privada es un auténtico supermercado de todo tipo de másteres y posgrados no reglados que busca firmar estos convenios para dar empaque a sus cursos. Ayer declinaron atender a este diario.

El alejamiento de las universidades españolas de las pseudoterapias, sin embargo, está siendo lento y, en algunos casos, con vaivenes. La Universidad de Barcelona ha lanzado para el próximo curso el máster titulado Intervenciones autónomas complementarias en curas de enfermería, en colaboración con el Colegio de Enfermería de Barcelona. El curso, de dos años de duración y cuya matrícula cuesta 3.900 euros, está formado prácticamente en su totalidad de asignaturas sobre pseudoterapias como las Flores de Bach, el Reiki y la fitoterapia, entre muchas otras.

La UB, que ofrece otros dos posgrados en fitoterapia, declinó ayer explicar estos cursos. Núria Cuixart, directora de Programas del Colegio de Enfermería de Barcelona, defiende por su parte “la necesidad de que esta formación se imparta en la universidad”. “La función de la enfermería es cuidar al paciente y esto implica que la persona se encuentre sana, pero también bien. Hay disciplinas como estas que son útiles para conseguirlo. Su formación debe impartirse de la forma más rigurosa y por los mejores. La universidad es el espacio más adecuado para ello”, defiende Cuixart. Esta lamenta que “con la actual corriente de opinión, corremos el riesgo de estigmatizarlo todo y perder herramientas útiles”. Sobre la evidencia científica de estas materias, Cuixart sostiene que “existe, aunque en algún caso puede ser aún débil, como en tantas otras parcelas del conocimiento”. “La evidencia no surge de forma espontánea, sino con la docencia y la práctica diaria y eso es lo debemos seguir haciendo”, concluye Cuixart.

EL PAÍS ha rastreado la oferta de posgrado de decenas de universidades españolas. Y ha encontrado que la de Santiago de Compostela, la Rey Juan Carlos de Madrid y la privada Europea Miguel de Cervantes —además de la UB y la Camilo José Cela— mantienen entre su oferta titulaciones vinculadas a las pseudoterapias. La universidad gallega ofrece en su área de formación continuada cursos sobre auriculoterapia —técnica de origen chino que pretende sanar estimulando puntos de la oreja— y acupuntura, entre otras. La Europea Miguel de Cervantes mantiene otro convenio con Euroinnova Formación que permite a la empresa ofrecer cursos con créditos universitarios sobre fitoterapia y otras disciplinas. La Universidad Rey Juan Carlos, por su parte, mantiene un convenio similar con la empresa Deusto Salud para impartir su Curso superior en Naturopatía, que incluye materias en fitoterapia, aromaterapia, hidroterapia y flores de Bach, entre otras.

Los ministerios y comunidades autónomas consultados coinciden en afirmar que “son las universidades, en su autonomía”, las que pueden ofrecer estos cursos. El sistema universitario español está formado por varios niveles, el más elevado de los cuales lo integran los títulos oficiales de grado y máster universitario en cuya regulación interviene el Consejo de Universidades, las comunidades autónomas y el Gobierno central. Y está vigilado por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación, Aneca.

Un escalón inferior lo ocupan los títulos propios que cada universidad ofrece si así lo decide su consejo rector. En un nivel inferior, los convenios que cada universidad puede suscribir con otros centros de formación privados. Y, fuera del sistema, queda la formación no reglada, cuyo control ya no depende de las autoridades educativas. La presencia de las pseudoterapias, inexistente en el primer nivel, crece notablemente a medida que se desciende en el sistema.