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El presidente del Superior vasco pide disculpas “por el fracaso de la justicia” con la mujer degollada

Juan Luis Ibarra expresa su "sentimiento de frustración por no haber podido evitar esa muerte ni cumplir con la función de tutela"

Minuto de silencio guardado por todos los parlamentarios en el exterior de la Cámara vasca por el asesinato de Maguette Mbeugou, este jueves.

El presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Juan Luis Ibarra, ha pedido perdón este jueves a los familiares de Maguette Mbeugou, la mujer senegalesa asesinada el martes presuntamente por su marido en Bilbao, y a la sociedad en general, por la deficiente valoración del riesgo que hicieron los diferentes servicios que concurren en el juzgado, y que al fin y al cabo han desembocado en una tragedia. Ibarra ha dicho que "no es tanto un fracaso de los jueces como de la Justicia con mayúsculas" y ha expresado el dolor personal y de la institución por ese crimen. El propio Ibarra, que ha reconocido deficiencias en la valoración del riesgo que corría la mujer degollada, trasladó su solicitud de perdón y dolor a la familia y amigos de Mbeugou el pasado miércoles.

En declaraciones a los medios de comunicación, Ibarra ha trasladado su "sentimiento de frustración como representante del poder judicial en el País Vasco por no haber podido evitar esa muerte y cumplir con la función de tutela" que encomienda la Constitución a los jueces en la lucha contra la violencia de género. "Maguette Mbeugou había solicitado la tutela de la justicia y no la obtuvo", ha lamentado.

Una juez de violencia de género de Bilbao desestimó la orden de alejamiento solicitada por  Mbeugou, al entender que no cumplía el perfil de riesgo, porque no vivía con el agresor, y porque ella tenía previsto, además, cambiar de domicilio para alejarse con sus dos hijas, de 2 y 4 años de edad. Una circunstancia que siempre critican quienes combaten la violencia de género: que siempre sea la mujer la que deba huir, desarraigarse, mientras el agresor continúa en su entorno habitual.

La fallecida había presentado en diciembre una denuncia por malos tratos ante la Policía Municipal de Bilbao contra su marido, B. N., de 38 años y también oriundo de Senegal. La guardia local remitió  la denuncia al juzgado de violencia de género, según confirma el Ayuntamiento de Bilbao, pero finalmente la juez que la analizó denegó la orden de alejamiento. La fiscalía tampoco solicitó que se adoptaran medidas de protección.

El propio Ibarra ha reconocido que la justicia no actuó bien en el caso de Maguette. Ibarra ha explicado que la juez, que conoció de las medidas cautelares solicitadas por la fallecida en Bilbao, las denegó porque no pudo "contar para hacerlo con un informe pericial del riesgo; ni tampoco con un informe forense de urgencia, ni con el auxilio de la unidad de valoración integral". Esa unidad, ubicada en el Palacio de Justicia de Bilbao y dependiente del Gobierno Vasco, "concede cita a varios meses vista por la carga de trabajo" y, en este caso, el juicio se celebró apenas 15 días después de presentada la denuncia. Las declaraciones de Ibarra han sido de una sinceridad y autocrítica inusuales. "Sabemos que las medidas que los jueces adoptamos han salvado muchas vidas de mujeres y también sabemos que podrían salvar más si contáramos con los medios con los que no se pudo contar en el caso de Maguette", ha sentenciado. La consejera de Interior del Gobierno vasco, Estefanía Beltrán de Heredia, también ha asegurado que "han fallado todos los sistemas" y ha abogado por seguir trabajando en la coordinación de todos los servicios.

En un juicio celebrado poco después de que la primera magistrada se negara a alejar al marido, otra juez le absolvió de un delito de amenazas. La joven de origen africano, de 25 años, fue encontrada muerta este martes con heridas en el cuello producidas con un arma blanca. La Ertzaintza detuvo en Mutriku (Gipuzkoa) a su marido como presunto autor de la muerte de su mujer en el domicilio familiar y, posiblemente, en presencia de las dos menores.

Mientras Ibarra pedía disculpas, el marido y presunto asesino de Mbeugou declaraba en el juzgado de violencia de género al que ha sido trasladado esta mañana después de un día y medio en dependencias policiales. Ya bien entrada la tarde el marido de Maguette confesó el asesinato y el juez lo envió a la cárcel de Basauri.

El pleno del Parlamento vasco también ha condenado el asesinato de Mbeugou y ha llamado a adoptar las medidas necesarias para "erradicar" la violencia machista. El Parlamento lamenta este nuevo caso de violencia machista y expresa su solidaridad hacia la joven senegalesa.

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