Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El efecto mariposa

La delegada de Emergencias de Cruz Roja cuenta el día de desinfección en Sierra Leona

Una mujer se lava las manos en Freetown.
Una mujer se lava las manos en Freetown. AP

El efecto mariposa

Me encanta el efecto mariposa. Se dice que si una mariposa agita sus alas en Hong Kong, en Nueva York puede haber una tempestad. Me encanta pensar en ese día especial en el que si todos movemos las alas a la vez, podemos cambiar el mundo. Es un tema que me apasiona porque en realidad pocas veces multiplicamos y nos encanta dividir. Sumar es chulo, pero multiplicar… ¡Esa actividad que aprendemos en segundo de primaria puede ser genial!

El problema en Sierra Leona es que nos encantaría poder dividir, aunque sólo fuera por una vez en la vida, porque el efecto multiplicador aquí es el de uno que rema en otra dirección. Imparable, es como una bomba de relojería que explota en cualquier lugar en cualquier momento y provoca que estés pendiente cada minuto, expectante ante las novedades, esperando que la primera noticia de los informativos sea un freno drástico de la enfermedad.

Por primera vez, espero que no funcione el efecto mariposa, aunque sí me gustaría en los países desde donde vemos las noticias sabiendo que nada nos va a afectar. Ahí sí necesitamos multiplicar, ahí sí necesitamos hacer del efecto mariposa una ola de sensibilización y movilización, para evitar que sigamos estando indiferentes ante el sufrimiento de de tanta gente.

Esperar al cambio no es como esperar sentado en la parada del autobús para que llegue la línea 4. Es ponerse manos a la obra para que todos sumemos, cada vez más, sin dividir, sin restar.... Sólo la suma es posible, sólo la colaboración aquí y allí puede hacer que si se mueven las alas en Europa llegue a África un aliento de alivio, una gota de esperanza que contribuya al freno de esta y muchas otras enfermedades que aunque no evitables, pueden reducirse. Pensemos como mariposas, como símbolos del cambio que aún está por llegar.

El día de limpieza

En este momento me estoy preguntando qué ocurrirá en España.... Si la prima de de riesgo es ya historia o si se sigue hablando de ella. Si ya que se acabó agosto volverán las noticias del día a día, o sí sólo nos fijaremos en el tiempo. Si ahora que llega septiembre ya están los anuncios de colecciones de miniaturas y réplicas de aviones, la vuelta al cole y los anuncios de abrigos. Me imagino que todo está dentro de la normalidad y que no me estoy perdiendo muchas noticias interesantes.

Y sobre todo me preocupa en qué lugar está la emergencia de África en las noticias. Supongo que saldrá lo primero, ¿no? Supongo que no habrá noticia más importante que el ébola amenazando cada día a miles de personas. Supongo que ni la supercopa, ni el mundial de baloncesto estarán ocupando puestos informativos. No sé si supongo mal.

Las noticias aquí no son muy agradables. Hoy es el día de limpieza. También pienso en que pasaría en Ávila si un día no podemos salir a la calle y todos nos tenemos que poner a limpiar, desinfectar nuestras casas, las aceras y todo nuestro entorno. Supongo que muy pocos lo harían. Pero aquí todo es diferente: puestos de comida vacíos, mercado vacío. Desierto. Sólo gente limpiando, niños con palas, camiones recogiendo basura. ¡Trabajo comunitario! ¡Eso que nosotros no entendemos y que en esta parte del charco hacen muy bien!

Mapa interactivo de las ciudades desde donde escriben los testigos del ébola. pulsa en la foto
Mapa interactivo de las ciudades desde donde escriben los testigos del ébola.

Y después a poner la radio para escuchar mensajes sobre ébola. Movilización ciudadana se llama esto otro, aunque no creo que escuchemos ningún partido, la gente se sienta a escuchar y nosotros debemos aprovechar estas oportunidades, estas ganas de querer aprender y tener ganas de escuchar.

Qué día tan especial. Me emociona ver como todos cumplen la norma limpiando, escuchando, interiorizando en familia las palabras clave. El otro día en la obra del Hospital, personal sanitario impartió una charla y la lluvia de preguntas que aparecieron nos dejaron boquiabiertos. Deseosos de conocer, saber, compartir inquietudes. Sin duda alguna un paso importante y necesario para que los mensajes sobre el contagio calen muy hondo, casi tanto como la lluvia de hoy, que sin duda ha fregado las calles recién barridas, esperemos que para cerrar una página y que mañana podamos abrir otra bien diferente.

Más información