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Una orden centenaria con presencia en cuatro continentes

San Juan de Dios, la orden del cura que murió de ébola, gestiona más de 350 centros

En España dispone de 65, muchos de ellos hospitales, y la mitad de sus fondos son estatales

Miguel Pajares, misionero de la orden de San Juan de Dios
Miguel Pajares, misionero de la orden de San Juan de Dios EL PAÍS

La orden religiosa de San Juan de Dios, a la que pertenecía el sacerdote Miguel Pajares, fue fundada en el siglo XVI por el portugués Juan Ciudad. Tiene presencia en más de 50 países de cuatro continentes. Gestiona más de 350 centros, de los que 80 son hospitales, 48 otro tipo de instalaciones sanitarias y el resto servicios sociales para enfermos mentales, discapacitados o ancianos, según el recuento correspondiente a 2012 que la orden ofrece en su web internacional. El país en el que más operan es España, donde tienen convenios con todos los Gobiernos regionales.

Está formada por 1.230 hermanos, más de 40.000 colaboradores entre profesionales y voluntarios, y más de 300.000 benefactores. Su principal actividad se desarrolla en Europa (con más del 70% de los centros, además de los desplegados en América (58), Asia (25) y África (21). En España, el país con más infraestructura, disponen de 65 centros, de los que la mayoría son hospitales. Su principal labor se desarrolla en Andalucía. En uno de sus centros de referencia, el hospital San Rafael de Granada, una de sus pacientes, Inmaculada Echevarría, solicitó en 2006 que le retiraran el respirador al que llevaba conectada una década por su distrofia muscular progresiva.

La dirección del centro desafió a la Iglesia Católica y argumentó que su solicitud era “adecuada a derecho”, como reflejaban dos informes del comité de ética andaluz y del Consejo Consultivo. Finalmente tuvo que ser trasladada de centro para que se cumpliera su última voluntad.

La orden religiosa tiene firmados convenios con todos los Gobiernos regionales, sobre los que no ofrecen cifras concretas, y con aseguradoras privadas. Un ejemplo: uno de los grandes, el hospital materno infantil de Sant Joan de Déu, en Esplugues de Llobregat (Barcelona), gestiona unos ingresos anuales de 137, 8 millones, según la información publicada por la institución. Cerca de la mitad de sus fondos mundiales provienen de las administraciones, según el recuento oficial de la orden, en el que no se ofrece cifra cerrada.

La orden en África

El primer centro de la orden en África se abrió en Mozambique en el siglo XVIII. Pero la expansión en este continente se extendió a partir de la década de los sesenta del siglo pasado, explica fray Pascal Ahodegnon, consejero general de la orden, que vive a caballo entre África y la sede central de la orden en Roma (Italia). Casi 400 miembros trabajan en dos de los países afectados por el virus del ébola (Liberia y Sierra Leona). Varios de ellos han fallecido en este último brote detectado en marzo. El sacerdote ghanés George Combey, quien murió en el hospital Elwa (Monrovia) a causa del ébola, también la hermana Chantal Pascaline y el propio Miguel Pajares, que falleció este 12 de agosto.

La expansión del virus ha provocado el cierre del hospital San José que gestiona la orden en Monrovia (Liberia). “Somos incapaces de curar a los pacientes porque nuestro centro y el hospital público están cerrados. La situación sanitaria es caótica y dramática porque no podemos atender tampoco el resto de patologías”, según Ahodegnon, que añade que en el terreno están los profesionales de Médicos sin Fronteras (MSF) y Cruz Roja. La ONG Juan Ciudad, que forma parte de la orden, ha informado de que trabaja en la coordinación del envío de un equipo formado por misioneros de San Juan de Dios y profesionales sanitarios para reabrir centro cuanto antes y trabajar contra el virus sobre el terreno.

Los religiosos habían reclamado a las autoridades españolas que repatriaran junto a Miguel Pajares y Juliana Bohè (ambos españoles) a la hermana congoleña Chantal Pascaline, que murió tres días después del traslado, y a otra religiosa, la guineana Paciencia Melgar, también infectada. “Mis superiores pidieron que se llevaran al mayor número de gente posible, pero ya sabemos que las cuestiones políticas a veces son difíciles”, señala Ahodegnon. “Pero España ha hecho una gran labor frente a estados africanos que no son sensibles con estos temas”, añade. El Estado ha asumido el coste íntegro de la repatriación de Pajares y la hermana Juliana Bohé, que fue solicitada por la orden.

El coste de la repatriación

Respecto a la polémica sobre quién debe afrontar los gastos de la repatriación, el presidente Mariano Rajoy señaló el viernes que es de “sentido común” que lo asuma el Estado mientras las órdenes religiosas de las que forman parte los dos estadounidenses repatriados por el virus indicaron que pagarían con sus seguros parte de los dos millones de dólares que costaron allí las repatriaciones. Ahodegnon añade que la orden de San Juan de Dios podría asumir “una mínima contribución si los políticos así lo deciden” aunque reclama que les dejen ese dinero para “curar a otros enfermos”.

El Gobierno de España no ha informado oficialmente sobre cuál ha sido el coste de la operación de traslado con un avión del Ejército medicalizado. La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) critica que mientras “millones d españoles están sufriendo” por los recortes sanitarios, se costea el traslado solicitado por una congregación religiosa “que ingresa millones de euros gracias a conciertos con las administraciones sanitarias españolas”.

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