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El Supremo confirma que Bretón mató a sus dos hijos

El alto tribunal sostiene que el jurado popular del caso decidió sin tener ningún tipo de presión

Imágenes de José Bretón obtenidas del monitor de la sala de prensa de la Audiencia Provincial de Córdoba en 2011. Ampliar foto
Imágenes de José Bretón obtenidas del monitor de la sala de prensa de la Audiencia Provincial de Córdoba en 2011. EFE

La Sala Segunda de lo Penal del Tribunal Supremo publicó ayer la sentencia en la que confirma la condena a 40 años de cárcel que la Audiencia Provincial de Córdoba impuso a José Bretón por el asesinato de sus dos hijos, Ruth y José, el 8 de octubre de 2011. Además, el alto tribunal sostiene que el jurado popular del caso decidió a tenor de lo que vio y oyó en el juicio, sin tener ningún tipo de presión por las muchas horas que los medios de comunicación han dedicado al caso.

El fallo fue adelantado el pasado 9 de julio, tras la vista pública celebrada entonces. La sentencia, de la que ha sido ponente Manuel Marchena, recoge la desestimación íntegra del recurso de Bárbara Royo, abogada de Bretón, que, entre otras cosas, denunció la rotura de la cadena de custodia de los huesos hallados en la finca Las Quemadas, propiedad de la familia de Bretón, en Córdoba; la vulneración de la presunción de inocencia y el derecho a un proceso con todas las garantías y a un juez imparcial.

El Supremo estima así la postura de la fiscalía, que mantuvo que el veredicto del jurado está “extraordinariamente motivado” y que la actuación del condenado “rebosa dolo homicida”.

Huesos en la hoguera

Los magistrados dan pleno valor probatorio a los restos encontrados en la hoguera de la finca. La sentencia señala que la irregularidad en los protocolos establecidos como garantía para la cadena de custodia de los huesos no equivale a nulidad. La experiencia indica, según el fallo, que son muchos los casos en los que el análisis científico de los restos materiales o biológicos que se hallan en el lugar del crimen se realiza meses e incluso años después de la comisión del delito.

Según los magistrados, “carece de toda fuerza persuasoria” la exigencia de que el escenario del crimen esté precintado desde el primer momento y que, caso contrario, las evidencias allí encontradas no pueden ser tomadas en consideración. No es irracional admitir, conforme a lo expuesto por los peritos, que los huesos encontrados en la hoguera pertenecen a dos niños de 6 y 2 años, recalca el fallo del tribunal.

La Sala declara que hay indicios de una “intensísima fuerza incriminatoria” sobre la autoría de Bretón y que “él sabía perfectamente que sus hijos no habían sido secuestrados”. Y concluye: “Lo sabía porque, horas antes y con sus propias manos, había acabado con su vida”.