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Las maniobras militares causan 14 fuegos desde 2000 en Barbate

Defensa reconoce que se realizaron ejercicios dos días antes del último incendio en el campo de entrenamiento gaditano

Los terrenos están rodeados de tres espacios naturales protegidos

Vista aérea del último incendio en el campo de adiestramiento del Retín. Ampliar foto
Vista aérea del último incendio en el campo de adiestramiento del Retín.

Más de un fuego al año. Es el balance desde 2000 del campo de adiestramiento de la Sierra del Retín, 5.399 hectáreas que la Armada tiene en Barbate y que ocupan el 37% de la superficie de este municipio gaditano. El Ministerio de Defensa aprobó en 1999 una directiva para “prevenir los incendios forestales en los campos de tiro y maniobras”. Pero esas instrucciones, que contemplan la suspensión de los ejercicios con munición real durante el verano, no han impedido en este caso los incendios en unas instalaciones que están rodeadas de tres espacios naturales protegidos.

Fuente: Junta de Andalucía y elaboración propia.
Fuente: Junta de Andalucía y elaboración propia.

Desde que entró en vigor esa directiva se han registrado 21 fuegos en el campo de adiestramiento de la Armada, cinco se quedaron en conatos al no pasar de una hectárea. Según los datos que figuran en los archivos de la Consejería de Medio Ambiente de Andalucía, en 14 de estos siniestros las maniobras militares desencadenaron las llamas.

Hace una semana, el 14 de junio, hubo otro incendio. Se quemaron 410 hectáreas, todas dentro de las instalaciones militares. Es el fuego que más superficie ha consumido desde que el Ejército expropió estos terrenos, la mayoría municipales, en 1982. Los servicios contraincendios de Andalucía necesitaron casi tres días para extinguirlo por completo. El Infoca empleó 112 especialistas, cinco helicópteros y nueve vehículos contraincendios. Intervino también la Unidad Militar de Emergencias.

El humo provocado por este último incendio —el tercero en menos de mes y medio— se pudo ver desde la playa de Barbate, cuyo casco urbano está a unos cuatro kilómetros de distancia. Durante la noche, mientras los efectivos del Infoca intentaban controlarlo, retumbaban las explosiones de los proyectiles que entraban en contacto con las llamas.

Cortafuegos sin limpiar

La Brigada de Investigación de Incendios Forestales del Infoca aún está tratando de determinar el origen del último incendio. Fuentes de la Consejería de Medio Ambiente indican que en el informe preliminar que se ha elaborado se apunta a que el fuego empezó “en una zona de difícil acceso”. En ese mismo informe se apunta que los cortafuegos no estaban limpios.

El campo de adiestramiento está dividido en dos zonas, casi de igual superficie. Por un lado está el polígono de tiro, donde suelen empezar los incendios. Por otro, una zona arbolada compuesta por alcornoques y acebuches.

Rodeando a la zona de tiro hay un cortafuego perimetral para evitar que el fuego se propague. Ese cortafuegos “no estaba limpio”, apuntan fuentes de la consejería. “Este año no se había hecho el mantenimiento”, señala Medio Ambiente. “El fuego cruzó y quemó 20 hectáreas de la zona arbolada”, añaden estas fuentes.

El Retín es un punto caliente todos los años. En los últimos fuegos de mayo, las maniobras militares causaron los siniestros. El primero se produjo el 7 de mayo y los mandos militares presentes reconocieron a los miembros del Infoca que había comenzado por la utilización de munición en unos ejercicios, algo que por la fecha sí estaba permitido por la directiva contraincendios del ministerio.

Este fuego, en el que intervinieron 14 especialistas y dos vehículos del Infoca, apenas afectó a una hectárea de superficie. Pero, siete días después, el fuerte viento de levante y las temperaturas hicieron que el fuego se reprodujera. Siete especialistas del Infoca intervinieron en el siniestro, que se quedó en un simple conato.

El principal valor ecológico del campo de adiestramiento está en la zona de alcornocal y acebuchal. Además, también se ha detectado la presencia de especies en peligro como el águila imperial y el Ibis eremita, que, tras extinguirse en España, se ha instalado en este campo de adiestramiento, que cuenta ahora con 24 parejas reproductoras.

Este fuego ha provocado una cascada de acusaciones y reproches entre la Junta y el Ayuntamiento de Barbate, por un lado, y el Gobierno, por otro. El Consistorio y la Administración andaluza se han quejado de que, pese al calor y el fuerte viento, no se habían suspendido las maniobras. El consejero de la Presidencia, Manuel Jiménez Barrios, ha vuelto a reclamar que “no se produzcan maniobras de ningún tipo” en época de incendios. El alcalde de Barbate, el socialista Rafael Quirós, pide más: “Que cesen las maniobras con fuego real durante todo el año”. En 2005, tras otro gran incendio, un militar fue arrestado por emplear munición trazadora en verano, algo prohibido por la directiva de 1999.

Tras el incendio de hace una semana, el Ministerio de Defensa aseguró que en el Retín no había maniobras desde el 1 de junio. “Hemos difundido información errónea”, admite ahora el departamento de Pedro Morenés. La última versión ofrecida por el ministerio reconoce que el Ejército estadounidense hizo ejercicios hasta el 12 de junio, dos días antes del incendio. “Hubo ejercicios con material inerte con pistolas y fusiles”, sostienen fuentes del ministerio. “Pero no en la zona en la que se originó el fuego”, añaden.

Las críticas desde el Ayuntamiento y la Junta arreciaron el lunes. A las 13.00 el Infoca dio por extinguido el incendio. Ese mismo día, la Comandancia Militar de Cádiz comunicó al Consistorio que el martes habría otra vez ejercicios tácticos en el campo de adiestramiento en los que participarían 86 militares. “Esto es como Gibraltar”, se queja Quirós, que lamenta la enorme superficie de su municipio que “ocupa” la Armada. Una plataforma ciudadana ha convocado para hoy una concentración en el pueblo contra el campo de adiestramiento, a la que se sumarán PSOE, IU y PA.

Para la Armada, el Retín es una pieza clave ya que permite realizar ejercicios de desembarco. Para el alcalde, “está frenando el desarrollo”. Quirós sostiene que la intención del Ayuntamiento no pasa por recuperar la zona “para hacer pisos”. “No queremos hacer urbanizaciones, eso se acabó”, añade.

Lo cierto es que, al margen de los recurrentes incendios, la presencia militar en el Retín —que está encajonado entre los núcleos de Barbate y Zahara de los Atunes— ha permitido preservar esos cinco kilómetros de costa durante los años más voraces del ladrillo en España.