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Los funcionarios dispondrán de ‘bolsas de horas’ para conciliar

El trabajo femenino es la clave del nuevo Plan Estratégico de Igualdad de Oportunidades

Las organizaciones de mujeres se quejan de la inconcreción de las medidas

La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato.
La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato.

Trabajar en igualdad, y que eso sea compatible con otras ocupaciones. Esa es la clave del Plan Estratégico de Igualdad de oportunidades que este viernes ha aprobado el Consejo de Ministros, al que se van a dedicar 3.100 millones entre este año y 2016. Y, dentro de ello, será la flexibilidad laboral la estrella, con la adopción de bolsas de horas, sobre todo en la Administración pública. Esta iniciativa, defendida también por el sindicato CSIF, consiste en permitir cumplir la jornada de manera variable, recuperando horas de trabajo perdidas o, incluso, adelantándolas para cuando hagan falta.

Muchas son las aplicaciones de esta bolsa de horas, explicó la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, después del Consejo de Ministros. Por ejemplo, sería una manera –junto a otras para facilitar que asistan a las reuniones en los colegios, ayudar a la atención de niños enfermos (que también podría ser mediante reducción de jornada) o mayores a su cargo o, simplemente, para cubrir las necesidades domésticas.

Aunque estas medidas serán iguales para hombres y mujeres, a nadie se le escapa que nos ellas las que más cargan con estos extras, lo que tiene una traducción en su situación laboral. Así, la tasa de actividad de las mujeres está 13 puntos por debajo de la de los hombres; el paro, dos puntos más, y los salarios son un “22,9% inferiores a los de los hombres por el mismo trabajo”, según el ministerio. En 2012, casi el 95% de las personas con excedencia por cuidado de hijas o hijos y más del 85% con excedencia por cuidado de familiares fueron mujeres, recogía el último borrador público del plan, de noviembre del año pasado.

De hecho, la OCDE, en su informe sobre igualdad laboral que también presentó el viernes, centrado en las mujeres directivas, sitúa a España en el puesto 23 de 27, por delante de Japón, Italia, Grecia y Corea. Y, además, en tendencia descendente (en 2007 estaba en el 20; en 2011, en el 21). Y eso que “la mujer representa el 60% de los universitarios y el 45% del mercado laboral”. De hecho, como recalca el ministerio, “solo un 16% de los integrantes de los consejos de administración de las empresas del IBEX 35 son mujeres”. Esta proporción aumenta poco a poco, pero cálculos de este periódico indican que harán falta otros 11 años al mismo ritmo para llegar al objetivo de 40%. Respecto a las directivas, el ministerio señala que “ya se han firmado convenios con una treintena de las principales entidades empresariales que, por primera vez, se han comprometido a aumentar hasta un 20% las mujeres en puestos directivos en los próximos cuatro años”.

El plan llega con tres años de retraso, después de que el anterior concluyera en 2011. En este plazo, con cambio de partido en el Gobierno incluido, se ha modificado completamente la perspectiva. Si el anterior (2008-2011) tenía como 12 ejes de actuación (participación política y social, participación económica, corresponsabilidad, educación, innovación, conocimiento, salud, imagen, atención a la diversidad e inclusión social, violencia, política exterior y de cooperación para el desarrollo y tutela del derecho a la igualdad), este se resume en tres: empleo, conciliación y violencia de género. Es cierto que muchos de los anteriores pueden integrarse en alguno de los nuevos, pero el propio ministerio se encarga de marcar diferencias: “el 70% de este presupuesto se va a dedicar al empleo y a la conciliación, lo que también supone una novedad respecto al plan anterior (2008-2011), que dedicaba la mayor parte de su presupuesto (57%) a acción exterior y cooperación”, señala el departamento que dirige Mato.

Otras medidas en el apartado de conciliación, al que se destinarán 1.526 millones, tienen que ver con los cambios de los horarios. Mato indicó en la rueda de prensa que hay que buscar unos “más racionales”, y apuntó a que había conversaciones con los medios de comunicación para llegar a acuerdos voluntarios para que acaben antes las “programaciones estelares” de las cadenas.

Muy relacionada con la conciliación, y quizá como paso previo, está la partida dedicada a fomentar el empleo femenino, al que se dedicarán 650 millones. Y este pasa por la formación. En ese sentido, se anuncian “programas educativos específicos de apoyo y refuerzo a alumnas especialmente vulnerables (inmigrantes, población gitana, con discapacidad o que sufran entornos de violencia)”. También se prevé el “acceso a líneas de financiación y microfinanciación, especialmente en sectores innovadores vinculados con las tecnologías.”

El Gobierno pide a las televisiones que acaben antes sus programas estelares

Al último de los ejes, el destinado a la erradicación de la violencia de género, se destinarán 900 millones. Entre sus medidas (o, al menos, entre las más concretas) está facilitar el traslado de puesto de trabajo dentro de la Administración. Mato también indicó que había acuerdos con empresas para que emplearan a las afectadas, y que ya se habían conseguido 1.200 colocaciones por esta vía.

Por último, hay algunas medidas calificadas como transversales. Entre ellas está la promoción de la actividad física y el deporte femenino, planes de prevención de la anorexia y la bulimia y “se va a trabajar contra el tratamiento sexista de la mujer en los medios de comunicación y contra el lenguaje sexista, en colaboración con la Real Academia Española”.

Entre las primeras reacciones al anuncio, destaca la del Forum de Política Feminista al Instituto de la Mujer, que se reafirma en las alegaciones que había presentado a los borradores anteriores. Critican el retraso del plan, y, para evitar que los vaivenes políticos influyan, afirman que habría sido mejor que se limitara a un plan 2014-2015, y así no hipotecar al Gobierno que salga de las urnas en noviembre de 2015 como muy tarde. También lamentan que no se le ha dado voz a las interesadas, y, sobre todo, se quejan del “carácter inconcreto y descomprometido” de la mayoría de las, según el Gobierno, “224 medidas concretas” del plan.

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La Secretaria de Igualdad del PSOE, Purificación Causapié, también ha manado una nota en la que critica, sobre todo, el “maquillaje” de las cuentas. El “plan no es creíble, como tampoco lo es el presupuesto que dicen que va a tener”, dice, y pone como ejemplo “se ha reducido drásticamente el presupuesto de igualdad de oportunidades de hombres y mujeres con un recorte del 47,7%, sin olvidar que el destinado a la lucha contra la violencia de género se ha recortado prácticamente un 30%”. Sobre el interés del plan en la situación laboral de las mujeres, considera el PSOE que lo primero que debe hacer el Gobierno es “derogar a reforma laboral, que tanto daño está haciendo a las mujeres”.

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