Tribuna
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Las cosas que nos preocupan

A los pacientes con cáncer nos preocupa enormemente saber que en función del lugar en el que nos atiendan podemos o no acceder a determinados tratamientos

 La descentralización del sistema sanitario y las actuales dificultades económicas nos han llevado a una situación más que preocupante para los pacientes y para la población en general, porque todos llegamos a ser pacientes en algún momento. Las desigualdades por motivo de residencia suceden sin que sepamos bien cuáles son, cómo se ubican y por qué se producen. Por lo demás, no habrían de ser necesariamente nocivas: las cosas pueden hacerse de forma diferente, pero igualmente bien.

Sin embargo, a los pacientes con cáncer nos preocupa enormemente saber que en función del lugar en el que nos atiendan —no solo comunidad autónoma, sino también hospital— podemos o no acceder a determinados tratamientos. En cáncer, como en cualquier otra enfermedad, los pacientes confían en sus médicos y esperan que las decisiones que toman conjuntamente con ellos sean siempre las más adecuadas. Son nuestros oncólogos los que saben qué tratamiento es el mejor para cada caso, y no cabe admitir que su elección terapéutica se vea limitada por el hecho de trabajar en esta comunidad autónoma o en aquel hospital. Si tales limitaciones existen, entendemos que son ellos los que deben hacerlo público para que llegue al conocimiento de todos.

Hace unos meses la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) dio a conocer resultados de un estudio que se llevó a cabo con la participación de servicios de oncología de toda España. La SEOM señaló que las limitaciones en la prescripción de fármacos se dan, efectivamente, en algunos casos, como también se puso de manifiesto en el foro de la Fundación para la Excelencia y Calidad en Oncología (ECO). Si bien es cierto que no se trata de medicamentos vitales, también lo es que este hecho marca diferencias. Los pacientes apoyaremos cualquier acción que los oncólogos lideren para enfrentar el problema, ya que son ellos los que mejor conocen y valoran la información, pero desde aquí les animamos a no permitir que sus pacientes se vean privados de determinados tratamientos por una cuestión exclusiva de costes. Tal vez haya que racionalizar más el gasto sanitario, pero se debe hacer de otra manera.

Según el estudio de la SEOM, Cataluña y Andalucía son las comunidades más afectadas. En nuestra asociación, teníamos ya noticia de la inquietud de algunos oncólogos catalanes por las trabas y limitaciones que imponen los protocolos internos hospitalarios sobre el uso de determinados fármacos. Estas situaciones se deben dar a conocer para lograr que las desigualdades se vayan reduciendo, que se mantenga la calidad de los tratamientos, y que se progrese en buscar la excelencia en la práctica clínica, como nuestros oncólogos desean.

Uno de los principales objetivos de Europacolon España es defender los derechos de los pacientes con cáncer colorrectal. Ellos y sus familiares son los que nos animan a seguir trabajando, pero nuestros esfuerzos del presente y del futuro repercutirán, en último extremo, en beneficio de todos los ciudadanos.

Emilio Iglesia es presidente de Europacolon España.

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