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Vida para el águila perdicera, el oso pardo y los caracoles de río

El programa europeo Life+ aprueba 11 proyectos para salvaguardar la biodiversidad en España

Se invertirán 18 millones de euros, de los que 11 los pone la UE

Plantación de 70.000 árboles en León y 43.500 en Gran Canaria para recuperar especies

Oso macho del occidente asturiano. Ampliar foto
Oso macho del occidente asturiano.

Y vida también, entre otros, para la paloma rabiche, cedros y brezos de Canarias, el quebrantahuesos, la perdiz pardilla y para los ríos Ter, Fluviá y Muga. Todos son lugares y especies agraciados con proyectos aprobados dentro de la última convocatoria del programa Life+ de la Comisión Europea en el apartado de naturaleza y biodiversidad. Un total de 18 millones de euros, de los que la UE pone casi 11 millones, se reparten entre 11 iniciativas españolas que tocan lo más granado de la biodiversidad peninsular e insular.

Algunas especies repiten Life+, como el quebrantahuesos y el oso pardo, para así dar continuidad a proyectos anteriores. “Con el anterior Life+ Corredores oso sentamos las bases para crear un corredor que conecte las subpoblaciones oriental y occidental de oso pardo en la cordillera Cantábrica”, recuerda Guillermo Palomero, presidente de la Fundación Oso Pardo, ONG que lidera el presente proyecto, denominado Desfragmentación oso. “Ahora, el nuevo Life+ nos permitirá plantar 70.000 árboles en ese corredor para crear bosquetes y facilitar no solo el tránsito de ejemplares, sino también su alimentación y que fijen aquí una población”, añade. En la plantación de cientos de cerezos, mostajos, manzanos y ciruelos se empleará a habitantes de la zona.

El aspecto social también está presente en otros Life+. Es el caso de Red quebrantahuesos, de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, que tiene como principal finalidad la reintroducción de la especie en los Picos de Europa combinado con acciones de desarrollo local. De reintroducción de aves también va el Life+ Bonelli, nombre que hace referencia al águila-azor perdicera. Este ambicioso proyecto es el mejor dotado por la UE, con casi dos millones de euros, y pretende reforzar las colonias de la rapaz en Madrid, Álava y Navarra y reintroducirla en la isla de Mallorca.

Radioseguimiento de ejemplares de quebrantahuesos reintroducidos en los Picos de Europa. ampliar foto
Radioseguimiento de ejemplares de quebrantahuesos reintroducidos en los Picos de Europa.

Las tres especies citadas se encuentran en el catálogo español de animales amenazados, como la paloma rabiche, endémica del archipiélago canario que cuenta con otro Life+ que lleva su nombre. Aquí también se pretende consolidar las labores de reintroducción de la especie en una de las islas donde desapareció, Gran Canaria, con la suelta de 150 ejemplares en el barranco de Azuaje, en el norte de la isla. Desde el Cabildo de Gran Canaria, gestor de la iniciativa, añaden que entre los Life+ Rabiche y Güigüi se crearán doce puestos de trabajo. El segundo de ellos busca recuperar las poblaciones de cedros, brezales y pinares endémicos, para lo que se plantarán 43.500 árboles entre la sierra de Orgazales y la montaña de los Cedros, en la reserva de Güigüi, en el noroeste de la isla.

El resto de los proyectos aprobados afectan a más especies y a territorios más amplios. Es el caso de Potamo fauna, cuyo fin es recuperar la fauna fluvial (peces, anfibios, cangrejos de río, tortugas, mejillones y caracoles de agua dulce, entre otros) de los espacios de la red Natura 2000 de las cuencas de los ríos Ter, Fluvià y Muga, en Girona. La protección de los enclaves de esta red es uno de los objetivos prioritarios del programa Life+ Natrualeza, de ahí que el denominado Oeste ibérico, comandado por la Fundación Naturaleza y Hombre y el mayor dotado en total (3,1 millones de euros), y el Resecom, liderado por el Gobierno de Aragón, se centren en afianzar dicha protección en espacios limítrofes entre España y Portugal y la región aragonesa, respectivamente.

Los tres proyectos restantes intentan aminorar el impacto sobre la biodiversidad de determinadas obras de infraestructuras. Con Econnect se acometerán obras de restauración del hábitat en el área de influencia de la estación de esquí de Alto Campoo (Cantabria), para facilitar la conexión entre los espacios de la red Natura 2000 y favorecer la supervivencia de especies como la perdiz pardilla. Ecorestclay, continuador de EcoQuarry, impulsará la restauración de ecosistemas en áreas mineras de Tarragona y, por último, Impacto cero estudiará fórmulas de prevención de la colisión de aves con las líneas ferroviarias de alta velocidad, tanto con las ya construidas como las que están en proyecto. Estos dos últimos son los dos aprobado dentro de la parte de biodiversidad de los Life+ para España.

Los Life+ más “naturales”

España vuelve a estar, un año más, entre los países más beneficiados por la convocatoria de los programas Life+ Naturaleza y Biodiversidad (hay también Life+ Política y Gobernanza Ambiental y Life+ Información y Comunicación). De los 92 proyectos repartidos entre 24 países, once pertenecen al nuestro, y solo Italia, con trece, nos supera.

La inversión total que moverán será de 247,4 millones euros, de los que la UE aportará unos 140. La mayor parte de los proyectos (82) están dentro del apartado de naturaleza, que se distinguen de los de biodiversidad por impulsar iniciativas que afectan a espacios de la red Natura 2000 y a la aplicación de las directivas europeas de aves y hábitats.

En los Life+ Política y Gobernanza Ambiental también domina España, en este caso por encima de Italia, ya que de los 146 proyectos aprobados, el 40 % (58) los han presentado organismos, ONG y empresas españolas. Por el contrario, ninguno de los diez Life+ Información y Comunicación lleva la firma de nuestro país.