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El enésimo golpe a las listas de espera

El descenso de los conciertos con la privada, sumada a otros recortes, aumentará la demora

Sanidad no difunde datos desde hace casi un año

Las cuentas de resultados de las clínicas privadas dependen en gran medida de las pruebas diagnósticas y de las operaciones quirúrgicas que les derivan los servicios regionales de salud. Siete de cada diez tienen algún tipo de concierto con la Administración. Forman parte del sistema y, como el resto, también sufren los recortes que acusa la sanidad pública española —6.700 millones menos de presupuesto entre 2010 y 2013—. Las autonomías están cortando el grifo de las derivaciones a la privada. Y eso, alertan los expertos, se va a notar en las listas de espera. Sobre todo porque no es una medida de ahorro aislada. Se suma a otras muchas: menos personal eventual, jubilación forzosa y masiva de médicos, eliminación de las operaciones en horas extra...

Fuente: Ministerio de Sanidad.
Fuente: Ministerio de Sanidad.

“El gasto sanitario público se ha reducido en 2012. Hay menos volumen de actividad quirúrgica y por tanto tienen que aumentar las listas de espera”, señala José Ramón Repullo, profesor del Instituto de Salud Carlos III. Según una encuesta de la Federación Nacional de Clínicas Privadas (FNCP) realizada entre sus miembros, los conciertos se han reducido este año un 15% en volumen, es decir, en número de pacientes, y un 9% en el precio que pagan las Administraciones por derivar las pruebas o las operaciones. La FNCP no proporcionó las cifras absolutas ni el desglose por comunidades. Otro estudio de la consulta DBK sí ofrece cifras: en 2012, por primera vez, descendió el gasto en conciertos. Las administraciones públicas gastaron en derivar a las clínicas privadas 1.490 millones de euros, un 6,3% menos que el año anterior.

“Es evidente que todas estas medidas acabarán generando un incremento en los días de espera”, asegura Manuel Vilches, director de Operaciones de Idis, fundación que representa al sector sanitario privado. “Es muy complicado recortar el presupuesto en nóminas; es más fácil con los conciertos, pero el efecto inmediato es que se incumple el compromiso de la lista de espera. Eso pone en riesgo a la sanidad privada y al paciente, lo cual es mucho más grave”, añade. “Es evidente que si en el actual escenario las listas de espera son importantes, cualquier nuevo elemento —disminución de la derivación a la privada, eliminación de las peonadas o la jubilación de los mayores de 65 años— contribuirá al aumento, y que los tres elementos sumados probablemente las disparen hasta límites intolerables”, abunda Manuel Carmona, vocal de Medicina Privada de la Organización Médica Colegial. “Igualmente los hospitales públicos que reducen personal eventual tendrán más esperas; se supone que cuando se contrató este personal eventual fue por necesitarlo la actividad asistencial”, añade.

Fuente: Ministerio de Sanidad.
Fuente: Ministerio de Sanidad.

Lo cierto es que las listas de espera ya han acusado los recortes, y lo harán más aún, según todas las personas consultadas. “Aumentaron entre 2009 y 2012 una barbaridad, tanto en número de personas como en demora media”, señala Juan Oliva, presidente de la Asociación de Economía de la Salud. Los últimos datos del Ministerio de Sanidad son de junio de 2012, es decir, hace casi un año que no se dispone de cifras oficiales sobre cómo los sucesivos recortes al gasto sanitario público están afectando a la asistencia. Y ni siquiera los datos de junio de 2012 son del todo fiables para establecer comparaciones, porque la serie estadística se rompió en el último corte.

Hasta entonces, y desde que en 2005 el Ministerio de Sanidad expulsó a Madrid del cómputo nacional por hacer trampas —mientras el resto de comunidades empiezan a contar desde que el médico indica la operación, Madrid lo hace tras el preoperatorio, es decir, unos 30 días más tarde— en las cifras faltaba una autonomía. Al incluir a Madrid en junio pasado, las cifras dejan de ser comparables. Pese a ello, la ministra de Sanidad, Ana Mato, tuvo que admitir que las listas habían crecido. Según un análisis de EL PAÍS, con datos de diez comunidades, entre diciembre de 2010 y junio de 2012 la demora media pasó de 32 a 72 días. El Ministerio no sabe cuándo volverá a dar datos. El próximo consejo interterritorial, que autoriza la divulgación de las listas, ni siquiera tiene fecha.

En Cataluña, las listas de espera de las 14 intervenciones con un tiempo máximo garantizado (cataratas, varices, juanetes, etcétera) ha aumentado un 35% solo en el último año. Madrid alcanzó su récord histórico en diciembre pasado, con 57.722 pacientes en espera, un 17,5% más que seis meses antes. Esta comunidad suprimió las llamadas peonadas —operaciones en horario de tarde, pagadas como horas extra— en enero y ahora pretende contratar personal de tarde en jornada ordinaria para sustituirlas. Asegura que sigue concertando lo mismo que antes. “Estamos trabajando para mejorar los rendimientos de los quirófanos por la mañana, siendo más rigurosos con las horas y las intervenciones programadas”, asegura un portavoz. En la Comunidad Valenciana, las listas de espera quirúrgicas subieron un 20% en seis meses, al pasar de 42.067 personas en junio de 2012 a 50.397 en diciembre. En julio, la Generalitat había eliminado el plan de choque por el que desde 1996 se remitían a clínicas privadas los pacientes que rebasaban los 90 días de espera. A diferencia de Madrid, Valencia apuesta por potenciar las intervenciones en la red pública por la tarde, pagando una retribución extra a su propio personal, es decir, con peonadas.

Con información de Antía Castedo y Jaime Prats