Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Roche endurece el suministro a los 12 hospitales más morosos

La firma farmacéutica fija límites de crédito a partir de los cuales deja de fiar

El Hospital de Castellón está en la lista de morosos de Roche.
El Hospital de Castellón está en la lista de morosos de Roche.

Buena parte de la deuda sanitaria (algunas fuentes la elevan a 20.000 millones de euros) corresponde a las facturas impagadas por los fármacos que se suministran a los hospitales. El último dato publicado por la patronal del sector, Farmaindustria, elevó esta cifra a 6.369 millones de euros a finales de 2011. Ante este escenario, la empresa farmacéutica Roche ha endurecido las condiciones de abastecimiento a los 12 centros españoles que acumulan una mayor demora con la multinacional suiza.

La firma ha fijado límites de crédito a estos hospitales, como admiten fuentes de la compañía de medicamentos. Al superar determinado listón (siempre por encima de 700 días de demora en el pago), Roche ya no fía más. Y, en estos casos, la empresa no sirve sus productos mientras el hospital o la Administración sanitaria de la que depende el centro no pague y rebaje la deuda.

Roche es una de las firmas líderes en productos antitumorales. La acumulación de pedidos sin servir en algunos de estos hospitales se ha traducido en el aplazamiento de tratamientos oncológicos uno o dos días, como ha sucedido en los centros hospitalarios de Cuenca o Xàtiva (Valencia), según han trasladado a este diario fuentes sanitarias.

Las sesiones de quimioterapia se suelen programar cada 14, 21 o 28 días, en función de lo agresiva que sea la medicación, para dar tiempo a la médula a recuperarse. Siempre que los retrasos sean de un día o dos “no suponen, en general, mayor problema”, comenta Emilio Alba, jefe de servicio del hospital Virgen de la Victoria de Málaga y expresidente de la Sociedad Española de Oncología Médica. Cuestión distinta es “la inquietud” que se traslada a unos pacientes que luchan contra una grave enfermedad, “cuyo efecto es aún más indeseable del derivado de no recibir la medicación”. Por ello “no debería haber problemas de este tipo por falta de fármacos”.

Los hospitales afectados por lo que la compañía denomina un “cambio en las condiciones comerciales” son cuatro de la Comunidad Valenciana, tres de Castilla y León, tres de Andalucía y dos de Castilla-La Mancha. Roche no detalla a qué hospitales aplica estas condiciones para servir pedidos por motivos de confidencialidad. Este diario ha podido saber entre ellos se encuentra el Complejo Universitario Hospitalario de Albacete, el Hospital Virgen de la Luz de Cuenca, el Lluís Alcanyís de Xàtiva (Valencia) y el Provincial de Castellón.

La Consejería de Sanidad valenciana admite “ciertos retrasos” en el pago a Roche. Y añade que este problema “se verá subsanado en breve” tras las reuniones mantenidas la semana pasada entre responsables de los departamentos de Sanidad y Hacienda y la farmacéutica. Desde el Servicio Andaluz de Salud (SAS), con tres centros afectados, una portavoz comenta que la situación de pago a Roche “es la misma que con el resto de proveedores” (una idea que también destacan sus homólogos valencianos) y recuerda que el SAS es el segundo cliente de la compañía de medicamentos en España.

El nuevo régimen de suministro varía en función de las características de cada hospital y depende, no solo de la deuda que arrastre, sino de su modelo de gestión. Un caso particular (el más restrictivo) es el que se aplica al Hospital Provincial de Castellón, un consorcio integrado por la Diputación y la Generalitat. Dada su particular naturaleza jurídica, este centro hospitalario tiene tesorería propia. Ello permite a Roche negociar directamente con el hospital y exigirle que, al margen de la deuda que mantiene con ellos —que permanece viva y pendiente de cobro—, le abone por adelantado los nuevos pedidos para no incrementar más la bolsa de impagos. Roche mantiene estas condiciones, al menos, desde finales del año pasado. A pesar de haber sufrido “momentos de agobio”, fuentes próximas al servicio de oncología del hospital indicaron a este diario que “recientemente” no habían padecido problemas de abastecimiento.

Cuatro de los centros están en la Comunidad Valenciana

Caso aparte son los centros integrados totalmente en la red pública. El resto de los hospitales morosos valencianos, por ejemplo, no tiene ni caja ni capacidad directa de pago, de forma que los acuerdos se negocian entre Roche y la Consejería de Sanidad. A los otros tres centros valencianos que la firma farmacéutica ha incluido en esta particular lista negra, una vez superan el tope de crédito, la compañía solo les entrega nuevos pedidos si se salda parte de la deuda existente por parte de la Generalitat. Ya sea a cuenta de sumas pendientes del mismo hospital o de otros centros. “Ello nos permite que el límite de deuda que hemos fijado no crezca”, comentan desde Roche.

La autonomía con un mayor número de hospitales en esta situación, la valenciana, es la que más tarda en pagar a las empresas farmacéuticas, según los últimos datos publicados por la patronal de los laboratorios, a finales del año pasado. Por entonces, la deuda media de los centros de la Generalitat subía a 884 días, casi un 30% más que un año antes. La mora media en España era a finales de 2011 de 525 días. Baleares (848), Castilla y León (816) y Cantabria (804) también rebasaban los 800 días.

Roche justifica las medidas que está aplicando por la elevada exposición que tiene a los impagos de los departamentos públicos de salud. Entre el 80% y el 90% de su facturación, sostiene la firma suiza, depende de los hospitales públicos. Y mientras por un lado se muestra optimista respecto al plan de pago a proveedores pactado entre las comunidades autónomas y el Ministerio de Hacienda, que permitirá poner a cero el contador de la deuda acumulada por las autonomías y sacar a la luz las facturas que tenían guardadas en los cajones hasta este año, por otro lado teme lo que suceda a partir de entonces. “Nos preocupa mucho 2012, hay autonomías que no están pagando”.

Poco después de que Severin Schwann, director general de Roche, anunciara en septiembre del año pasado que su empresa ya no entregaba medicamentos a hospitales griegos por la acumulación de facturas impagadas y de que amenazara con tomar medidas similares en España, las autoridades sanitarias españolas se reunieron con los responsables nacionales de la compañía. Entonces, la empresa amagó con cortes de suministro o, al menos, con dejar de fiar facturas a los centros más morosos. La segunda opción afecta ya a 12 hospitales.

"Se nos acaba el 'stock' de antitumorales"

El hospital Virgen de la Luz de Cuenca llevaba el viernes pasado 15 días sin recibir pedidos de antitumorales de Roche. “Solo sirven si se paga y el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha no está pagando”, relataban desde el entorno del centro hospitalario.

Entre los productos pendientes de recibir estaba el fármaco Xeloda (que se emplea en tratamientos contra tumores de mama, colon o gástricos), Herceptin (un anticuerpo monoclonal para el cáncer de mama), Rituximab (linfomas) y Bevacizumab (tumores de mama, colon, pulmón y ovario). “Tenemos el stock que tenemos y se nos está acabando”, apuntó un facultativo del centro a este diario. El jueves pasado, se tuvo que solicitar Xeloda al hospital de Guadalajara porque ya no quedaban existencias en Cuenca. Hubo seis pacientes oncológicos afectados, a los que se entregó con retraso la medicación.

La situación ha llegado a tal punto que desde el servicio de Salud de la comunidad autónoma se plantea a los médicos que busquen alternativas terapéuticas, cuando para este tipo de fármacos antineoplásicos no existen, según el relato de empleados del hospital. Mientras, desde la multinacional farmacéutica se traslada a los trabajadores que presionen a sus responsables para que les paguen y, así, poder servir. La versión oficial es distinta. “No hay ningún problema de abastecimiento en ningún hospital de Castilla-La Mancha ni lo va a haber”, comunicó a este diario una portavoz de la Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales.

El servicio de Oncología del hospital de Xàtiva (Valencia) se encuentra en una situación similar, con las reservas de antineoplásicos de Roche bajo mínimos. “Faltan fármacos que se traen el día siguiente y que ni los propios facultativos saben de dónde salen”, indica un médico del centro. Los trabajadores sospechan que se importan de los grandes hospitales de Valencia: el Clínico, La Fe y el General. Ello provoca incidentes como el retraso de sesiones que se tienen que aplazar uno o dos días. O casos como el de un paciente citado por la mañana que se negó a abandonar el hospital hasta recibir su medicación. Finalmente llegó a las seis de la tarde.