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¿Se puede fumar aquí?

Entra en vigor en Nueva York la prohibición de fumar en parques, playas públicas y plazas peatonales

Aviso para fumadores, sobre todo para los estén de paso: a partir de hoy entra en vigor en la ciudad de Nueva York la prohibición de fumar en zonas verdes como Central Park o el High Line, las playas públicas de Coney Island y espacios ganados al asfalto como las nuevas zonas peatonales en Times Square y Herald Square. La multa por dar una caladita ronda los 50 dólares (unos 35 euros).

Es la última medida de Michael Bloomberg en su cruzada por hacer de la ciudad de los rascacielos un ejemplo de la vida sana. Una batalla que comenzó en bares y restaurantes, y que salta a los espacios abiertos. "Este verano, los neoyorquinos que vayan a los parques y playas a divertirse podrán respirar un aire más limpio y no tendrán que sentarse sobre colillas", dijo el alcalde.

Los Ángeles y Chicago ya adoptaron una prohibición similar, mientras otros gobiernos locales y estatales se plantean expandir las legislaciones antitabaco que aplican en los lugares de trabajo y espacios públicos cerrados. Nueva York la aprobó el pasado mes de febrero, y cubrirá 1.700 parques y una veintena de kilómetros de playas públicas, paseos y plazas.

Hay incluso comunidades de vecinos, como en el acomodado barrio del Upper West Side, que están dando los primeros pasos para prohibir el consumo de tabaco dentro de los apartamentos. Algunos edificios dedicados exclusivamente al alquiler ya obligan a los nuevos inquilinos a firmar una cláusula que cita expresamente que no podrán fumar.

Las medidas para proteger a los fumadores pasivos no están exentas de protestas, porque se considera que las autoridades están interviniendo demasiado en este asunto. Los productores de tabaco, entre tanto, evitan decir si todas estas prohibiciones están teniendo un impacto real en el consumo y, por tanto, en sus ventas. Lo cierto es que en Nueva York se fuma menos.