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Gallardón reitera su compromiso de restringir el tráfico en el centro a los residentes

Lissavetzky también se compromete a limitar el acceso de coches, a ampliar la peatonalización y a instalar aparcamientos disuasorios

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha reiterado esta mañana su compromiso de restringir el tráfico rodado en el centro de la ciudad "solo a los residentes". En una entrevista esta mañana en la cadena Cope, a la pregunta de si los madrileños verán un centro sin coches, Ruiz-Gallardón ha respondido: "Estará restringido [la circulación de los vehículos en el centro] a los residentes únicamente, sí".

Este anuncio contrasta con la postura que el Consistorio defendió el pasado mes de febrero ante los altos índices de contaminación, con niveles de dióxido de nitrógeno (un gas irritante de las vías respiratorias que producen principalmente los vehículos de motor) que llegaron hasta los 200 microgramos por metro cúbico. En ese momento, Gallardón rechazó la reducción del tráfico y alegó que en una crisis como la actual "limitar el acceso a Madrid del millón de personas que se desplazan diariamente con sus vehículos a la capital podría hacer un daño tremendo a la ciudad y a sus comerciantes".

Una promesa incumplida

Ahora, el alcalde madrileño recupera la promesa hecha en noviembre de 2010 en la que aseguraba que en el próximo mandato establecería un uso restrictivo del coche para los residentes y un uso solo ocasional para los no residentes en el centro de la capital. Entonces, Gallardón justificó la propuesta por un lado en el "diseño definitivo de la ciudad", en el que el casco histórico no debe ser un espacio al que desplazarse en coche privado, y por otro lado en "las medidas coyunturales en el supuesto de que se produzca una concentración de emisiones contaminantes".

Esta no es la primera vez que el Gobierno municipal del PP anuncia una restricción de la circulación en el casco urbano. En febrero de 2006, Gallardón aseguró que a partir de 2008 los coches "más contaminantes" -aquellos con más de 15 años de antigüedad- tendrían prohibido el acceso a la almendra central de Madrid . La medida, que tenía previsto reducir en un 13% las emisiones de dióxido de nitrógeno a la atmósfera, nunca llegó a ponerse en marcha.

Si se cumplen las promesas de la precampaña, los madrileños verán un centro de Madrid casi sin coches gane quien gane en las próximas elecciones municipales del próximo 22 de mayo. Los socialistas madrileños también se han comprometido a restringir el tráfico y ampliar la peatonalización del centro. El aspirante del PSM a la Alcaldía, Jaime Lissavetzky, afirmó a finales de enero que limitaría el uso del vehículo privado, entre otras medidas para reducir la contaminación como instalar aparcamientos disuasorios a la entrada de la capital.