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El Vaticano acusa a Bélgica de intimidar al Papa

El Parlamento belga ha aprobado una resolución en el que insta al Gobierno a condenar las declaraciones sobre el preservativo que el Pontífice hizo en África

El Vaticano ha acusado este viernes al Parlamento belga de haber intentado intimidar al Papa al condenar públicamente las declaraciones sobre el preservativo que el Pontífice pronunció con ocasión de su viaje a África.

Hace pocas semanas Bélgica se convirtió en el primer país que condenó las declaraciones del Papa a través de la aprobación de una resolución en la que la Cámara de los Representantes pedía al Gobierno del país que condenara las "declaraciones inaceptables del Papa" y protestara "oficialmente ante la Santa Sede". Este miércoles, el embajador de Bélgica ante la Santa Sede presentó la protesta al secretario para las relaciones con los Estados del Vaticano, Dominique Mamberti.

"La Secretaría de Estado toma nota con pesar de ese paso, inusitado en las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y el Reino de Bélgica y deplora que una Asamblea Parlamentaria haya creído oportuno criticar al Santo Padre a partir de un extracto de una entrevista sacado de contexto", ha manifestado el Vaticano en un comunicado oficial. Según el comunicado vaticano, el objetivo de estos intentos es "disuadir al Papa" para que no exprese su opinión en relación con "algunos temas, cuya relevancia moral es obvia" y deje de "enseñar la doctrina de la Iglesia".

El Papa fue malentendido

Según la nota, mientras en algunos países de Europa "se desencadenaba" una campaña mediática "sin precedentes" sobre el "valor preponderante, por no decir exclusivo" del profiláctico en la lucha contra el sida, "conforta constatar" que las afirmaciones del Papa "han sido entendidas y apreciadas sobre todo por los africanos y los verdaderos amigos de África, así como algunos miembros de la comunidad científica".

En realidad, durante su viaje a África, el Papa declaró que la solución al problema del sida tiene que buscarse en dos direcciones, "por un lado la humanización de la sexualidad y, por la otra, una auténtica amistad y disponibilidad con las personas que sufren", aclara el comunicado, insistiendo en que lo que el Papa quiso subrayar es que "sin una dimensión moral y educativa no se podrá vencer la batalla contra el sida".

El pasado 17 de marzo, en el avión que le llevaba desde Roma a Yaundé, la capital de Camerún, Benedicto XVI dijo a los periodistas que le acompañaban en su primer viaje a África que el sida "no se combate sólo con dinero, ni con la distribución de preservativos, que, al contrario, aumentan el problema". Sus palabras, en un continente donde 27 millones de personas están contagiadas por el virus del sida, fueron duramente contestadas desde varios países occidentales, que subrayaron que el preservativo es un elemento fundamental para prevenir la transmisión de la enfermedad.